Caribe de tabaco y ron

Publicado por : Úrsula Kiener/ 2563 0

La cadena Marriott me invitó a visitar la República Dominicana para conocer sus hoteles en Santo Domingo. No solo ofrecen noches de hotel, sino que, a través de su programa Mariott Moments, brindan experiencias únicas a los viajeros: momentos culinarios, estilo de vida, deportes y entretenimiento. Los guías nos llevaron a conocer tres productos típicos de República Dominicana: ron, tabaco y cacao.

Museo y libaciones
Un pequeño letrero ubicado frente a un edificio en la esquina de la zona colonial, en calle Isabel La Católica, anuncia la presencia del Museo del Ron y la Caña. El edificio data del siglo XVI. Fue restaurado y abrió como museo a finales del 2008.

Al entrar, nuestro guía se paró al lado de una enorme estufa de bronce, utilizada en la preparación de melaza. Nos contó cómo sus antepasados, negros traídos como esclavos, trabajaron en los cañaverales. La caña de azúcar fue traída a República Dominicana por Cristóbal Colón, en su segundo viaje.

Originalmente se utilizaban trapiches de madera, la melaza se fermentaba, añejaba y mezclaba de diferentes maneras para hacer ron. Las marcas dominicanas más populares son Barceló y Brugal.

El recorrido termina en un bar donde es posible degustar rones con sabores a maracuyá o canela. En la tienda, se puede comprar ron a precios razonables.

Cigarros Caoba
A diferencia del azúcar, el tabaco es originario de República Dominicana. Se le atribuye a Cristóbal Colón su introducción y popularización en Europa. Los nativos de la Hispaniola, como se conocía a la isla en esa época, fumaban hojas de tabaco secas amarradas con un hilo.

En la Tabacalera Caoba, en la zona colonial de Santo Domingo, los cigarros se siguen confeccionando de forma artesanal. Apenas subimos las escaleras, sentimos un fuerte olor. Algunos compañeros de recorrido decidieron quedarse afuera.

El tabaco se siembra en Santiago, Navarrete y Moca, en la zona interior de República Dominicana. La presencia de azúcar en la tierra favorece el cultivo. Las hojas de tabaco son recogidas manualmente y puestas a secar. Posteriormente, son fermentadas durante tres meses y envejecidas por dos a tres años.

Joaquín Cambeiro Oreiro, gerente de la fábrica de Cigarros Caoba, nos explicó el proceso de elaboración. Cada cigarro se compone de cinco hojas. Primero está el “capote”, que enrolla la tripa con tres hojas diferentes: una le proporciona el sabor, otra la fortaleza y la última, el aroma. Al final se encuentra la capa que le brinda la presencia o imagen, y que aporta un 10% al sabor.

Con un mínimo de 15 años de experiencia, cada torcedor puede enrollar un cigarro en treinta segundos, por lo que es posible fabricar cientos al día. La mayoría de los cigarros del mundo son fabricados a máquina. Muy pocos son hechos a mano. La idea es que el cigarro se compacte bien y no pique, rasque o amargue.

Los cigarros premium se exportan a países como Estados Unidos, Taiwán, Francia y Alemania. Actualmente, se negocia su venta a Argentina y Brasil.

Choco Museo
Ya había visitado el Choco Museo en Santo Domingo, que queda muy cerca del Museo del Ámbar. En la tienda se comercializan productos a base de cacao, desde crema de sol hasta bálsamos labiales. Además, se venden productos comestibles, como rajas de canela y extracto de vainilla.

La siembra de cacao se concentra, principalmente, en la parte noreste de la isla. Un 80% de todo el cacao presente en la ínsula es trinitario; 19% es forastero y 1% es criollo. La mayor parte del producto es vendido sin fermentar, proceso que consiste en la colación de la pulpa blanca y las semillas de cacao en cajas de madera, que son cubiertas con hojas de banano.

Las semillas fermentadas son secadas. El contenido de humedad baja del 60 al 8%, lo que garantiza su preservación. Es un proceso que usualmente demora cinco días. Luego se pasan por una máquina denominada “la guillotina”, para controlar la calidad.

Los árboles de cacao crecen entre 12 y 15 metros (40 y 60 pies). Usualmente no producen frutas hasta después de los 25 años. Para crecer necesitan lluvia —entre 1,500 y 2,000 mm anualmente—, temperaturas cálidas, superiores a los 60 °F (16 °C), y altos niveles de humedad.

Sus flores son tan pequeñas que solo pueden ser polinizadas por mosquitos minúsculos. La flor necesita hasta tres meses para transformarse en un cacao maduro. Cada mazorca de cacao produce un promedio de 40 granos.

Antecedentes históricos
Ha pasado mucho tiempo desde que los mayas descubrieron el secreto del cacao, que cultivaban para consumo diario. Por su lado, los aztecas lo utilizaban como monedas. Lo traían desde Guatemala a Tenochtitlán, en un trayecto de 1,400 kilómetros.

Cuando el español Hernán Cortés conquistó la ciudad mexicana en 1521, se llevó el cacao a Sevilla. En 1585 creó un nuevo mercado para alimentos exóticos. Posteriormente, el chocolate fue popularizado en Europa, con la apertura de las casas de chocolatería.

Santo Domingo: La ciudad colonial más vieja de las Américas

Publicado por : Úrsula Kiener/ 731 0

Habían pasado varios años desde la última vez que visité Santo Domingo, capital de la República Dominicana. Este país caribeño se había enfocado siempre en promover sus hermosas playas y destinos con resorts todo incluido.

Entre varias visitas he podido notar el cambio, el esfuerzo de restauración que se estaba dando en la ciudad colonial, que al igual que la nuestra (en Panamá) había quedado en el olvido.

