Borobudur al atardecer

Publicado por : Úrsula Kiener/ 122 0

A las 3 a.m. recibimos una llamada en la habitación: ‘es hora de levantarse’. Así comenzó nuestra visita a Borobudur. Nos montamos en el bus con el grupo que estaba haciendo un viaje organizado por la embajada de Indonesia. El recorrido desde nuestro hotel hasta el templo de Borobudur tomó unos 40-45 minutos.

A pesar que es de madrugada, Indonesia parece un país que nunca duerme. La calle es una vía de ida y de regreso, estrecha para tantos carros y aún más motos. Si deseas visitar el famoso templo budista en la madrugada debes llegar entre 5-5:45 a.m. al sitio.

El guía nos dio una linterna para hacer el recorrido, pero no fue necesaria porque ya se empezaba a ver la claridad mientras que subíamos. Cuando llegamos habían más turistas arriba. Afortunadamente fuimos en octubre, a principios de la temporada baja.

El templo de Borobudur está abierto de 5 a.m. a 6 p.m. Así que puedes hacer un tour al atardecer si eres de esos al que le cuesta levantarte temprano. Borobudur es el sitio turístico más visitado en Indonesia. Se encuentra en la ciudad de Yogyakarta en la isla de Java, donde se encuentra la capital Jakarta.

Sin embargo, debes tomar un corto vuelo de una hora y diez minutos. Muchos consideran este sitio como una de las maravillas del mundo. Se presume que Borobudur fue construido en el siglo nueve y demoró 75 años en ser construido. Por desgracia no hay registros de su historia, así que se asume que el templo fue abandonado en el siglo catorce. En esta época los reinos hindúes en Java entraron en decadencia y se llevó a cabo la conversión javanesa al islam.

El templo fue construido en medio de dos volcanes Sundoro-Sumbing y Merbabu-Merapi, y dos ríos, Progo y Elo. Desde el templo se puede observar una hermosa panorámica, que es muy fértil. Además de Borobudur existen dos templos más, Pawon y Mendut, que fueron construidos en una línea recta. Java fue capturado por los británicos entre 1811 a 1816.

En 1815 el templo de Borobudur fue redescubierto por el gobernador, Thomas Stamford Raffles. El tenía un gran interés en la historia de Java y se dedicó a coleccionar antigüedades. Le comentaron de un monumento enterrado en la jungla, en un pueblo de Bumisegoro y mandó a 200 hombres a cortar los árboles y cavar la tierra para encontrarlo. Finalmente fue desenterrado en 1835.

Mientras el interés del sitio iba generando interés, más vulnerable se volvía para los ladrones que fueron a buscar ‘souvenirs’. Actualmente puedes ver piezas del templo en el Museo Nacional de Bangkok en Tailandia.

En la segunda guerra mundial se pararon los esfuerzos de restauración. Indonesia solicitó ayuda a UNESCO para proteger el sitio que estaba en peligro de colapso. Australia, Bélgica, Francia, Chipre y Alemania donaron fondos. Seiscientas personas participaron en la restauración, que tuvo un costo total de $6,901,243 y demoró 8 años.

La estructura original fue construida sin utilizar cemento. Me recuerda a legos interconectados sin ningún tipo de pegamento. El templo de Borobudur mide 123 x 123 metros y más de un millón de piedras fueron desmanteladas y removidas durante la restauración. Cuando fue completado, UNESCO listó el sitio como Patrimonio de la de la Humanidad en 1991. Borobudur es el templo budista más grande del mundo, con 504 estatuas de ‘El iluminado’.

 

 

PLANIFICA TU VIAJE

El vuelo a Jakarta tiene una duración de 36 horas.

Precio del pasaje: $1200-$1800

Visas: no

Horario: GMT+7 / 12 horas más que Panamá

Costos en destino: económico

Dato curioso: Indonesia no sabe cuantas islas tiene, se estiman entre 17,508 y 18,307

Ciudad patrimonio

Publicado por : Úrsula Kiener/ 122 0

Si eres panameño, deberías preguntarte cuándo fue la última vez que fuiste a Panamá Viejo. Para muchos, probablemente la respuesta sea ‘cuando estaba en la escuela’.

Contacté al Patronato de Panamá Viejo para hacerles una visita y quedé sorprendida. Me estacioné frente al Centro de Artesanías y caminé al Centro Administrativo para encontrarme con Aura Guerra. Ella me comentó que el edificio del Centro de Visitantes estaría exhibiendo una colección de Cartografía Colonial de Panamá, del 31 de enero al 15 de julio 2018.

Más de 60 mapas originales muestran cómo se percibía el Istmo entre 1503 y 1865. Fueron hechos por cartógrafos, navegantes y geógrafos. Su exhibición es parte de los eventos que está organizando el Patronato de Panamá Viejo para celebrar los 500 años de la ciudad.

