Petra, una de las siete maravillas del mundo

Publicado por : Úrsula Kiener/ 120 0
En  2007, Petra fue uno de los ganadores del concurso para seleccionar las Siete Nuevas Maravillas de Mundo. Más de 600 millones de personas votaron en esta elección. El turismo se disparó en Petra y en 2010 recibieron un millón de turistas. Desafortunadamente, la situación en Siria causó inestabilidad en la región, lo que asustó a los turistas. El número de visitantes bajó a 400,000 en  2015. En  2017 lograron 200,000 turistas más.
Jordania es un país que me pareció seguro, a pesar de que tiene presencia militar en sus carreteras. La gente es muy amable, y su dicho favorito es “You are Welcome”.
Nos quedamos en  Seven Wonders Bedouin Camp, donde un guía nos acompañó a entrar por la entrada trasera de Petra, en las cercanías de Little Petra.  Ese día, fuimos los únicos que pasamos por la entrada que conduce al Monasterio.
Decidimos darnos un lujo y visitar el Mövenpick Resort Petraque, el hotel más lujoso de Wadi Musa, un pueblo junto a Petra. Se trata realmente de un hotel espectacular con un precio acorde.
Vida nocturna
Durante la noche 1,500 velas son desplegadas, en bolsas de papel, en el trayecto que lleva de Siq a El Tesoro, famoso por la película de Indiana Jones. Me pareció romántico poder caminar por esa antigua ciudad iluminada. Esto ocurre tres veces por semana, los lunes, miércoles y jueves. El recorrido dura dos horas.
El clima nocturno es más fresco. Una bóveda estrellada corona el corredor de más de un kilómetro de largo, conocido como el Siq.
Cuando finalmente arribas a El Tesoro, tienes la opción de sentarte en el piso a escuchar música típica de los beduinos. El Tesoro tiene un frente masivo de 30 metros de ancho y 43 de alto. Pasan personas ofreciendo té de menta de cortesía.
Mención bíblica
En tiempos antiguos, la ciudad era conocida por los hebreos como Sela o Seir. Probablemente, el pasaje más significativo en la Biblia donde se le menciona es durante el tiempo del éxodo, cuando Moisés golpea  la piedra y sale agua. Esto sucedió en Petra. Moisés le pidió al rey Rekem pasar y este rechazó su petición.
Entonces, le tocó a los hebreos tomar una ruta más larga. No podían pelear con los edomitas, porque esa no era la tierra que Dios les había dado. Antes de morir, Moisés puso una maldición sobre la ciudad de Petra y sus habitantes: “entonces nadie vivirá allí; ninguna persona vivirá en ella”. Y así mismo es actualmente.
El hermano de Moisés, Aaron, muere cerca de Petra y en el siglo XIII el sultán Mameluk, Al Nasir Mohammad, construye un santuario en la cima del Monte Aaron, en el rango de Sharah.
Grandeza durante el periodo nabateo
Los nabateos (con un poco de ayuda de los romanos siglos después) fueron los que realmente crearon Petra. Fue la capital del imperio entre 400 a.C. (con seguridad 312 a.C) hasta 106 d.C., cuando fue conquistada por los romanos.
Petra se volvió una próspera ciudad de paso, siendo el centro de comercio de especias que involucraba lugares tan remotos como India, Grecia, Egipto y China. La población de la ciudad creció entre 10,000 y 30,000 personas. Cuando la visitas, puedes ver las cuevas en las cuales vivían una encima de otra.
Para mantener su gran población, sus habitantes crearon un sistema hidrológico extenso, que incluía represas, cisternas, canales de agua tallados en roca y tuberías de cerámica. La zona era propensa a las inundaciones repentinas y a través del sistema creado podían tener agua para las sequías.
La ciudad empezó a decaer cuando los romanos tomaron control. Sobrevivió a múltiples terremotos (363 y 551) y el aumento del comercio marítimo le quitó la importancia comercial a la ciudad. Petra alcanzó su punto más bajo al final del imperio bizantino, alrededor del año 700. Desde ese periodo en adelante, la única actividad que se dio fue un puesto de avanzada construido por los Cruzados en el siglo XII.
Apertura al mundo occidental
La ciudad estuvo “perdida” para el resto del mundo por cientos de años. Hasta que fue “redescubierta” por Johann Ludwig Burckhardt, un viajero y geógrafo suizo que se convirtió al islam. Anteriormente, el Dr. Seetzen había tratado de encontrar Petra y fue asesinado.
Johann decidió cambiar su nombre a “Sheikh Ibrahim Ibn Abdallah” y se mudó a Aleppo, Siria, para aprender árabe y estudiar islam. Hizo un par de viajes de prueba pretendiendo que era un pobre árabe. Dormía en el piso y comía con los conductores de camello.
Fue asaltado varias veces por la misma gente que le pagaba para que lo protegieran y eventualmente lo abandonaron en el desierto. Esto sucedió después de Amán, en ruta a Aqaba. Por suerte encontró un campamento de beduinos y consiguió un nuevo guía que le contó sobre las antiguas ruinas. Le dijo al guía que quería sacrificar una cabra para Aaron y lo llevaron por el Siq hasta entrar a Petra en 1812.

