Café en las alturas de Volcán

Publicado por : Úrsula Kiener/ 38 0

Finca Hartmann se encuentra en la ruta a Río Sereno, entre 35 y 40 minutos desde el pueblo de Volcán. Es posible hospedarse en un hotel, como, por ejemplo, el Casa Grande Bambito.

En el lugar hay dos fincas. De las 50 hectáreas de la principal, 40 están destinadas a la siembre de café. Esta es la finca de la familia Hartmann. Aparte de las instalaciones para procesar café, el sitio alberga un museo.
La segunda finca queda a tres kilómetros de distancia, en una carretera que está en mal estado, especialmente en el invierno. Se puede llegar en un vehículo 4×4, en un recorrido que toma casi una hora.

Tiene una dimensión de 73 hectáreas, de las cuales sólo 20 están destinadas a la siembra, mientras que son utilizadas como zona de amortización del Parque Internacional La Amistad. En la zona no hay senderos que recorran la selva virgen.

Hay dos cabañas, una con dos pisos y chimenea, y capacidad para una docena de personas, mientras que la otra puede albergar a una pareja, quienes solo deberán traer  refrigerios, dado que se encuentra completamente equipada. No se ofrece comida, a menos que se trate de grupos que hayan reservado con 15 días de antelación. Las cabañas no cuentan con luz, pero sí con agua caliente.

Se trata de turistas locales, en su mayoría. También vienen de Estados Unidos, Canadá y Japón. Vienen por el café, para aprender sobre el proceso. Algunos, entre los que se incluyen compradores de Europa y Estados Unidos, vienen a visitar las fincas de la región y a capacitarse, utilizando Finca Hartmann como base.

Café ‘bird friendly’

El entorno natural es propicio para observar aves, para coleccionistas de insectos, fotógrafos o personas que busquen un descanso.

Finca Hartmann es un paraíso para los observadores de aves. Suman 345 especies en total, incluyendo trogones, tanagras de muchos colores, colibríes, mosqueros, tucán de castaño, entre otras. Pueden ser ubicadas con la ayuda de binoculares y la orientación de un guía de Volcán.

El café Hartmann es bird friendly, lo que significa que es amigable con la naturaleza. En el campo se siguen procesos semiorgánicos, utilizando productos de línea verde y chapa para evitar los herbicidas, lo que redunda en beneficio de la flora y fauna y aumenta la biodiversidad.

Años atrás, un estudio del Smithsonian reveló que se pueden observar más aves en una finca como esa que en un bosque. En una zona más abierta, con más luz, las aves pueden encontrar mejor a sus presas.

Los vehículos se pueden adentrar con facilidad en los senderos que atraviesan los cafetales.

Ámbito internacional 

Su producto es comercializado alrededor del mundo. En Asia, se exporta a Corea, Japón, Taiwán y China. También a Australia, Emiratos Árabes, Canadá, Estados Unidos, España, Inglaterra, Hungría, Austria, República Checa, Rusia, Kazajistán, entre otros. En Panamá, es posible solicitar que se envíe por flete o comprarlo en un  supermercado de la localidad.

El principal comprador del producto es Boot Coffee, de Holanda, quienes por 15 años han adquirido el café producido por  Finca Hartmann.

Los resultados obtenidos en las competencias internacionales han sido positivos, hasta el momento, como se puede constar por los galardones que reposan en el museo. Recientemente, obtuvieron un premio en Europa, un geisha natural de Finca Hartmann. La cáscara del café es secada en bellota, reciclada para preparar abonos y combustible. Asimismo, se exporta para preparar cerveza, té y chocolate.

Historia de familia

Aliss  me cuenta que de cinco hermanos es la única mujer. Su papá, Ratibor Hartmann Troetsch, fue el mayor de diez hijos. El   padre de éste, Alois, fue un inmigrante de la República Checa, y su madre, Susana, era panameña-alemana.

Alois vivió en Estados Unidos, luego en Colombia y terminó en Panamá. Le gustó el país y decidió quedarse. Se asentó en Chiriquí y en 1912 se convirtió en el primer habitante de Hato Volcán. Compró una finca en Tizingal para ganadería. Después la vendió y se fue a Colorado, donde tuvo una finca destinada a la producción de leche que también vendió, para mudarse más adentro.

Ratibor trabajó en el Hospital Gorgas, donde aprendió a disecar. En el museo de la Finca Hartmann se puede encontrar una colección de insectos y animales disecados. Casi todos provienen de la finca,  excepto algunos que han sido intercambiados con coleccionistas de Asia y de Brasil.

Los turistas que visitan pueden aprender sobre la historia de la familia y de la finca en el museo. Junto al museo hay un cuarto que se utiliza para las catas de café.

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Finca Hartmann se encuentra en la ruta a Río Sereno, entre 35 y 40 minutos desde el pueblo de Volcán. Es un paraíso para los observadores de aves. Suman 345 especies en total, incluyendo trogones, tanagras de muchos colores, colibríes, mosqueros, tucán de castaño, entre otras.
Contacto: alisshartmann@hotmail.com
+507 64501853
Instagram y Facebook: Finca Hartmann

Las Macanas, oasis biológico

Publicado por : Úrsula Kiener/ 49 0

Las Macanas queda a siete kilómetros del cruce de Divisa, en la provincia de Herrera. Se entra por El Rincón de Santa María para, posteriormente, trasladarse hasta la iglesia del pueblo y luego enrumbar a la derecha. Como tengo una finca en Pedasí, siempre manejo por  la zona, pero no tenía idea de que existía un refugio de vida silvestre tan cercano a la carretera.

La ciénaga es el mayor sistema de humedales inmerso en las provincias centrales. Cuenta con 1,200 hectáreas, con una profundidad promedio de 1.6 metros. Desde 1996, la zona está protegida por el Ministerio de Ambiente. Alberga una significativa cantidad de vegetación acuática, incluyendo hermosos lirios y otras flores de tonos  púrpura.

Zona de ecoturismo

Rene Chang Marin es el dueño de Agroturística Las Macanas, una finca de 5.5 hectáreas que colinda con la ciénaga. No cuenta con hospedaje, por lo que una opción recomendable es pasar la noche en un hotel en Chitré o en Santiago de Veraguas. El uso de suelo es múltiple, lo que permite el desarrollo ecoturístico.

