Caminando sin apuros por París

Publicado por : Cibeles De Freitas/ 469 1

Después de conocer el maravilloso norte de Francia regresar a Paris fue una delicia. Ahora tenía por delante varios días para recorrer con calma cada esquina que quisiera visitar, y es que París se conoce mejor perdiéndose en sus calles, hablando con su gente y caminando.

Para llegar a los lugares ve en metro, si te vas a quedar varios días tienen paquetes de 10 pases en adelante es mejor comprarlos así y no uno por uno. Puedes bajar un app o conseguir tu mapa a la antigua, yo me voy por la segunda opción, y lo mejor es preguntar a los locales como llegar a tu lugar meta y marcarlo en el mapa, luego en el mismo metro seguir las indicaciones de las diferentes estaciones, no es tan complicado pero presta atención porque te puedes perder.

La mejor salida para comenzar es hacerlo por la estación de Trocadero allí asomas la cabeza y ves la Torre Eiffel en todo su esplendor, es el punto para tomar fotos más concurrido, la mayoría de las más bellas imágenes con la torre son allí, me tocó ver tres diferentes novias haciendo sus sesiones, y pude disfrutar del lugar en 2 ocasiones, la primera temprano donde desayuné un crepe de Nutella que los venden allí mismo, me deleité con la hermosa vista y me tomé mil fotos. Pero el espectáculo más increíble es en la noche, eran las 9 y estaba tan claro como las 3 de la tarde, como una hora después empezó a anochecer y la torre se empieza a iluminar poco a poco hasta terminar en todas las luces parpadeando, simplemente mágico. Por todos lados hay señores que te venden champaña y vinos y la gente se acomoda en la hierba o por donde quiera a esperar el momento. DIVINO.

Otro punto que hay que visitar es el monumento nacional y el centro de todo: el Arco del Triunfo. Puedes subir y apreciar las mejores vistas desde arriba, conocer su museo o simplemente apreciarlo desde afuera en todos sus ángulos. Desde allí empiezas a caminar por la avenida más larga de todo Paris, los Campos Elíseos, en ambos lados de la calle están las mejores tiendas de marca, hoteles de lujo, restaurantes con las famosas mesas que miran hacia al frente para disfrutar del ambiente que es delicioso. Allí te puedes pasar todo el día hasta llegar al final que es la Plaza de la Concordia y doblar a la derecha para encontrarte con la vista más preciosa del Río Sena. Y es que por donde lo mires cada de rincón de la ciudad parece una fotografía o parte del guión de una película, contigo en ella.

Prepara tu ojos y alma para el Museo del Louvre, desde afuera con su icónica imagen hasta entrar a conocer las colecciones de arte más famosas es llenarte de cultura, es tan grande que se necesitan 2 días para recorrerlo completo, yo aconsejo hacerlo en un día buscando lo que más te gusta. Por supuesto lo más visitado es el cuadro de Leonardo Da Vinci (conocí su casa, ahora museo para visitar, en Amboise) La Mona Lisa o La Gioconda, está rodeada de gran seguridad y la puedes ver a una distancia de 4 metros, realmente es un cuadro pequeño pero tan impresionante como lo imaginas.

Ese mismo día fui a La Catedral de Notre Dame con su impactante fachada gótica y sus torres con 69 metros de altura es uno de los imperdibles en tu viaje, para entrar hay que tomar turno, puedes ir temprano ver la hora que te toca y dar un paseo y regresar o por las largas filas es mejor comprarlas en línea.

Hay tantos lugares y actividades que puedes escoger ir al Barrio Latino a comerte un helado con forma de flor, tomar un barco y pasear por el Sena e ir conociendo los puente históricos, admirar la Opera de París o subir al mirador de las Galerías Lafayette, totalmente gratis, y si quieres tomar algo en el bar que queda allí mismo o ver el Palacio de Versalles con sus bellos jardines. Es una ciudad que simplemente enamora y siempre, siempre…nos quedará París.

Las cuevas sagradas de Batu

Publicado por : Úrsula Kiener/ 240 0

Una visita a Kuala Lumpur debe incluir las cuevas de Batu o “Batu Caves”. A pesar que un 61% de la población de Malasia es musulmana, se pueden encontrar influencias y templos de todas las religiones. “Batu Caves” es uno de los santuarios hindúes más popular fuera de la India.

La estatua del señor Murugan

Se cree que la formación de piedra caliza que se encuentra en las cuevas de Batu posee una antigüedad de 400 millones de años. En los tiempos prehistóricos fue utilizado como refugio por los indígenas Temuan. Malasia fue colonia británica y holandesa.

En 1890, K. Thamboosamy Pillai, un comerciante hindú, promovió este sitio como un lugar de adoración. Asimismo fundó el templo Sri Mahamariamman en Kuala Lumpur. Desde 1892 se celebra el festival Hindú de Thaipusam. La procesión empieza en el templo en la ciudad y llega hasta las cuevas de Batu.