 

En 1929, un grupo de cuatro personas empiezan las excavaciones arqueológicas en Petra. Múltiples pergaminos en griego que datan del período bizantino fueron descubiertos en una iglesia excavada cerca del Templo del León Alado en Petra. En el 2016, usaron imágenes de satélite para
descubrir una nueva zona monumental cubierta por la arena.
Patrimonio de la Humanidad
El nombre Petra se cree que es griego, aunque algunas personas piensan que viene de la palabra arábica “batara” (como Baatara Gorge) que significa “cortar,” ya que la piedra fue cortada. Rekem era otro nombre antiguo para la ciudad. Rekem fue el rey árabe que fundó la ciudad (el que no dejó que Moisés pasara). Su nombre está inscrito en una piedra en Wadi Musa, a lo opuesto de la entrada de el Siq, pero el gobierno de Jordania construyó un puente en ese lugar y se perdió la inscripción.
Petra fue construida en un valle con acantilados de piedra arenisca que van desde los tonos rojos y morados, hasta amarillo y anaranjado. En el siglo XIX, el erudito bíblico inglés John William Burgon la describió como una “ciudad rosa-roja, la mitad de vieja que el tiempo”.
Petra es un parque arqueológico que cubre 264,000 metros cuadrados que son parte de Wadi Musa. La Unesco listó el lugar como Patrimonio de la Humanidad en 1985. Para poder conseguir esta designación, le tocó al gobierno de Jordania sacar a los beduinos de Petra y construirles nuevas viviendas. A pesar de que los sacaron, pareciera que aún viven allí, porque le venden de todo a los turistas y se les puede ver durmiendo en cuevas.
¿Qué hay que ver?
En la parte superior de El Tesoro hay una enorme urna con huecos de balas disparadas por los beduinos, quienes pensaban que adentro había un tesoro. En realidad era piedra maciza. No se guardaban tesoros en este lugar, sino que era la tumba de un importante rey nabateo.
Como las tumbas fueron talladas en las mismas piedras, más de 500 lograron sobrevivir todos los terremotos. Desafortunadamente, los ladrones lograron llevarse los tesoros que encontraron en esta antigua ciudad.
Puedes ver un gran anfiteatro romano con capacidad para sentar a 3,000 personas, que todavía está en muy buen estado. Su ubicación es en el pie de una montaña con vistas a las tumbas.
Si no tomas la ruta que hice yo, debes subir 800 escalones para llegar al sitio donde esta el monasterio. Los nabateos le dedicaron este templo al dios Obodas. Durante el periodo bizantino, el monasterio fue utilizado como una iglesia. Llegar hasta arriba es un poco agotador si no lo haces temprano en la mañana. Puedes alquilar un burro para que te lleve en ese trayecto. Además hay camellos y carruajes con caballos. Siempre debes negociar con los beduinos, ya que es como un juego para ellos.