La pesca en la ciénaga Las Macanas se remonta a 8 mil años. Su nombre proviene de un pez que habita en la zona, que es posible recorrer en pequeños botes de madera, con Chico De León, oriundo de una localidad cercana llamada El Rodeo, como guía.

En sus aguas nadan la carpa, especie carnívora invasora que se encuentra en el humedal, y el pejeperro, que es nativo de ríos y humedales en Centroamérica. Este pescado se seca al aire, bajo el vigoroso sol de la región. Es muy popular para preparar sopas.
En la ciénaga habitan pequeños caimanes que anidan en estación seca, entre los pajonales, a los márgenes del humedal. Son muy territoriales cuando están en etapa de reproducción y cría, por lo que no es recomendable bañarse. También se pueden apreciar las tortugas de agua dulce, perseguidas por los cazadores por su carne, a pesar de que son una especie protegida.

Santuario para aves

Pocos conocen de la existencia de este destino. La mayoría de los visitantes son turistas internacionales, especialmente ornitólogos.

Todo el año se pueden observar aves, pero la mejor época es durante el verano, de diciembre a abril, cuando las aves migratorias arriban procedentes de Canadá y Estados Unidos.

Se han identificado más de 126 especies de aves, incluyendo al charrán patinegro, wichiche marrón, pato silbón, playero solitario, gavilán caracara, martín pescador, ibis negro, morito, garcita verdosa, gallareta morada, gallineta común, halcón murcielaguero, espátula rosada; halcón “Eladio”, blanco y “carrao”.

Un espécimen particular es el gavilán caracolero, que se alimenta de los moluscos que fueron introducidos al lago. Es una especie que permanecerá en el sitio mientras continúe encontrando su comida.

Para facilitar su observación, Rene construyó un mirador junto a la ciénaga Las Macanas. Además, compró unos kayaks para que los cazadores de aves puedan recorrer el humedal, armados con binoculares. Las aves se concentran en una isla.

Producción agrícola

Agroturística Las Macanas es una finca de producción. Sus procesos son explicados a los visitantes. Producen maíz criollo para alimentar a las gallinas de corral. De las gallinas y codornices venden la carne y huevos. Además, producen habichuelas, mango, papayas, pepinos, tomates, naranjas, limones, yuca, arroz integral, entre otros.

Un corral es hogar para varias especies de ovejas, como pelibuey, originaria del norte de África e Islas Canarias; “katahdin”, del norte de Estados Unidos, y “black belly”, de la isla de Barbados. Otra zona del potrero es adyacente a los humedales.
Pocos conocen que existe este destino turístico. La mayoría de los que lo visitan son turistas internacionales, especialmente ornitólogos. Se han identificado más de 126 especies de aves”.

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Con 1,200 hectáreas y una profundidad promedio de 1.6 metros, es el mayor sistema humedal inmerso en las provincias centrales.

La Ciénaga puede ser visitada en pequeños botes de madera. Chico De León, quien es oriundo de una localidad cercana llamada El Rodeo, es el guía.
renechangmarin@gmail.com
+507 6434-4723

Camping con menú interiorano

Publicado por : Úrsula Kiener/ 199 0

De todas las fincas que hemos visitado durante la campaña de Agro Turismo en Panamá, “La Gira” fue probablemente la más inaccesible de todas. El acceso se realiza a través de una carretera en mal estado, que solo es posible cruzar en un vehículo 4×4, por lo que optamos por tomar el transporte público, a un precio de tres dólares.

El camino arranca en el chorro El Macho, en El Valle de Antón, continuando durante más de una hora por Río Indio hasta arribar al Jordanal, en Cirí Grande. No hay paradas definidas. Cuando te quieres bajar, simplemente golpeas el techo de la cabina para notificar al conductor.

Santuario en las alturas

Las escaleras ascienden hasta la casa familiar. Somos recibidos con un desayuno de bollos de maíz y café orgánico. Durante el desayuno le pregunté a Remigio Morán cómo había arribado a la zona. Me comenta que fue en 1946. En la provincia de Coclé buscó un lugar donde asentarse. Recorrió las montañas hasta encontrar un terreno en Jordanal, donde conoció al señor Rodolfo Jarquiñez, al que le compró 27 hectáreas por $70, antes de que falleciera.

Hasta la construcción de la carretera, en 2001, la montaña era virgen. En el lugar se encuentran culebras. Antes se veían conejos salvajes y monos. Cuentan que la finca está embrujada, que en la quebrada reside la Tulivieja. Un día Remigio la escuchó y le disparó. Desde entonces, no la han vuelto a escuchar. Es posible practicar senderismo entre las raíces de los centenarios higuerones.

Lonchera de campo

“La Gira” no cuenta con hospedaje formal, pero sí con una zona de camping ubicada frente a la casa de los propietarios. En la noche, bajo el cielo estrellado, salen los monos jujuná.

Se alquilan toldas para que las parejas pernocten al calor de una fogata. El máximo de visitantes que pueden recibir es de 14, que pueden utilizar el baño de la residencia familiar.

El menú ofrece comidas tradicionales y naturales. Uno de los platos favoritos es la “muca”: arroz con porotos, carne o pollo, que se mete en hojas de bijao para absorber el sabor. Es una especie de lonchera de campo.

Otro platillo es el sancocho de gallina de patio, elaborado con productos de la finca: maíz, yuca, ñampí, etc. Puede ir acompañado de un jugo de frutas de la época: naranjas japonesas, nance y mandarinas. Junto a la residencia crecen las orquídeas, incluyendo la flor del Espíritu Santo.
Un río arrastra los pétalos que caen de las flores que crecen en los árboles. A pesar de que estamos en temporada lluviosa, las aguas lucen limpias.
En su lecho se encuentran piedras de varios colores: rojas, blancas, anaranjadas y moradas. Algunas con formas peculiares. En la finca organizan concursos en los que se premia al que pueda recoger la piedra más singular.

