Coral Castle, misterio en Florida

Publicado por : Úrsula Kiener/ 72 0

Coral Castle en Homestead, Florida, es un sitio que visité cuando era pequeña, junto a mi familia. En mi mente lo recordaba más grande, pero igual me pareció fascinante. Este castillo de coral es una estructura de piedra caliza creada por el excéntrico letón americano Edward Leedskalnin. Su construcción ha sido un enigma por más de 90 años.

La visita incluye un tour guiado sin costo adicional. Fuimos en un día gris y nos ofrecieron paraguas por si llovía.

¿Cómo llegó Edward Leedskalnin a Florida?

Edward Leedskalnin nació en Riga, Letonia, en 1887. Provenía de una familia pobre y sólo llegó a completar el cuarto grado de la escuela. Cuando tenía 26 años, se comprometió para casarse con Agnes Scuffs, que tenía 16 años. Él la llamaba “Sweet Sixteen” o dulces dieciséis, en español. Un día antes de la boda, ella le dijo que era muy pobre y muy viejo para casarse con ella. Como dato curioso, el cantante Billy Idol se inspiró en la trágica historia de amor e hizo una canción llamada “Sweet Sixteen”. El video fue filmado en Coral Castle.

Con el corazón roto, Ed decide ir a Alemania y se monta en el USS Pensilvania, rumbo a Nueva York. De allí va a Canadá, California y Texas, donde trabaja como leñador. Contrae tuberculosis y el doctor le recomendó que tomara aire y sol, así que decidió mudarse a Florida, en 1918.

Arribó a Florida City, Florida, donde fue ayudado por la familia Moser hasta que recuperó su salud. Trabajó para ellos un rato y no se sabe si le vendieron o le regalaron un acre (0.4 hectáreas). En esos tiempos no había nada en la zona, era una simple carretera de tierra y bosques de pino.

Mudanza

El primer castillo se construyó en Florida City y se mantuvo en uso de 1923 a 1936, cuando fue mudado. Se cobraba 10 centavos por admisión. El letrero original se encuentra en la entrada del sitio nuevo.

Ed escuchó noticias de que el Gobierno de Estados Unidos tenía planes de construir una carretera hasta Key West. Decidió comprar 10 acres (4.04 hectáreas) en Homestead por $12. Le tocó vender 7 acres (2.8 hectáreas) al gobierno para la construcción. Por eso es que su nuevo castillo se encuentra en la esquina de US 1 y South Dixie Highway.

La única vez en la historia que se registra que recibió ayuda fue para la movilización de las piezas 7 millas entre los dos sitios. Como Leedskalnin era en extremo sencillo, no tenía carro y no sabía manejar. Le tocó contratar a un muchacho de 15 años con un tractor, por lo que demoraron tres años en la mudanza.

Es fácil diferenciar qué pieza pertenece a qué castillo. Las que poseen líneas son las del primer castillo, mientras que las que parecen esponjas pertenecen al segundo. Frente a Coral Castle se encuentra un letrero que señala una de las canteras, ya que las otras fueron cubiertas. El obelisco pesa 28 toneladas y fue lo último que movió del otro castillo. Lleva las inscripciones talladas: “HECHO 1928, MOVIDO 1939, NACIDO 1887, LETONIA”.

Originalmente, el castillo no se llamó Rock Gate Park, sino Coral Castle. Para ser atendido era necesario tocar la campana dos veces para que Ed bajara de su torre. Comenzó a cobrar 25 centavos en su nueva ubicación.

El portón de piedra funciona todavía. Para que rotara fue necesario encontrar el balance central de la piedra y abrir un hecho en el medio. Para lubricarlo toca abrir la tapa. Adentro se aprecia el cuello de una botella de Coca Cola. En YouTube es posible encontrar un video de cómo era el castillo en los tiempos en que Ed vivía.

La estructura de Coral Castle está hecha de piedras megalíticas, principalmente piedra caliza formada de coral. Un megalito es una piedra grande que se ha utilizado para construir una estructura o monumento, ya sea solo o junto con otras piedras. La pared del norte es la más pesada de todo el castillo, con 30 toneladas.

En la pared próxima a la torre, se ha colocado un tributo a Ed, juntando unas piedras. Hay una en particular con una cara humana. Bromeando, el guía aseguró que se trataba de una selfie de Ed, aunque otros piensan que es un extraterrestre. La pregunta que todos se hacen es: “¿cómo construyó esto un hombre que medía 5 pies de alto y pesaba un poco más de 100 libras?” Si le preguntabas a Ed cómo lo hizo, respondería que “es fácil si sabes lo que estás haciendo” o “creo que entiendo cómo los egipcios hicieron las pirámides”.