Amán, en el paso de las civilizaciones

Publicado por : Úrsula Kiener/ 82 0

Fuimos a la Ciudadela de Amán un viernes que es día de descanso en Jordania, ya que es un país musulmán. No habían carros, así que fue muy fácil manejar a la ciudadela desde nuestro hotel en Amán. Si manejas, puedes estacionarte en un lote para buses y carros frente a la entrada. La ciudadela fue construida en Jebel Al Qala’a, la colina más alta de la ciudad. Asegúrate de apreciar las vistas panorámicas, incluyendo el espectacular teatro romano de Amán, que está muy bien preservado.

Como habíamos comprado el Jordan Pass, no tuvimos que pagar la entrada, ya que es uno de los sitios incluidos en la lista de atracciones. Si visitas este país, lo más recomendable es comprar este pase que te permite entrar a los sitios más turísticos, con la excepción de Betania de Transjordania.

La Ciudadela de Amán fue habitada hace miles de años

Pocos sitios en el mundo pueden decir que han sido habitados por tanto tiempo como la Ciudadela de Amán. Su historia empieza en el período neolítico, es decir, entre 10.000 y 2.000 a.C. En los tiempos antiguos, la ciudad era conocida como Rabbath-Ammon.

En la ciudadela de Amán hay una cueva que data del siglo 23 antes de Cristo. Tumbas como esta existen en varios sitios en Amán. Estas cavidades eran cortadas en la piedra caliza. Años más tarde en el periodo Omeya (los mismos que construyeron Anjar en Líbano) la tumba fue limpiada y reutilizada para sacar piedras para seguir construyendo la ciudadela.

Artefactos encontrados de la era de bronce muestran que la colina fue una fortaleza o ágora, un espacio para el comercio y política. Una muralla de 1,700 metros rodea la ciudadela. Originalmente, en la era de bronce y hierro, usaron un material de yeso en el que los enemigos se resbalaban si trataban de subir. Luego fue reforzada en el período romano, bizantino y omeya.

Los griegos conquistaron la ciudadela de Amán en el año 331 a.C. Después pasó a llamarse Filadelfia. En el año 30 a.C. llegaron los romanos.

No realizaron muchos cambios arquitectónicos. Más que todo se puede evidenciar su arribo por la cerámica encontrada.

Una iglesia bizantina en ruinas construida en 550 d.C. es lo que más caracteriza ese periodo. Sólo hay un plano de piso y una inscripción que dice “…fue pavimentada con mosaicos por el entusiasmo y trabajo … Ya no se puede ver los mosaicos”.

La mano de Hércules

Otro sitio que está en la lista de “Atlas Obscura” es esta enorme mano de Hércules en la ciudadela de Amán. Un grupo de arqueólogos encontró la mano que supuestamente fue parte de una gigantesca estatua mármol del semidiós Hércules. No es un dios porque fue el hijo ilegítimo de Zeus y Alcmena. Sólo sobrevivieron tres dedos de una mano y un codo.

El templo de Hércules fue construido en el periodo de Marco Aurelio, en el siglo 1 a. C. Se cree que fue construido sobre otro templo de algún dios nativo más antiguo. O por lo menos así es deducido de una roca desnuda que se encuentra dentro del mismo. Esta roca pudo haber sido sagrada como parte del templo amonita de Milcom, en el siglo nueve a. C.

No se sabe con exactitud si realmente existió esa estatua gigante. Sólo se presume debido a la cantidad de monedas que se encontraron con la efigie de Hércules.

Tomando en cuenta el tamaño de la mano y el codo, la estatua debió medir unos 43 pies o 13 metros de altura, siendo una de las más grandes esculpidas en mármol en la historia. La zona sufrió varios terremotos que probablemente causaron que se cayera el templo.