Antes de visitar Finca “La Gira” se deben hacer arreglos con antelación para el transporte. Se puede ir desde La Chorrera o El Valle. Es recomendable vestir pantalones largos y llevar repelente para garrapatas. A pesar de los inconvenientes, no dudaría en retornar a este paraíso de la biodiversidad panameña.

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Para visitar ‘La Gira’ se recomienda realizar las reservaciones con antelación y hacer arreglos de transporte, dado lo inaccesible del sitio
Contactos:
+507 6700-5010 (Clara)
+507 6937-5615 (Susan)
+507 6324-6483 (Virginia)
+507 6839-9781 (Carmen)
suipinzon14@gmail.com

El sello verde de Don Arcelio

Publicado por : Úrsula Kiener/ 213 0

En la carretera Panamericana, a la altura de Natá de los Caballeros, existe un lugar llamado Eco Parque Don Arcelio, con figuras de animales confeccionadas con paja y llantas.

Esta finca es un legado familiar desde 1920, año en que Juan de Dios Sáenz y su familia iniciaron actividades agropecuarias en la zona.
Las personas dejaban muchas llantas fuera de la finca. Lo tradicional es quemarlas o enterrarlas pero esto es dañino para el ambiente, por lo que llegaron a un compromiso empresarial para recoger todas las llantas desde Penonomé hasta Aguadulce. Se procedió a contratar a un colombiano para, en conjunto con los colaboradores, trabajara en el parque.

De acuerdo con el guía, lo que se buscaba era “mostrarle a todos que lo que para mí puede ser basura se puede tomar y convertir en una obra de arte”. Tratan de crear conciencia de no botar la basura, ni propiciar la aparición de criaderos de mosquitos.
La construcción demoró cuatro meses y se utilizaron 975 piezas de llantas.

La ruta de la leche

Eco Parque Don Arcelio es una finca que produce leche con alta tecnología. Son dos ordeños al día, entre 4 a.m. y 4 p.m., respetando siempre un periodo de 12 horas entre uno y otro. Las vacas pasan a la sala de enfriamiento de 12 a 1:00 p.m., con treinta minutos antes del ordeño. El sistema está controlado por una computadora que registra la humedad relativa del ambiente, sacando el índice del estrés calórico del animal. Un descenso en la temperatura significa que los animales pueden comer más y producir más leche.

Las vacas son conducidas con tranquilidad, ya que un animal estresado reduce su producción en un 15-20%.
Eco Parque Don Arcelio es una finca exclusivamente lechera, con 160 vacas distribuidas en 300 hectáreas.

Alta productividad

Producen 4 mil 200 litros diarios, que son vendidos a Bonlac. Cuando la leche sale de la sala de ordeño tiene una temperatura entre 32-34 grados. Luego va por canales de tubería inoxidable a los tanques fríos donde la bajan a 4 grados para evitar el crecimiento de bacterias.
Entre el ganado, destaca una vaca conocida como Gretel. Es la única que es ordeñada por los turistas. Se trata de una Holstein, número uno en producción mundial y con 800 años en producción genética. El promedio de la región es de entre 6 y 8 litros por animal pero este cruce alcanza hasta 14 litros, que es más similar a las tierras altas de Panamá. Tienen animales que generan hasta 35 litros por ordeño.
Actualmente están en proceso de expandir la operación a Lácteos Don Arcelio.

Fauna de finca

Gretel convive con animales más pequeños, como Igor y Florencia, un poni y un burro. También está Rocky, un gallo que aparece en todas las fotografías, y Panchita la búfala, además de algunas ovejas y caballos.

La sección acuícola en Eco Parque Don Arcelio reproduce colossoma, tilapia roja y gris, sargento, tortugas, patos, róbalos, almejas y guapote tigre. La finca tiene un área para la conservación y reproducción de iguanas que están en peligro de extinción.

Un sendero agro temático permite que los visitantes conozcan sobre el proceso de siembra de soya, maíz, frutas, legumbres, plantas medicinales, árboles ornamentales y frutales.

Producción limpia con el medio ambiente

Eco Parque Don Arcelio tiene una planta fotovoltaica que les ahorra casi 80 toneladas de CO2 al año. También les reduce el gasto eléctrico en un 80% y elimina la fluctuación de voltaje. Toda el agua que se utiliza en el proceso de ordeño se canaliza en una fosa que tiene bacterias eficientes que descomponen las eses. Después se bombea a las mangas de pastoreo para abonar la hierba.

Aspiran a crear un sello verde de producción. En el 2014 recibieron el premio de Producción Limpia de Panamá.
Eco Parque Don Arcelio es una finca con un enfoque ambiental, donde se utiliza la tecnología para desarrollar mejores prácticas.

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Está abierto a visitas de 9 a.m. a 3 p.m., con reserva previa. Hay un barco pirata y casa de muñecas de Hänsel y Gretel, aparte de un zoológico de animales confeccionados con llantas.
https://ecoparquedonarcelio.com/
reservas@ecoparquedonarcelio.com
+507 68216161 / +507 8461040

La finca de abejas

Publicado por : Úrsula Kiener/ 420 0

Antes de mudarse a Panamá hace cinco años, Emily Haworth vivía en Princeton, Nueva Jersey. Mantenía dos colmenas como pasatiempo. Es botánica de profesión, así que para ella fue una aventura descubrir las nuevas especies tropicales en Panamá.

Posee una finca de 3.5 hectáreas, llamada “Boquete Bees”, ubicada en Los Naranjos, Boquete, provincia de Chiriquí. Es posible visitar el “mariposario”, degustar miel o hacer el “tour de café” a cualquier hora.

Cata de mieles

“Boquete Bees” posee más de 40 tipos de mieles naturales. Aprovechando la biodiversidad de la provincia de Chiriquí, se introducen colmenas en diferentes ambientes. Poseen un amplio surtido de mieles para degustar.

Las personas quedan sorprendidas por las diferencias de colores, sabores y texturas. La degustación puede tomar hasta media hora.