Este es uno de los festivales más grandes del mundo, con más de 1 millón de personas. Si quieres ir debes confirmar las fechas, ya que varían todos los años. Thaipusam usualmente tiene lugar a finales de enero o principios de febrero.

Al llegar a Batu Caves quedarás impresionado del tamaño de la estatua del Señor Murugan. Tiene 42.7 metros o 140 pies de alto. Su construcción tomó tres años y fue inaugurado en el 2006. La estatua costó $370,000 y utilizó 300 litros de pintura dorada traída de Tailandia.

Un paraíso para los monos

En la mañana fuimos a visitar el templo Sri Mahamariamman en Kuala Lumpur. Fuera del templo venden collares de flores que se utilizan como ofrendas. Compré uno y pagué unos 6 “ringgit” o como $1.40. Me pareció bonito así que me lo puse. Cuando llegamos a “Batu Caves” lo primero que me advirtió el guía fue que anduviera con cuidado, ya que a los monos no les gusta comerse las flores.

Es común encontrar monos en todos los templos hindúes. Los que viven aquí son macacos y son bastante territoriales. Debes tener cuidado con tus pertenencias, ya que son terribles. También son unos comelones y están acostumbrados a recibir comida de los turistas. Si tienes niños debe tener cuidado ya que pueden morderlos si se acercan demasiado.

Encontré una mona con su bebé y le regalé mi collar. Sólo tuve que ponerlo en mi mano y ella vino a tomarlo. Se montaron sobre una cerca y procedieron a comerlo felizmente.

272 escalones

Cuando fuimos estaban remodelado la entrada y el centro de las cuevas. Un letrero le solicitaba a los turistas que cargaran ladrillos, pero nadie los subía ya que en la parte de arriba se encontraban normes pilas que aún no habían utilizado.

Muchos devotos suben con “Kavadis”, que son ofrendas de leche que cargan en contenedores de madera o acero que pueden pesar hasta 100 kilos. El complejo de templos de “Batu Caves” se eleva casi a 100 metros del suelo con tres cuevas principales y algunas más pequeñas. Los visitantes deben subir 272 escalones de concreto divididos en cuatro secciones. A la izquierda está la cueva oscura, mientras que las otras dos cavernas principales están al final de las escaleras. Al subir se puede apreciar una hermosa vista de la ciudad de Kuala Lumpur.

Existe una pequeña tienda de souvenirs en la parte de arriba. También vende agua. Abajo hay tiendas para comprar todo tipo de regalos. En la zona superior están arreglando varios santuarios hindúes. Habían personas rezando en este sitio y también cantando canciones tradicionales. Debes subir otras escaleras para arribar la cueva principal del templo. Hay pocos árboles, por lo que el cielo se puede apreciar en su plenitud. Es un lugar muy bonito y uno comprende porque fue elegido como sitio sagrado.

Entrar a “Batu Caves” es libre de costo pero debes pagar si deseas ir a un sitio llamado las cuevas oscuras. Si le tienes miedo a la oscuridad, murciélagos e insectos no debes entrar. Nosotros nos fuimos a las cuevas oscuras, pero si fuimos a la cueva de la Galería de Arte, lo que también acarrea un costo adicional.

A la izquierda de la estatua del Señor Murugan se encuentra otra estatua más pequeña (15 metros o 50 pies) de Hanuman, que parece un mono gigante. Me llamó la atención la estatua, por lo que seguí hasta encontrar una catarata con otra estatua del Señor Rama con una carreta con muchos caballos dorados. Esta cueva conocida como la “Galería de Arte”. Recuerda el estilo “Disney”, con bonitas estatuas que cuentan la historia de Rama en sus paredes.

¿Cómo llegar a Batu Caves desde Kuala Lumpur?

Una opción popular es tomar un tour. Hay opciones privadas y colectivas donde trasladan al turista hasta “Batu Caves” y a otros sitios que son más difíciles de alcanzar con el transporte público. Nosotros tomamos un tour privado que nos llevó después a ver los monos “silver leaf” en Kota Melawati. Estos monos son extremadamente amigables y no te roban como los de “Batu Caves”. Después de comprarles y darles comida se te montan encima. Los adultos son plateados pero los bebés son chocolates.

Luego fuimos a cenar en un pueblo de pescadores junto a un río y vimos un atardecer precioso. Finalmente tomamos un paseo nocturno en barco por el río Kuala Selangor para ver una de las colonias de luciérnagas más grandes del mundo. Debes llevar repelente ya que está lleno de mosquitos.

Hay otras opciones de tours desde Kuala Lumpur que incluyen una visita a la ciudad o combinan “Batu Caves”con pozos termales y otras atracciones.