Período de los omeya

En 661 d.C. la ciudad se convirtió al islam durante el período de los omeya, que se quedaron hasta el año 750. Construyeron una estructura de palacio, conocida en árabe como al-Qasr. No duró mucho tiempo, ya que sufrió daños producidos por un terremoto en 749. Nunca fue reconstruida completamente.

El palacio fue construido probablemente sobre uno griego. Lo que se puede ver hoy en día es la sala de espera, decorada con un enorme domo de bronce cubierto en madera por dentro.

Los visitantes tenían que esperar allí hasta que pudieran reunirse con el gobernador, atrás en su palacio. La restauración de este sector salta a la vista.

Junto a este sitio puedes ver las ruinas de un “hammam” o baño turco , muy populares en el mundo árabe. Los residentes venían a socializar al baño público. En el área intermedia habían nueve edificios residenciales con acceso a la calle y plazas. Al norte, estaba la residencia principal, con una sala de audiencia y un cuarto de trono.

En 730 se construyó una enorme cisterna para recolectar agua de lluvia. No se gastaba ni una sola gota, ya que la ciudad no tenía ningún acuífero. Se edificó un sofisticado sistema de canales subterráneos para reciclar el agua en sitio. El agua era desviada de todos los techos a esta cisterna con 17,5 metros de diámetro.

Museo Arqueológico de Jordania

Recomiendo entrar al Museo Arqueológico de Jordania, que está frente a la mano de Hércules. Fue creado en 1951 para mostrar piezas encontradas en el sitio y en otros lugares de Jordania. Este local solía albergar los famosos Rollos del Mar Muerto, que fueron encontrados en Jordania por un beduino.

Mucho de lo que se observa en el museo data del periodo Nabateo, del siglo 4 a.C. a 106 d.C. El comercio de caravanas era la actividad económica más importante de los nabateos.

Todos los comerciantes del Golfo Árabe-Persa, Yemen y el Mediterráneo pasaron por Petra. Desarrollaron la cerámica y fueron hábiles en la agricultura.

También hay una gran cantidad de figuras del periodo romano y helenístico, incluyendo animales como leones.

El museo tiene un cráneo humano que muestra evidencia de una práctica quirúrgica antigua que implica hacer un agujero en el cráneo del paciente. Se nota que sobrevivió a la primera operación, pero no se recuperó de los otros tres agujeros y murió justo después. Este cráneo fue encontrado en Jericó.

La pieza más interesante es la estatua Ain Ghazal, que se considera una de las figuras más antiguas hechas por el hombre. Fue confeccionada entre 8000 y 4000 a. C., y se encontró en un poblado cerca de Amán.

Una sección del museo esta dedicada a los entierros. Puedes encontrar enormes ataúdes hechos de arcilla para que las personas pudiesen descansar parados. El pedazo donde van las caras está cortado, era pintado con retratos de las personas muertas. Cada uno tenía dos o tres cuerpos cuando fue encontrado. Esta práctica de entierro data del siglo 13 a 7 a.C. y se realizaba en muy pocos lugares, incluyendo Sabah al sur de Amán.

Amán creció alrededor de la ciudadela

Después de los omeya, la ciudadela de Amán entró en un periodo de declive bajo el gobierno de Ayyubid, en el siglo 13. Aún así se añadió una torre de vigilancia en el sitio durante este período. Después fue visitado sólo por beduinos o granjeros. En la década de 1920, un grupo de arqueólogos italianos, británicos, franceses, españoles y jordanos, empezaron a restaurar. En la actualidad una gran parte de la ciudadela permanece sin excavar.

La parte más moderna de la ciudad de Amán está un poco apartada de las ruinas. Desde la ciudadela lo que puedes ver es la parte popular de la ciudad, que se camufla bien con el desierto.

Los edificios son de tonos marrones y cremas, con pocos colores, usualmente de las mezquitas, que sobresalen. Una gran bandera de Jordania se puede ver en el fondo, ya que son muy orgullosos de su patrimonio.

Si no tienes carro puedes bajar unas escaleras para llegar al anfiteatro romano e ir a caminar a la central, donde encontrarás muchos restaurantes y tiendas.