“Boquete Bees” produce entre 10 y 15 toneladas de miel al año, incluso con infusiones que son medicinales. Se trata de mieles crudas sin filtrar, mezcladas con otros ingredientes como jengibre, cacao, lavanda, canela y cúrcuma. Las más popular es la lavanda, ya que muchas personas tienen problemas para dormir, al igual que el jenjibre, que es bueno para los resfríos. Emily recomienda tomarla con leche de almendra. Cuenta que muchas personas con problemas de salud le compran miel y que su propia salud ha mejorado al consumirla.

El legado de Ralph Dessau

La idea de construir un “mariposario” es de Ralph Dessau, originario de Dinamarca y que ha vivido su retiro en Boquete. Sabía mucho sobre colibríes y estaba convencido que Boquete necesitaba un “mariposario”. Le dijo a Emily que su lugar seria ideal para ubicarlo.

Falleció a los 87 años en un accidente de carro, antes de la inauguración. Emily dispuso que el funeral se celebrara en el sitio de la construcción.

Le pidió a los niños de Boquete que llevaran sus orugas, ofreciéndoles dinero por ellas. Su idea era incubarlas. Un consultor de Costa Rica observó las orugas y concluyó que todas eran polillas.

Café y mariposas

Se recomienda visitar el “mariposario” antes de las 3 p.m. Cuando llueve las mariposas se quedan tranquilas por falta de luz. Es el momento óptimo para tomarles fotos.

Hay mil 500 especies de mariposas en Panamá. Muchas son muy pequeñas. Si se alcanza a ver 200 en una vida, en los ecosistemas que hay a nivel nacional, incluyendo bosques nubosos, selva tropical, litoral caribe, tierras bajas e islas, será mucho.

Emily está construyendo un pequeño café para que las personas puedan pasar el tiempo. El menú incluirá jugos naturales que sean buenos para la salud, así como comida medicinal. Otro proyecto que está empezando: joyería con orquídeas nativas de América y alas de mariposas. Asimismo, venden licor de miel y están haciendo pruebas para una cerveza con miel, en conjunto con Boquete Brewery.

En “Boquete Bees” se puede conseguir la variedad completa, o a través de su sitio web. En la ciudad de Panamá es posible adquirir sus mieles en Pixvae, Organica y en los mercados.

Tierra de cumbia, bollo y piñas

Publicado por : Úrsula Kiener/ 358 0

En el corregimiento de Hurtado, en La Chorrera, se encuentra la finca Verba Odrec, dedicada a la producción de piñas. Cuando un capitalino piensa en esta zona del país, a su mente vienen imágenes de residencias. No evoca ni producción agrícola ni turismo. Pero la realidad es que son actividades que compiten, aunque las viviendas representan un mejor negocio. Las tierras son fértiles, con varias fincas aptas para hacer agroturismo, a menos de una hora de la ciudad de Panamá.

La Chorrera, famosa por sus piñas

A pesar de los retos por el alto precio de las tierras y la mano de obra, sumado al desafío del cambio climático, la piña sigue siendo una de las frutas que más se exporta desde Panamá. La piña y el banano se disputan el primer y segundo lugar, y pueden ser producidas todo el año. Otras frutas tropicales, como la sandia y el melón, solo tienen temporadas de cosecha de cuatro meses.

Las tierras de La Chorrera son sumamente fértiles para su producción, que abarca unas 1,666 hectáreas, distribuidas entre los corregimientos de Herrera, Mendoza, La Represa, Hurtado, Amador y El Arado. Actualmente, un 80% de las piñas producidas se exportan, mientras que el 20% permanece en el mercado local, que ahora compite con piñas importadas desde Costa Rica, luego del tratado de libre comercio.

La variedad que se siembra es la M2 Golden, que justamente trajeron de Costa Rica a sugerencia de los dueños de Verba Odrec. Esta semilla produce piñas con un grado promedio de 14 Brix (índice de dulzura), que es cotizado en mercados internacionales. Gracias a estas piñas dulces, Panamá ha podido exportar a destinos exóticos como Holanda, España, Alemania, Estados Unidos, Turquía, Dubái y Corea del Sur.

Finca pionera

Entre los 135 productores de piña en La Chorrera, se destaca la finca Verba Odrec, cuyo nombre, admito, me costó memorizar. Llegamos en menos de una hora desde la ciudad de Panamá (60 kilómetros). La carretera está en buenas condiciones, por lo que no se requiere de un 4×4. El Waze fue de mucha ayuda. Acompañamos a los amigos de “Finca TV”, que también estaban interesados en grabar un reportaje.

Desde el inicio de la década de los setenta, la familia Barrios Vergara es dueña de la finca de 160 hectáreas. Inicialmente criaban puercos y pollos, pero al final de los noventa decidieron cambiar la producción a piñas.

Edna Barrios de Vergara organizó a los productores de la zona en la Asociación de Exportadores de Piña de Panamá (AANPEP). Su planta es muy moderna. Ahí se ayuda a más de 50 productores a empacar sus piñas, para que sean aptas para la exportación.

Son 133 hectáreas en cultivo tradicional, pero de forma moderna, con sistema de goteo. Se está reservando una zona para el cultivo orgánico. De esta forman, podrán competir en un mercado que está creciendo muchísimo.

Exportan la mayor parte de su producción. El resto es recogido en carros para su venta en el mercado de abastos y otros sitios. Sus clientes internacionales les solicitaron productos con valor agregado, como jaleas y deshidratados, que son preparados de manera artesanal. La meta es conseguir la certificación del Ministerio de Salud. Los futuros visitantes podrán aprender estas técnicas.

Agro turismo de piñas

Para visitas, se debe reservar con anticipación al correo “ hipolito@verbaodrec.com”. Los grupos deben ser de ocho personas o más. En caso de ser menos personas, se deben agregar a los tours ya programados. Los miércoles siempre hay recorridos. Están considerando si el viernes se establece un día del fin de semana para comercializar productos del mercado local.

 

Todo inicia en la planta empacadora, con el lavado de la piña, la selección, empaque y la ubicación en el cuarto frío. El proceso de estiva involucra colocar una caja sobre otra. Si es aéreo, son 45, y si es marítimo, son 80, en palés colocadas en grupo de cinco cajas por línea. Es posible pasear por la finca en un grillo con carreta, con el logo de “La Doña”, marca que usan para exportar.

La Doña es una referencia cariñosa a Edna, la propietaria.