En internet abundan las teorías acerca de cómo se construyeron semejantes estructuras tan pesadas. Afortunadamente, Ed dejó pistas en sus libros incluyendo el libro Corriente magnética”. Él afirmó que al dirigir esta “energía electromagnética perpetua”, podía manipular fácilmente las piedras grandes. Si quieres conocer más teorías puedes pasar horas viendo sitios que comentan los misterios de Coral Castle.

Cuando fui anteriormente servían algunas piezas que ya no sirven hoy en día, como un carrusel que Ed usaba para tomar sol. También hay una puerta giratoria de nueve toneladas (18,000 libras). De acuerdo con el guía, esta puerta funciono por 50 años sin lubricación hasta 1986.

Seis ingenieros y una grúa fueron necesarios para repararla, ya que no se tuvo la previsión de dejar un agujero para lubricante.

Vivienda excéntrica

Edward Leedskalnin vivía en el castillo de coral en una torre que tiene 16 escaleras para subir. Vivía de forma paupérrima, a pesar de que hizo dinero. La cama era mínima, con dos sillas viejas y un pequeño armario. Es todo lo que está en el espacio superior. En la parte de abajo está su cobertizo para herramientas y una representación actual de su tamaño (medía 5 pies).

Construyó una mesa en forma de Florida con sillas de una tonelada que se mecían, pero fueron fijadas por temas de seguridad. En frente hay un podio que Ed construyó ilusionado de que algún día el gobernador de Florida fuese a visitarlo, lo que nunca sucedió. Como no tenía agua potable decidió hacer un pozo. Tampoco tenía electricidad, así que guardaba su comida en tarros de cristal y los bajaba al pozo, donde era más frío.

Por todos lados hay recipientes para lavarse las manos. También una bañera a la que dejaba con agua todo el día para que se calentara. Después quitaba la tapadera y la drenaba.

Hizo una mesa en forma de corazón, que según Ripley’s Believe It or Not, es la tarjeta de San Valentín más grande del mundo, pesando 5,000 libras (2,268 kilos). Muchas parejas van allí a comprometerse o renovar sus votos.

Las estrellas, su ‘hobby’

En su Coral Castle, Ed confeccionó tres sillas con diferentes posiciones para que el sol no lo molestara mientras leía. Podías saber qué hora era si miraba su reloj de sol. Sólo marcaba de 9:00 a.m. a 4:00 p.m., que eran las horas en las cuales daba tours en el castillo. También anunciaba el mes, utilizando el solsticio de verano como principio y el de invierno como final.

Hay muchas estrellas con seis puntas que se parecen a la estrella de David, pero en realidad son símbolos masónicos. Otra estructura monolítica es el “Telescopio Polaris” que se estima que pesa entre 20 y 30 toneladas. Por un hueco en la pared norte se puede atisbar el exterior del castillo, hasta 20 pies. En una noche clara es posible ubicar a la estrella del norte, Polaris. Coral Castle está abierto hasta las 7:00 p.m. los viernes y sábados, así que las visitas nocturnas son posibles.

El cuarto del trono es posiblemente el lugar más fotografiado en el castillo de coral. Instaló un soporte de cámara para que los turistas lograran sacar fotos. El fondo es de lo más curioso: piedras con la forma de Marte, Saturno, la Luna y Venus. El trono era para Ed y la sillas de al lado para su amor y su hijo. Atrás hay otra silla más incómoda: era para la suegra.

Nuevos dueños de Coral Castle

En 1951, Ed colocó un letrero que rezaba: “voy para el hospital”. Tomó el bus a Jackson Memorial Hospital en Miami. Murió unos días después, a la edad de 64. El acta de defunción declara que falleció de “uremia, insuficiencia de los riñones”.

Como no tenía un testamento, su propiedad pasó a un sobrino de Michigan, llamado Harry. Finalmente quedó abandonada. De sus herramientas en la actualidad sólo quedan 25 a 35%.

El sobrino estaba mal de salud, por lo que murió dos años después, pero antes le vendió la propiedad a una familia de Illinois. Cuando investigaron la propiedad, encontraron $3,500 que habían escondidos entre sus pertenencias. En 1981, el nuevo dueño vendió la propiedad a la corporación Coral Castle, Inc., por $175,000. En 1984, fue incluida en el Registro Nacional de Lugares Históricos como Rock Gate. No fue hasta el 2011 que se le pudo cambiar el nombre a Coral Castle.