Aura nos llevó en el transporte gratuito al Convento de la Concepción y nos presentó a Marlenys Salazar, nuestra guía. La visita guiada está incluida en el costo. Si deseas ir por tu cuenta, todos los monumentos cuentan con paneles con información en español e inglés, al igual que el museo. Se recomienda destinar un tiempo mínimo de hora y media para recorrer las ruinas.

Si te cansas de caminar los 1.5 kilómetros, puedes tomar el tren que va en un circuito por las ruinas y que demora 15 minutos.

LA JOYA DEL PACÍFICO

Fundada el 15 de agosto de 1519 por el conquistador Pedro Arias Dávila -comúnmente llamado Pedrarias-, la ciudad de Panamá fue la primera fundada en el Océano Pacífico. La ubicación era estratégica, ya que las islas Naos, Perico y Flamenco -que ahora conforman el Causeway de Amador- eran los puertos principales de los españoles. Desde Panamá salían en expediciones al Perú para buscar oro y plata que luego serían enviados a la madre patria. Ya los conquistadores españoles habían establecido ciudades en el Caribe como Santa María la Antigua del Darién y Acla.

El 15 de septiembre de 1521, Panamá recibe estado de ciudad mediante un decreto real. Asimismo, obtiene un escudo de armas de Carlos V de España. Para 1610, la ciudad había logrado una población de 5 mil personas con conventos, iglesias, hospital y una catedral.

Había dos formas de ingresar a la ciudad: por el norte y por el oeste. En el norte estaba el Puente del Rey, que comunicaba a la urbe con Nombre de Dios o con Portobelo, en Colón. Este trayecto era más corto. Solo cuatro días, pero era más peligroso. El Puente del Matadero era la entrada para el Camino de Cruces, que llevaba a Costa Abajo de Colón y al Castillo de San Lorenzo.

UNA INFAME VISITA

La ciudad de Panamá Viejo sufrió varios ataques de piratas e indígenas del Darién, a principios del siglo VII. En 1620, un terremoto hizo daño a muchos edificios. Posteriormente, en 1644, un gran incendio destruyó 83 inmuebles religiosos.

Las coronas española e inglesa habían alcanzado un acuerdo de paz para no seguir compitiendo, pero parece que el pirata Henry Morgan no estaba anuente. El 28 de enero de 1671 atacó la ciudad de Panamá. Lo acompañaban entre 1,200 y 1,400 hombres, que pasaron casi un mes robando.

El gobernador Juan Pérez de Guzmán decide incendiar las casas de pólvora y la ciudad es engullida por las llamas. Después del siniestro, la urbe fue trasladada a 7.5 kilómetros al oeste, en lo que actualmente se conoce como Casco Viejo o Casco Antiguo. Ambas ciudades comparten la designación de Patrimonio de la Humanidad, según Unesco.

Panamá Viejo quedó en el olvido por muchísimos años. En la dictadura fue utilizado como caballeriza y cuartel principal. Como recuerdo de esta época, se pueden observar unas columnas romanas en la Plaza Mayor que están totalmente fuera de lugar.

Al final de 1995, la administración del sitio pasó al Patronato de Panamá Viejo, institución mixta, sin fines de lucro, cuyos objetivos principales se centran en la protección, conservación, investigación y puesta en valor de las ruinas.

El patronato restauró el Conjunto Monumental Histórico de Panamá Viejo, designado con la Ley 91 de diciembre de 1976. Alrededor de las ruinas se construyeron casas, por lo que fue imposible reubicarlas. Existen dos monumentos principales: la Iglesia de San José y el Puente del Rey. Ambos quedaron fuera del nuevo trazado concebido por el plan maestro para el reordenamiento de la interconexión vial entre las avenidas Balboa y de Los Poetas.

Los fondos para su mantenimiento provienen del INAC, la Autoridad de Turismo de Panamá, Kiwanis, Unesco, Banistmo y otras empresas.

Actualmente, el patronato cuenta con 50 empleados. En 1996, comenzaron las primeras excavaciones arqueológicas y restauraciones bajo la supervisión de Marcelina Godoy. Encontraron 150 rastros humanos en un rango de 5 metros cuadrados en la Plaza Mayor. Actualmente están ubicados en el laboratorio de conservación en el nuevo museo. Los españoles pagaban para ser enterrados en la Catedral. Creían que mientras más cerca estaban del altar, su entrada al cielo sería más rápida.

En el lugar se encontraron, además, yacimientos arqueológicos de la época prehispánica. En el museo puedes encontrar cerámicas y restos humanos primarios y secundarios. Tienen lo que se llama un ‘paquete de huesos’.

Los indígenas cuevas sacaban el cuerpo a un lugar más lejano para que los animales se lo comieran. Luego ponían una tela y los enterraban. Estos restos datan de 1800 a.C.