Las distintas actividades incluyen la siembra, preparación, deshije de semillas y cosecha. Hace mucho calor, así que se recomienda llevar crema de sol, lentes y gorra. Lo bueno es que mientras se pasa por la plantación, es posible recoger piñas, cortadas con machete. Las más dulces son las pequeñas amarillas.

Un manantial con unos ojos de agua se está adecuando para las visitas. Luego vas a pasar por el sector de los árboles frutales, que incluye maracuyá, carambolas, pitayas, guanábana, limones, guayabas, papayas, yucas y otros cultivos. La idea es que los visitantes puedan apreciar las frutas y tubérculos tropicales. El día de nuestra visita habían muchas frutas, así que nos regalaron para llevarnos a casa.

Al final terminas en vivienda techada y abierta, que será el escenario de una degustación de frutas y jugos, que forma parte del paquete. Es posible incluir un almuerzo en la visita por día, pero hay que avisar.

La idea es que los visitantes puedan apreciar las frutas y tubérculos tropicales. Habían muchas frutas, así que nos regalaron para llevarnos a casa”.

La granja de Omar

Publicado por : Úrsula Kiener/ 615 0

Me encuentro visitando fincas certificadas en agroturismo a nivel nacional, como parte de un proyecto en coordinación con la Autoridad de Turismo de Panamá y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario. Una de las fincas en la lista es la Granja Alternativa que queda en Coclesito, a poco más de tres horas desde la ciudad de Panamá.

Justo antes de llegar vimos un letrero que decía “bienvenidos a Colón”. Nos pareció curioso que Coclesito no quede en Coclé. Estábamos entrando al lugar favorito del general Omar Torrijos, que todavía es recordado con placas y un museo en la que solía ser su casa.

La granja alternativa

Humberto López Tirone es todo un personaje. Pasó de ser diplomático y recorrer el mundo a vivir una vida tranquila rodeado de la naturaleza. En el 2009 decidió dejarlo todo y mudarse a Coclesito para ofrecer una experiencia turística de retiro. Su filosofía es de izquierda —hay imágenes del Che Guevara dispersas en las instalaciones—, matizada con un toque de budismo. Me muestra las fotos de cuando conoció al Dalai Lama. Dispone de un espacio de meditación donde es posible conectarse con la naturaleza.
Cuando compró la finca de cuatro hectáreas, la zona estaba completamente deforestada. Se inspiró en una foto de Vietnam y convenció a los vecinos de seguir el ejemplo, usando flora y fauna local. Hoy en día, la granja alternativa es un pequeño oasis con capacidad de hospedar a 130 personas.
Este campamento albergue está diseñado para grupos, con espacios para dictar seminarios y conferencias. Vienen estudiantes desde Chiriquí y Bocas del Toro hasta de Darién. También han llegado grupos de Estados Unidos y Europa que vienen para dedicarse al voluntariado médico, reparar escuelas, etc. López Tirone comenta que le gustaría empezar a recibir mochileros, ya que hay transporte público permanente cada hora, disponible desde Penonomé.

Uno de los recorridos ofrecidos es un paseo de tres horas subiendo el río San Juan de Turbe hasta arribar al Caribe. La autopista fluvial sirve para conectar varios pueblos que se encuentran a la orilla del río. El recorrido termina en el pueblo de Coclé del Norte, en la Costa Abajo de Colón, con sus playas desiertas.

Permacultura y sostenibilidad

La permacultura es una práctica sostenible de agricultura que permite cultivar más alimentos en menos espacio, utilizando recursos naturales como cosechas de agua. Los visitantes pueden aprender cómo hacer abonos orgánicos o lombricultura en una escuela granja.

La producción es orgánica. En el sitio se encuentra un vivero lleno de plantones divididos por secciones, incluyendo plantas medicinales. De lo que producen hacen un picante de “bola de fuego”; además de mermeladas de naranjilla y borojó y duros de frutas naturales. El almuerzo de arroz y pollo a la naranjilla fue hecho en casa cocinado sobre leña, con ingredientes cosechados en la finca.

Los búfalos del General

López Tirone dice: “Yo soy dueño de todos los búfalos aquí porque los alquilo” para hacer los tours en los ríos. Pero la pregunta más curiosa es ¿cómo llegaron los búfalos a Panamá?

Coclesito es asociado con el general Omar Torrijos. El exministro de Agricultura Hirisnel Sucre me cuenta que hubo una inundación en 1972 y él pasaba por encima en helicóptero. Un padre católico le mostró lo que habían perdido las familias dispersas que vivían en la zona. Le dijo que la población estaba dispuesta a trabajar si las ayudaban y Torrijos aceptó el reto de ayudarlos. Los terrenos en esos tiempos eran del gobierno. Fue como un kibutz.

Torrijos visitaba las islas del Caribe y decidió, en conjunto con el sector privado, traer búfalos de Trinidad y Tobago y Jamaica que tenían crías. En esos tiempos no había carretera, sólo selva, así que le tocó traer a los búfalos en helicópteros.
Coclesito es muy húmedo. Este tipo de búfalo es conocido como de la India o del agua, por lo que se adaptaron bien. Fueron soltados como 25 búfalos.

En aquella época Sucre, médico veterinario de profesión, contaba con 24 años. Después que construyeron la pista de aterrizaje, llegaba en avioneta. Fue el deseo de Torrijos que un veterinario se quedara para el parto de la primera búfala, por lo que Sucre permaneció con el capitán Santamaría. A medianoche levantaron al veterinario para asistir el parto. Como a las dos de la mañana llamaron a Torrijos para anunciarle que había nacido el primer búfalo en suelo panameño.

Originalmente, el general se construyó una pequeña cabaña, en la que fueron hospedados líderes internacionales como George Stanley McGovern, candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, y amigos suyos como Gabriel Garcia Márquez y Graham Greene.

En este lugar perdió la vida el 31 de julio de 1981, cuando su avión explotó entre dos cerros que son visibles desde la Granja Alternativa.

Hoy en día sigue la producción agrícola, pero a muy baja escala, ya que la Minera Panamá ha contratado a muchos del pueblo, pagando salarios mucho más elevados que los que devengan los agricultores, pero se hace lo que se puede para preservar la memoria histórica del lugar.