Pocos turistas van a la capital, ya que hay vuelos directos a las playas, pero es un destino que vale la pena agregar al itinerario. La ciudad colonial más antigua de las Américas, Santo Domingo, es también la más poblada de todo el Caribe, con tres millones de habitantes.

Cuenta, en su parte más moderna, con edificios altos que bordean un malecón frente al mar. Nos hospedamos en los hoteles de la cadena Marriott, en la parte nueva. En realidad, el turismo se concentra en la denominada “Zona Colonial”.

 

Es fácil acceder a la ciudad, que bordea la parte oeste del Río Ozama. Colón arribó el 12 de octubre de 1942. En 1493, la isla llamada La Española comenzó a poblarse. Bartolomé Colón, hermano menor de Cristóbal, era cartógrafo. Acompañó a Almirante en sus viajes.

En 1494 arribó a la ínsula, que actualmente está dividida en los países de República Dominicana y Haití. A la llegada de los españoles, en el lugar había presencia de cinco cacicazgos indígenas.

En 1496, Bartolomé funda oficialmente la ciudad de Nueva Isabela, en honor a la reina de España Isabel I, convirtiéndose en la primera urbe europea en las Américas. En 1502, fue devastada por un huracán. El nuevo gobernador, Nicolás de Ovando, decidió su traslado al otro lado del río Ozama, además de cambiar su nombre a Santo Domingo de Guzmán, que aún mantiene. Durante la dictadura de Trujillo, en un paréntesis que abarcó los años 1936 y 1961, fue conocida como la Ciudad Trujillo.

Zona colonial

Los dominicanos están orgullosos de su historia, es un pasado del que todos hablan. Los bustos están por doquier, en homenaje a los que participaron en el desarrollo del país.

El recorrido arrancó en la Fortaleza de Ozama, donde el guía comentó, entre risas, que el nombre no tiene nada que ver con Osama Bin Laden, sino con el río que corre por la zona. “La Fortaleza”, como se le conoce, es la primera estructura militar construida por los europeos en América. Su propósito fue proteger la entrada del puerto de Santo Domingo y a la ciudad de los ataques de los piratas. Su construcción empezó en 1502 y terminó en 1505.

Hasta los sesentas sirvió como una prisión, pero en la actualidad es un espacio para conciertos. Nuestra ruta continúa en el Panteón de la Patria, mausoleo donde se conservan los restos de personajes destacados en la historia de República Dominicana.

Originalmente fue una iglesia jesuita. Los jesuitas fueron expulsados en 1767, por lo que el edificio tuvo diversos usos, hasta 1958 cuando Trujillo lo restauró y lo convirtió en un mausoleo. En su interior, destaca un gigantesco candelabro que fue un regalo de su amigo, el dictador español, Francisco Franco.

Abajo del candelabro hay una llama que arde las 24 horas. En los costados de la iglesia hay rejas de metal que contienen cruces que, según el guía, en un inicio fueron esvásticas de los nazis. Visitamos las ruinas de la primera universidad de las Américas, Santo Tomás de Aquino, que desde 1914 es conocida como la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Fue creada mediante una bula papal el 28 de octubre de 1538, dictado por Paulo III. Sin embargo, no recibió la oficialización por parte del Reino de España hasta dos décadas después; por lo que se dice que la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Perú, es oficialmente la primera.

El Hospital San Nicolás de Bari, construido en 1503, fue el primer hospital de las Américas. Más que atender a pacientes, sirvió principalmente como lugar de aislamiento por las enfermedades nuevas, producto del cruce entre españoles e indígenas.

Fue una construcción muy rígida y no soportó el clima tropical. Las altas paredes terminaron colapsando a los pocos años. Cerca al hospital se encontraba el primer acueducto que recogía agua de la lluvia en grandes piscinas -en el punto más alto de la ciudad-, que luego era transportada por toda la ciudad en canales subterráneos.

En el siglo 15 todas las casas con acceso a agua potable contaban con pequeños pozos. Hoy en día se hacen tours por estos canales, que van desde el Museo del Ron hasta Plaza España.

El legado de la familia Colón

Hay una gran plaza en la zona colonial que contiene un palacio llamado el Alcázar de Colón que mira hacia el río Ozama. Este palacio virreinal fue otorgado a Diego Colón, hijo primogénito de Cristóbal, para que se instalara como gobernador de La Española.

El estilo del edificio es gótico. Fue construido utilizando rocas coralinas. La vivienda originalmente tenía 55 habitaciones pero sólo se conservan 22 a raíz de los ataques del pirata Francis Drake, sumado a los años de mala conservación.

Fue abandonada por cientos de años hasta que fue restaurada en la década de los cincuentas. Actualmente alberga el Museo Alcázar de Colón.

El palacio está rodeado por atractivos cafés y restaurantes. Fuera de la zona colonial, se erige el Faro a Colón, un mausoleo que fue construido en 1992 para conmemorar los 500 años del descubrimiento de América. Costó unos 400 millones de pesos dominicanos (casi 8 millones). Cuentan que los restos de Cristobal Colón se encuentran allí. O en la Catedral de Sevilla. Según el historiador, Bartolomé de Las Casas, fueron trasladados a Santo Domingo en 1536, donde se mantuvieron hasta 1795 cuando fueron llevados a La Habana, Cuba.

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¿Donde alojarse en Santo Domingo?

La cadena Marriott tiene 4 hoteles en Santo Domingo, capital de la República Dominicana. Se pueden coordinar experiencias con Marriott Moments, que ofrece tours.

JW Marriott Santo Domingo

Renaissance Santo Domingo Jaragua Hotel & Casino

Courtyard Santo Domingo

Sheraton Santo Domingo

www.marriott.com