Las cuevas sagradas de Batu

Publicado por : Úrsula Kiener/ 27 0

Una visita a Kuala Lumpur debe incluir las cuevas de Batu o “Batu Caves”. A pesar que un 61% de la población de Malasia es musulmana, se pueden encontrar influencias y templos de todas las religiones. “Batu Caves” es uno de los santuarios hindúes más popular fuera de la India.

La estatua del señor Murugan

Se cree que la formación de piedra caliza que se encuentra en las cuevas de Batu posee una antigüedad de 400 millones de años. En los tiempos prehistóricos fue utilizado como refugio por los indígenas Temuan. Malasia fue colonia británica y holandesa.

En 1890, K. Thamboosamy Pillai, un comerciante hindú, promovió este sitio como un lugar de adoración. Asimismo fundó el templo Sri Mahamariamman en Kuala Lumpur. Desde 1892 se celebra el festival Hindú de Thaipusam. La procesión empieza en el templo en la ciudad y llega hasta las cuevas de Batu.

Este es uno de los festivales más grandes del mundo, con más de 1 millón de personas. Si quieres ir debes confirmar las fechas, ya que varían todos los años. Thaipusam usualmente tiene lugar a finales de enero o principios de febrero.

Al llegar a Batu Caves quedarás impresionado del tamaño de la estatua del Señor Murugan. Tiene 42.7 metros o 140 pies de alto. Su construcción tomó tres años y fue inaugurado en el 2006. La estatua costó $370,000 y utilizó 300 litros de pintura dorada traída de Tailandia.

Un paraíso para los monos

En la mañana fuimos a visitar el templo Sri Mahamariamman en Kuala Lumpur. Fuera del templo venden collares de flores que se utilizan como ofrendas. Compré uno y pagué unos 6 “ringgit” o como $1.40. Me pareció bonito así que me lo puse. Cuando llegamos a “Batu Caves” lo primero que me advirtió el guía fue que anduviera con cuidado, ya que a los monos no les gusta comerse las flores.

Es común encontrar monos en todos los templos hindúes. Los que viven aquí son macacos y son bastante territoriales. Debes tener cuidado con tus pertenencias, ya que son terribles. También son unos comelones y están acostumbrados a recibir comida de los turistas. Si tienes niños debe tener cuidado ya que pueden morderlos si se acercan demasiado.

Encontré una mona con su bebé y le regalé mi collar. Sólo tuve que ponerlo en mi mano y ella vino a tomarlo. Se montaron sobre una cerca y procedieron a comerlo felizmente.

272 escalones

Cuando fuimos estaban remodelado la entrada y el centro de las cuevas. Un letrero le solicitaba a los turistas que cargaran ladrillos, pero nadie los subía ya que en la parte de arriba se encontraban normes pilas que aún no habían utilizado.

Muchos devotos suben con “Kavadis”, que son ofrendas de leche que cargan en contenedores de madera o acero que pueden pesar hasta 100 kilos. El complejo de templos de “Batu Caves” se eleva casi a 100 metros del suelo con tres cuevas principales y algunas más pequeñas. Los visitantes deben subir 272 escalones de concreto divididos en cuatro secciones. A la izquierda está la cueva oscura, mientras que las otras dos cavernas principales están al final de las escaleras. Al subir se puede apreciar una hermosa vista de la ciudad de Kuala Lumpur.

Existe una pequeña tienda de souvenirs en la parte de arriba. También vende agua. Abajo hay tiendas para comprar todo tipo de regalos. En la zona superior están arreglando varios santuarios hindúes. Habían personas rezando en este sitio y también cantando canciones tradicionales. Debes subir otras escaleras para arribar la cueva principal del templo. Hay pocos árboles, por lo que el cielo se puede apreciar en su plenitud. Es un lugar muy bonito y uno comprende porque fue elegido como sitio sagrado.

Entrar a “Batu Caves” es libre de costo pero debes pagar si deseas ir a un sitio llamado las cuevas oscuras. Si le tienes miedo a la oscuridad, murciélagos e insectos no debes entrar. Nosotros nos fuimos a las cuevas oscuras, pero si fuimos a la cueva de la Galería de Arte, lo que también acarrea un costo adicional.

A la izquierda de la estatua del Señor Murugan se encuentra otra estatua más pequeña (15 metros o 50 pies) de Hanuman, que parece un mono gigante. Me llamó la atención la estatua, por lo que seguí hasta encontrar una catarata con otra estatua del Señor Rama con una carreta con muchos caballos dorados. Esta cueva conocida como la “Galería de Arte”. Recuerda el estilo “Disney”, con bonitas estatuas que cuentan la historia de Rama en sus paredes.

¿Cómo llegar a Batu Caves desde Kuala Lumpur?

Una opción popular es tomar un tour. Hay opciones privadas y colectivas donde trasladan al turista hasta “Batu Caves” y a otros sitios que son más difíciles de alcanzar con el transporte público. Nosotros tomamos un tour privado que nos llevó después a ver los monos “silver leaf” en Kota Melawati. Estos monos son extremadamente amigables y no te roban como los de “Batu Caves”. Después de comprarles y darles comida se te montan encima. Los adultos son plateados pero los bebés son chocolates.

Luego fuimos a cenar en un pueblo de pescadores junto a un río y vimos un atardecer precioso. Finalmente tomamos un paseo nocturno en barco por el río Kuala Selangor para ver una de las colonias de luciérnagas más grandes del mundo. Debes llevar repelente ya que está lleno de mosquitos.

Hay otras opciones de tours desde Kuala Lumpur que incluyen una visita a la ciudad o combinan “Batu Caves”con pozos termales y otras atracciones.

Si no quieres visitar otros sitios te recomiendo que vayas por tu cuenta ya que es muy fácil. Las cuevas de Batu están a sólo 13 kilómetros de Kuala Lumpur. Puedes tomar un taxi o Uber desde la ciudad. Desde la estación KL Sentral puedes tomar el tren KTM Komuter o el monorraíl a la estación Titiwangsa y de allí el bus a “Batu Caves”.

Otra opción es tomar el autobús #11D de Intrakota desde el Mercado Central o el autobús #69 de Cityliner desde Jalan Pudu para arribar a las cuevas de Batu.