Planea tu viaje

El lugar favorito del general Omar Torrijos todavía es recordado con placas y un museo en la que solía ser su casa.

Para arribar a Coclesito debes ir hasta Penonomé, llegar al parque donde está el punto medio del país y seguir por esa carretera.
En el camino vale la pena parar por La Pintada, que es un pueblo pintoresco donde hacen el sombrero pintado. Ya había ido antes a La Pintada en una misión para comprar los verdaderos Panama hats, cuyos precios van desde $10 hasta más de $100.
Cuando pasas La Pintada entras en territorio de Minera Panamá, por lo que vas a ver los camiones subiendo y bajando las empinadas lomas, que ahora están completamente pavimentadas. La zona es bastante virgen.

El Darién profundo

Publicado por : Úrsula Kiener/ 443 0

Debo admitir que jamás había ido a Darién, pero siempre estuvo en mi lista de lugares por visitar. Coordiné por teléfono mi visita a La Palma de Darién. Convencí a mi novio y a otra pareja para sumarse en la aventura.

En mi cabeza tenía una idea clara: que Darién iba a ser territorio virgen con una selva densa. Estaba muy equivocada. Darién lleva décadas siendo deforestada.

Mucha de la tala en Darién es ilegal, pero las autoridades en el camino permiten su paso y sólo se enfocan en el narcotráfico.

Geografía de primaria

El trayecto toma cuatro horas hasta alcanzar Puerto Quimba. Debes estacionar tu carro y tomar una lancha “panga” por el río Tuira.Tuira y Chucunaque. Son dos nombres que me remontan a la escuela primaria. Por eso es emocionante navegar por ellos. Dicen que hay tres Darién: el de las carreteras, el de los ríos y el de la jungla.

Nuestro paseo (que costó $4 por persona) fue muy pintoresco, pasando por manglares hasta llegar al pueblo de La Palma, la capital de Darién. Arribando a La Palma, una señora en el barco me cuenta que es el pueblo más feo de Darién, pero las coloridas casas montadas sobre el golfo de San Miguel me parecen pintorescas.

Estábamos supuestos a quedarnos en el mejor hotel de La Palma, propiedad de una profesora. Reservamos nuestra habitación con tres semanas de anticipación.

La Palma se encuentra junto al río Tuira, que es el más largo de la República. Su historia se remonta a la fundación de la provincia, el 27 de diciembre de 1922. Es hogar de 3,500 almas y de 4 mil estudiantes y maestros en época escolar. Como alberga todas las instituciones de gobierno, muchas personas van a hacer trámites en la mañana y retornan a sus hogares en las tardes. Vienen desde los ríos Mogue, Congo y Balsa, que desembocan en el Tuira.

La carretera se abrió en 1973, pero La Palma data desde 1816. Era utilizada como punto de carga y desembarque de plátano, madera, comida, entre otras cosas, rumbo a Yaviza.

Con la apertura de la vía, empieza la deforestación. En los tiempos de antes funcionaban más de una veintena de aeropuertos en la provincia. Incluso líneas áreas internas en el Darién.

¿Qué hacer en La Palma?

Empezamos nuestro día con un buen desayuno en los Cuatro Hermanos, una de las fondas de La Palma. Luego caminamos hasta el hotel “del bajo mundo”, que tiene un gran cartel mostrando aventuras en lo profundo de la selva.Abordamos un taxi pick-up. Nuestra primera parada fue en el ingenio azucarero del país que se encuentra en Mogocénega.

Está comido por la jungla, así que tuvimos que usar machetes para visitarlo.Luego continuamos hasta el túnel de río Colorado. Debes caminar por un potrero por 15 minutos para arribar a la entrada de una gran cueva.

Al día siguiente, fuimos en una lancha a visitar los fortines construidos por los españoles que datan 1680. Se construyeron en las desembocaduras de los ríos más importantes para protegerse de los piratas que en aquel entonces venían por el oro que bajaba de las minas de Cana.

‘Camping’ en La Yeguada

Publicado por : Úrsula Kiener/ 302 0

A cuatro horas de la ciudad, el paisaje cambia. Ya sea que se entre desde Coclé o Veraguas, el destino es el mismo: un sitio con bosques y cascadas, y lugares perfectos para acampar

A simple vista, La Yeguada parece estar en Canadá y no en la provincia de Veraguas. Este hermoso lago de 1,125 kilómetros cuadrados es realmente el cráter de un volcán primitivo conocido con el nombre de “Cerro Verde”, que abastece de agua a la hidroeléctrica del mismo nombre.

Los ríos San Juan y San Antonio alimentan el embalse, con una profundidad máxima de 6.5 metros. En sus aguas habitan especies como sábalo, tilapia, carpa, guapote y otras, que son pescadas por los lugareños.

El Decreto 94 de septiembre de 1960 creó la Reserva Forestal de La Laguna de La Yeguada. Se dice que los pinos fueron sembrados durante el gobierno de Omar Torrijos para pagar las deudas de Panamá a base de madera. Lo que sí es cierto es que fue la primera reserva forestal del país. De 7,090 hectáreas 3,000 están sembradas con pino caribe, que han venido sembrando los lugareños -especialmente por las mujeres de la zona-, desde 1967, con el objetivo de resguardar la cuenca hidrográfica.

Hoy en día, la reserva, ubicada a 1, 297 metros sobre el nivel del mar, pertenece al Ministerio de Ambiente (MiAmbiente). La hidroeléctrica, construida en 1967, es manejada por Gas Natural Fenosa y produce 6.6 MW de energía.

Por su belleza natural, La Yeguada se ha convertido en una de las zonas preferidas para acampar de los panameños y turistas.

¿Cómo arribar?

Salimos de la ciudad de Panamá como a las seis de la mañana, para aprovechar el día. Realizamos una parada técnica para desayunar en Penonomé. Después seguimos por la Panamericana hasta arribar a Aguadulce. Después de 15 kilómetros aparecerá un letrero que reza: “El Jagüito”. Ahí es necesario virar a la derecha.

