La Venecia del D.F.

Publicado por : Úrsula Kiener/ 248 0

Ubicada originalmente en una de las calzadas que rodeaban a la ciudad de Tenochtitlán, fundada por los mexicas en un islote en medio del lago Texcoco, Xochimilco formaba parte del monumental entorno de la capital del imperio azteca. La ciudad fue fundada en 1320, siendo destruida por Cortés y las huestes españolas en 1521. Hoy en día es tan solo un destino turístico, ubicado en las afueras del D.F.

¿Cómo llegar a Xochimilco desde la ciudad de México?

Es posible visitar Xochimilco en un tour pero la verdad es que no vale la pena, ya que es muy fácil ir por cuenta propia utilizando el metro, que es muy económico. Al bajar en la estación tasqueña, en la línea azul o 2 del metro, un letrero señala la dirección al tren ligera que conecta a Xochimilco a través de la superficie. Para abordarlo se debe tener una tarjeta de metro o un boleto que es posible adquirir en la estación.

Durante la semana los visitantes son escasos, situación que va variando hacia el fin de semana. El mercado tiene lugar los sábados, por lo que la afluencia de público aumenta. A la salida de la estación se encuentran los vendedores de las trajineras. Similar a las góndolas en Venecia, se utilizan para transportar a los turistas a través de los canales. Si en Italia son negras, en Xochimilco son muy coloridas. Recuerdan a los Diablos Rojos: cada una exhibe un nombre de mujer en la parte delantera, escrito en letras grandes. Por supuesto, no había ninguno llamado ‘Ursula’ pero si encontré “Maria del Pilar”, el nombre de mi abuela.

Hay un precio máximo establecido por hora para el paseo pero siempre hay algún vivaracho que quiere cobrarte más. Los precios son por barco, por lo que es posible compartirlo con otros turistas. Al no contar con esa suerte tocó pagar por un paseo privado, que tampoco era tan caro. Si bien se cobra 20 dólares por hora, vale la pena ir por dos. En el muelle las trajineras amarradas esperan a los visitantes. Sus colores vibrantes son ideales para ser subidas en Instagram.

Paseo en la trajinera

Pasear por los canales de Xochimilco es un deleite para los sentidos, incluyendo el gusto. Otras trajineras se acercarán a la embarcación, ofreciendo elote (mazorcas), carne, tacos y manzanas caramelizadas. Antes de embarcar, es posible pasar por el mercado de Xochimilco para comprar comida. También se puede adquirir cerveza sencilla o “michelada” -cerveza con sal y limón, típica de México-. Si eres más valiente puedes tomarte shots de tequila… En Xochimilco la gente es muy alegre y sin duda el licor es parte de la causa.

Los mariachis están por todos lados, incluso en el agua, donde bandas móviles pasan en trajineras, solicitando propina. Los música pasan de un bote a otro, cantando “Las mañanitas” a los cumpleañeros.

Los conductores de las trajineras utilizan un palo de madera largo para guiar el bote mientras lo guían por los 170 kilómetros de canales navegables.

En los canales espera la curiosa y macabra Isla de las muñecas. Fue erigida hace muchos años en conmemoración a una niña que se ahogó hace muchos años. Cuenta la leyenda que el cuidador de la isla, Don Julián Santana Barrera, abatido por no poder salvar a la infante, agarró a una muñeca que pasó flotando y la colgó. Embrujado por el espíritu de la niña, empezó a colgar más muñecas hasta que cubrió toda la isla. Más de 50 años después el cuidador fue encontrado ahogado en el mismo lugar donde murió la niña.

 

Historia de Xochimilco 

Xochimilco puede ser traducido como “jardines de flores” o como “el lugar donde crecen las flores”. Los jardines son llamados “chinampas’” y a pesar que los llaman jardines flotantes, la realidad es que son pequeñas islas fijas construidas por los nativos, quien usan barro y limo en su creación, colocando árboles en su superficie para que así sus raíces mantengan unida la tierra. Los aztecas usaron estas islas para cultivar frutas y vegetales. La abundancia de agua y los nutrientes garantizaban la fertilidad. Aunque la agricultura no es abundante, en el camino si hay viveros con hermosas flores.

Los habitantes originarios de Xochimilco fueron conquistados por los aztecas, quienes explotaron la zona para garantizar el suministro de alimento a su población. Durante su cénit, el sistema de chinampa se extendió por 9 000 hectáreas, produciendo comida para miles de personas. Los canales fueron construidos para llevar comida a la ciudad. Incluso la ciudad de México era atravesada por canales que luego fueron cubiertos por los conquistadores.

Desde los años veinte el sitio comenzó a ser conocido como la “Venecia de México”. En 1987, UNESCO declaró Xochimilco como patrimonio de la humanidad. Unas 2,000 hectáreas que componen el parque natural son amenazadas por personas que quieren vivir ilegalmente en la zona, lo que contribuye a la contaminación.

Hoy en día, esta localidad de la capital azteca sirve como refugio para más de 150 especies de aves y 70 de otro tipo de animales, incluyendo la salamandra axolotl, que se encuentra en peligro crítico. Adicionalmente, unas 350 especies de aves se han encontrado en la zona anidando en su migración desde Canadá y Estados Unidos.

Hoy en día, especies foráneas amenazan con trastocar el balance natural en la zona. Por ejemplo: los lirios de agua, que fueron introducidos desde Brasil en los cuarentas, han ocasionado la pérdida de minerales y oxígeno en el agua, con su crecimiento excesivo. Luego en los sesentas se introdujo la carpa y la tilapia, dos depredadores que se alimenta de los huevos de los axolotl. Todo esto, sumado a la deforestación,está causando la desaparición de Xochimilco. Afortunadamente existen grupos ecológicos que están haciendo un gran esfuerzo para que más turistas puedan seguir disfrutando de este colorido destino mexicano.