El 5 de julio de 2003, el Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco incluyó a Panamá Viejo en la lista de Patrimonio Mundial como una extensión del Distrito Histórico de Panamá (Casco Viejo).

PLANIFICA TU VISITA

Durante el 2018 y el 2019 habrá exhibiciones temporales con la Comisión de los 500 Años. Puedes visitar la página web, para encontrar más información.

Costos:

Adultos extranjeros: $15

Adultos nacionales y residentes: $10 de martes a viernes; los sábados y domingo cuesta $5

Jubilados: $5

Niños: $2

8:30 a.m., 4:30 p.m., martes a domingo. Los lunes está cerrado.

Grupos: Llamar a Néstor Sánchez, al 302-3159 para agendar un guía gratuito.

El pasado viviente del Istmo

Publicado por : Úrsula Kiener/ 124 0

Sin duda el edificio más emblemático de la ciudad de Panamá es el Biomuseo, seguido probablemente por el edificio tornillo de la calle 50. Su ubicación es privilegiada, en el Causeway de Amador, justo en la entrada del Canal de Panamá.

La idea para la construcción del Biomuseo se remonta a 1999. El Gobierno panameño quería construir un museo que tuviera el impacto del Guggenheim en Bilbao, España, diseñado por Frank Owen Gehry. Este famoso arquitecto canadiense americano se casó con una panameña, Berta Aguilera, en 1975. Él también tenía interés en hacer un proyecto en el país natal de su esposa si se lograba conseguir un tema interesante. El Instituto Smithsonian tenía una idea basada en sus investigaciones.

El espacio que tiene el Biomuseo es de tres hectáreas, incluyendo un parque. El edificio del museo tiene unos 4,000 metros cuadrados y el parque ocupa el resto.

La construcción de la primera obra de Frank Gehry en América Latina se remonta al 2006. Fue inaugurado el 2 de octubre de 2014. Originalmente se estimó que iba a costar entre $40 a $60 millones. Al momento de su apertura, se habían invertido unos $95 millones y se necesitaban $15 millones más para completarlo.

Bruce Mau, fundador del Institute Without Boundaries, diseñó ocho galerías para el Biomuseo. Los fondos se lograron con donaciones privadas, empresariales y gubernamentales. En agosto del 2016, el Gobierno de Panamá aportó unos $18 millones adicionales.

Las remodelaciones incluyen la reparación del techo del edificio donde están las oficinas administrativas. Se calcula que toda la construcción estará lista en enero del 2019, antes de la Jornada Mundial de la Juventud.

GALERÍAS ABIERTAS

Cuando entras al Biomuseo, la primera galería es de la ‘Biodiversidad’, que explica qué es la biodiversidad y muestra la magnitud de la nuestra, que aún sigue sumando nuevas especies. De allí pasas a ‘Panamara’, que es mi galería favorita. Desde una plataforma mientras el visitante aprecia videos de las belleza naturales de Panamá en diez pantallas en tres alturas.

‘El Puente Surge’ lo pondrá en contacto con el aspecto geológico de la formación del Istmo. ‘El Gran Intercambio’ cuenta cómo llegaron especies del Norte y del Sur. ‘La Huella Humana’ explica la historia de los primeros humanos que llegaron a Panamá hasta la actualidad, mediante una gran colección de fotografías desplegadas en 16 columnas.

Hay dos exhibiciones temporales que muestran fósiles hallados durante los trabajos de excavación de la ampliación del Canal. ‘Tiburones Gigantes’ exhibe una boca completa con dientes de megalodón (tiburón gigante que vivió entre 23 y 2.6 millones de años atrás).

La sala siguiente, ‘El Cielo Cubierto de Infinitas Aves’, explica la migración masiva de aves que vienen todos los años a pasar el invierno en nuestro país.

En 2019 abren las tres galerías que faltan. Los fondos donados por el Gobierno incluyen la construcción de las tres galerías faltantes: ‘Océanos Divididos-Acuarios’, ‘La Red Viviente’ y ‘Panamá es el Museo’, que va a ser la salida del Biomuseo. En el centro un sensor seguirá el recorrido del visitante. Al finalizar, el sensor reconoce el recorrido y lo muestra.

‘Océanos Divididos’ va a tener un acuario con peces del Pacífico y el Atlántico. Muestra la evolución de las especies al quedar divididos por una franja de tierra. Por su parte, ‘La Red Viviente’ es una enorme escultura que hace referencias a especies de plantas, animales, insectos y microorganismos, mostrando la importancia de todas las criaturas.

El Parque de la Biodiversidad es un lugar para que las personas convivan con la naturaleza. Está lleno de plantas endémicas y nativas que sirven como complemento a la exhibición central. Todavía faltan dos estaciones: jardín acuático y una gruta de plantas y flores.