La carretera está bastante bien asfaltada, ofreciendo un paisaje muy pintoresco a medida que se va ascendiendo por la montaña. A 30 kilómetros se encuentra el poblado de Calobre, en Veraguas. Es el último punto en contar con una buena señal de celular. Justo después encontrará unos pozos termales, que no tuvimos la oportunidad de visitar, pero que sí están señalizados en la carretera.

Era temporada de guandú, un tipo de frijol que es muy popular en la cocina panameña -toda la carretera estaba llena de plantas florecidas-. Nos detuvimos un rato en una casa para fotografiar unos pescados que se estaban secando al sol, algo muy tradicional del interior de Panamá.

Veinte kilómetros después aparecerá La Yeguada, donde aparecerán las máquinas de la hidroeléctrica y las líneas de tubería que van bajando desde la montaña para alimentar la generación eléctrica.

A medida que vas subiendo, el paisaje se va volviendo más montañoso y colmado por pinos. En total el viaje demoró unas 4 horas.

El resto de nuestro grupo decidió dormir en el Hotel Mykonos, en Santiago. Por una carretera de 17 kilómetros se puede llegar hasta el distrito de San Francisco, donde se erige un histórica iglesia. Si se dobla a la derecha se pueden recorrer los 22 kilómetros hasta Calobre, y luego 20 kilómetros más hasta arribar a La Yeguada.

¿Qué hacer?

Antes se permitía bañarse en el lago, pero hoy un letrero advierte que está prohibido. Hay una gran torre en el medio del lago que sirve para medir el nivel del agua. Los lugareños y algunos turistas solían nadar hasta la torre, pero en el 2016 se murió un joven de 17 años. Creo que de ahí viene la prohibición. No hay salvavidas a la vista, pero pienso que si deseas bañarte en la orilla no debe haber mayores problemas.

Nuestra visita fue en verano, cuando arrecia la brisa, creando una corriente. Muchas personas aprovechan el clima favorable para alquilar kayaks, para surfear o para hacer ejercicio en el lago. Para los aventureros, al lado del registro existe una cascada que invita a ser explorada.

Se trata de un sendero transitable, con letreros que identifican la vegetación. Algunos son bastantes hilarantes, como uno que reza: “no fumar el guaramo”. Se trata de una sustancia a la que recurren los indígenas y (y los perezosos) para drogarse.

Cruzando un pequeño puente se accede a la famosa cascada, un lugar ideal para bañarse. Debes tener cuidado ya que las piedras son resbaladizas. El agua estaba fría, pero refrescaba al contacto con el calor.

Si no deseas bañarte puedes subir unas escaleras rústicas hasta alcanzar el mirador, un sitio propicio para tomar fotografías. El reflejo de la luz en el agua de la cascada crea un arco iris, todo un espectáculo visual.

Algunas personas acampan en La Yeguada para trasladarse al Chorro “La Silampa” al día siguiente. Es popular por sus aguas cristalinas y queda en Chitra, en el distrito de Calobre, en Veraguas, a aproximadamente dos horas de camino.

En la noche puedes improvisar una pequeña fogata o encender la barbacoa para preparar la cena. Algunas personas llevan guitarras o música, pero es importante mantener el volumen bajo para no molestar a los otros.

Zonas para acampar

En el 2018 MiAmbiente mandó una notificación para eliminar el cobro de dos dólares por auto, dos por persona y cinco por todo. Además, existía una regulación de capacidad de carga para la zona más cotizada, ubicada frente al lago, que podía ser reservada por teléfono.

Arribamos al puesto de MiAmbiente, donde fuimos atendidos por un funcionario que nos señaló la necesidad de registrarnos en un libro. Al preguntar sobre el pago expresó desconocimiento acerca de lo acaecido, pero que ya no era un requisito para ingresar. Al explicarle que no iba a filmar nada para uso comercial, me dejó pasar. Existe la opción de acampar en terrenos privados y que dispones de mejores facilidades de las que ofrece MiAmbiente.

En la zona de registro (que está cerca de la cascada) también se puede acampar. El baño se encuentra en condiciones deplorables, con duchas que no un poco más que un chorro cubierto por una estructura cuadrada de madera.

Nuestro grupo, que incluía niños, decidió dormir en el sitio frente al lago. Como llegamos temprano escogimos un buen espacio pero jamás pensamos que se iba a llenar tanto. Cuando fuimos a La Cascada vimos unos buses que recién estaban entrando. Sin exagerar, habían unas 200 toldas y más de 500 personas, donde anteriormente solo se permitían 7 toldas y 30 personas.

Hasta tarde en la noche seguían entrando personas, la mayoría mal equipadas y que montaban sus toldas a la luz de las linternas. Cada grupo escuchada su música, perturbando la paz de la naturaleza. Obviamente no dormí en toda la noche, por lo que me levanté malhumorada. Hay presencia policial hasta las 11:00 p.m. Se intentan “controlar al área”, si bien los letreros invitan a no hacer ruido. Mi recomendación es no ir los sábados, menos en día festivo. En caso de hacerlo no pernoctar frente al lago.

¿Qué llevar?

Lo primero que se debe empacar es la tolda de acampar, seguido por el colchón inflable, almohadas, sabanas y toallas. Es preferible llegar temprano, para así poder escoger un buen sitio donde montar la tolda. Es preferible hacerlo con la luz del día. Para mayor comodidad también puedes llevar sillas plegables.

Para cocinar, lo más practico es equiparse con una barbacoa y carbón. Otra opción son las estufas portátiles con gas que son muy buenas, incluso se mantienen encendidas cuando sopla la brisa. Nosotros nos decantamos por ambas opciones, lo que nos permitió preparar café en el desayuno. Mi novio optó por preparar panqueques.

En caso de no estar de ánimos para cocinar, en la zona abundan los restaurantes pequeños y tiendas de conveniencia. No se deben olvidar las picadas y bebidas para los niños; cerveza o vino para los adultos. Al día siguiente metimos toda la basura en bolsas que habíamos traído y pasó un señor a retirarlas. Hay que pagar $1 por bolsa, que es bastante módico. La belleza natural solo se puede mantener si se recoge la basura.

Como el sitio no dispone de un baño propiamente dicho. Es posible alquilar uno por $80 la noche, con la compañía TecSan, que lo deja en el sitio y pasan a retirarlo después. Eramos cuatro familias, así que nos dividimos el costo y salió muy económico. Definitivamente que valió la pena porque la alternativa era “de mala muerte”, como decimos en Panamá. Llevamos un candado para cerrar el baño.

El ‘arca’ de El Níspero

Publicado por : Úrsula Kiener/ 271 0

Traté de llamar al zoológico “El Níspero”, en El Valle, para solicitar una entrevista durante mi visita, pero el teléfono no funcionaba. Decidimos simplemente llegar y probar suerte. En la recepción comentamos que el teléfono no funcionaba y la encargada, entre risas, explicó que una ardilla se comió el cable y que no era la primera vez que sucedía.
Por suerte pudo llamar a Carlos Caballero, el médico veterinario encargado, que llegó cuando habíamos terminado nuestro recorrido.

Pasión por la naturaleza 

Caballero dice que se conoce el zoológico “El Níspero” como la palma de su mano. Es oriundo de Las Tablas, pero tiene 21 años trabajando allí. Iba a visitar el sitio con su padre desde los 12 años y se enamoró del lugar.

Empezó estudiando medicina humana, porque le gusta la ciencia, aunque no es muy asiduo a los hospitales. Prefería la naturaleza. Fue así que se cambió a estudiar veterinaria, pero en esos tiempos no se ofrecía la carrera en Panamá. Le tocó mudarse a Bogotá, Colombia, para asistir a la Universidad de La Salle.

Al graduarse regresó a Panamá e hizo una práctica con el Comando Sur en Corozal y a través de ellos se fue a capacitar en varios zoológicos en Estados Unidos, incluyendo San Diego, California y Phoenix, Arizona.

Luego, con un proyecto de anfibios fue a Ohio, Brooklyn, Chicago y Houston. Lo que más le apasiona es la reproducción bovina y ovina, practicando inseminaciones artificiales y transferencias de embriones.

Colabora con el Instituto Gorgas, recolectando muestras de alacranes y garrapatas. Además, realizan estudios con muestras de sangre para investigar las enfermedades que transmiten las garrapatas en perros, coyotes, y otros animales.

Los inicios del zoológico

El Níspero empezó en 1976, pero no con el concepto de ser un zoológico o un lugar de atracción turística, sino como una finca de descanso para los dos propietarios panameños. Uno de ellos falleció.

Antaño, donde está Pretel en calle 50, existía la Pajarería Turiño, donde fueron adquiridos algunos animales exóticos, como los faisanes.

Mona Lisa García de Paredes trajo a Panamá zebras, llamas, avestruces, emús y otros animales, desde Texas. Los reprodujo y los vendió al zoológico y a otras personas.

Los tapires de Noriega

Los tapires son animales exóticos pero nativos que llegaron cuando fueron rescatados por parte de la Dirección por la Recuperación del Patrimonio (DRP). Solían ser del General Noriega y fueron primero a una base militar en Corozal, manejada por el Comando Sur.

Un año después, la Contraloría -en calidad de DRP- le pasó la custodia de los animales a El Níspero. “Eso fue un boom, la prensa escrita, televisiva y radio; las personas empezaron a visitar El Níspero para ver los tapires del general Noriega”, recuerda Carlos.

Los que puedes ver hoy en día son los nietos de los originales que ya fallecieron. Los jaguares llegaron cuando mataron a la madre y eran tan chicos que no abrían los ojos. Les dieron mamadera y primeros auxilios, pero ya no pueden regresar a la jungla: han tenido contacto con los humanos, por lo que van a tender a acercarse, lo que puede ser causa de que los ultimen.

Noventa y cuatro especies viven en El Níspero. La mayoría son aves y de las más vistosas: faisanes, guacamayas, pavos reales, etc. Son más fáciles de cuidar que los mamíferos, incluyendo a felinos como los jaguares.

De entre los animales locales puedes observar monos capuchino, de cara blanca y monos araña, cocodrilos americanos, tortugas y demás.

Además, conservan animales de finca, incluyendo gallinas, puercos, ovejas, entre otros. En nuestra visita tuvimos la oportunidad de presenciar el nacimiento de una oveja.

Rescate de anfibios 

El zoológico de El Níspero cuenta con un Centro de Conservación de Anfibios que originalmente era manejado por el zoológico de Houston. Ahora lo maneja el Smithsonian.
A través de un acuerdo se logró que no se incrementara el costo de la entrada, para que así las personas pudieran apreciar la diversidad de los animales que hay en el sitio.

Se ha creado un “Arca de Noé” para guardar las especies que los biólogos especialistas determinan que son importantes para la biología y se reproducen en el centro. Hay un hongo que está afectando a las especies anfibias, que junto a situaciones como el calentamiento global, contaminación de las aguas, deforestación y extracción ilegal de madera, ha diezmado a todas las poblaciones.

Las especies que no son tolerantes a esta epidemia sólo pueden sobrevivir en condiciones de laboratorio, donde se puede controlar temperatura, agua, luz y comida.

Es difícil volver a introducir las ranas al medio ambiente. Algunas especies, como la rana dorada, sólo viven en lugares muy específicos como Altos del María, Cerro Campana, El Valle de Antón y El Copé. Esto se debe a la altura y los niveles de presión barométrica, temperatura del agua y los alimentos que necesitan ingerir en la etapa juvenil o de renacuajo.
El progreso urbanístico ha alterado las condiciones que necesitan, cambios a los que pareciera que no se están adaptando.

Se requieren fondos para este proyecto, ya que hay que darle seguimiento a la situación de los anfibios, para ver cuántas sobreviven y en qué zonas.

Puede ser que vayan modificándose para resistir. Actualmente albergan unas 2,000 ranas doradas, pero se está reduciendo el espacio, porque además tienen otras 23 especies. El proyecto se va a mudar eventualmente a las instalaciones del Smithsonian en Gamboa, porque es muy costoso mantener ambos centros. Preparar la comida es lo más complicado, ya que se requiere la cría de grillos, cucarachas, mosquitos de frutas y otros insectos.