Si no quieres visitar otros sitios te recomiendo que vayas por tu cuenta ya que es muy fácil. Las cuevas de Batu están a sólo 13 kilómetros de Kuala Lumpur. Puedes tomar un taxi o Uber desde la ciudad. Desde la estación KL Sentral puedes tomar el tren KTM Komuter o el monorraíl a la estación Titiwangsa y de allí el bus a “Batu Caves”.

Otra opción es tomar el autobús #11D de Intrakota desde el Mercado Central o el autobús #69 de Cityliner desde Jalan Pudu para arribar a las cuevas de Batu.

Essaouira, el paraíso de las gaviotas en Marruecos

Publicado por : Úrsula Kiener/ 299 0

Por más que Marrakech sea un destino interesantísimo, también es intenso. Después de un par de días de actividad en la plaza de Yamma el Fna estarás listo para un cambio de ambiente.

Mi segunda visita a Marrakech o Marruecos la hice después de la Feria Internacional de Turismo (FITUR). Fui sola, igual que la primera vez. Consulté a mi riad -dueño de una antigua casonas con pocas habitaciones, destinadas a hospedaje- sobre qué sitios me recomendaban visitar por un día. Essaouira fue una de las sugerencias.

Árbol de cabras

Ubicada a 191.8 kilómetros (119.17 millas) de Marruecos, el trayecto a Essaouira toma tres horas, con algunas paradas a lo largo de la ruta para que atisbes las famosas cabras montadas en los árboles, y luego en una fábrica de aceite de argán. Las semillas de argán sirven de alimento a estos cuadrúpedos, que se trepan en las ramas, creando verdaderos árboles de cabras.

Los tours son económicos. Creo que pagué 25 dólares por el recorrido de todo un día. En el bus habían personas de todos partes, incluyendo una pareja de profesores de Argentina. Me hice amiga de ellos y pasamos el día juntos. Lo que me gusta de viajar sola es poder conocer gente interesante de todos lados.

Esta ciudad ha sido un puesto de comercio desde el siglo quinto antes de Cristo. Como la mayoría del país, Essaouira pasó por control fenicio, cartaginés y romano. Es famoso por sus tintes naturales (como el azul ‘majorelle’). Después de los romanos, el rey Juba II erigió una fábrica para la confección de tinte morado, que era extraído de un caracol encontrado en unas islas frente a la playa.

Los portugueses la bautizaron con el nombre de Mogador, como fue conocida hasta los años sesentas. De acuerdo con el geógrafo al-Bakrī, en el siglo 11 vivió un santo mulsumán llamado Sidi Mogdoul. Es probable que el sitio haya sido nombrado en su memoria. Essaouira, su nombre moderno, significa fuerte o pequeña muralla.

Su posición en la costa atlántica, protegida por la isla de Mogador, es lo que ha permitido que su bahía se mantenga resguardada de los vientos marinos.

Patrimonio de la Humanidad

En 1506, el Rey de Portugal, Manuel I, ordenó que se construyera un fuerte que bautizó como Castelo Real de Mogador. Cuatro años después la fortaleza fue tomada por una tribu beréber conocida con el nombre Regraga. La ciudad cayó en manos de los piratas, pero siguió siendo importante para los comerciantes de azúcar y melaza.

Los ejércitos de España, Holanda, Inglaterra y Francia trataron de someter infructuosamente a la ciudad. La urbe actual fue construida por el Sultán Mohammed III, en el siglo XVIII. Su idea era construir un puerto cercano a Marrakech para impulsar el comercio con Europa. El rey escogió a un ingeniero francés,Théodore Cornut, para diseñar la ciudad, incluyendo la medina.

En esa época los judíos conformaba un 40% de la población. El rey los invitó a mudarse para manejar el comercio. En el 2017, el número se había reducido drásticamente: solo había tres habitantes judíos.

A lo largo de los años, Essaouira ha recibido influencia de los beréberes, judíos, portugueses, francés, holandés, para nombrar algunos países. UNESCO incluyó a Essaouira de su lista de patrimonios de la humanidad en el 2001, por “sus principios de arquitectura militar europea contemporánea en un contexto de África del Norte”.

Puerto de pescadores

Al bajarnos del bus, nuestra primera impresión en Essaouira fue el puerto de pescadores. Arribamos al mediodía, cuando la pesca del día ya había sido traída desde el mar y distribuida en los puestos de ventas.

Los turistas pueden escoger entre el menú de frutas de mar. Los mariscos se mantienen frescos en unas camas rellenas con hielo, que sirven de muestrario. Las gaviotas y visitantes disputan unos “juegos del hambre”.

Como mis amigos no comían mariscos, nos retiramos a comer a otro sitio, donde pude probar unas ostras frescas. El que atendía me las abrió y roció con un poco de limón. Al pedir el segundo plato, me ofrecieron un descuento.

Es un puerto frenético en su actividad, donde se pueden observar a los pescadores construyendo, pintando y arreglando sus botes de madera. Los de pintan en u azul intenso que constrasta con los tonos beige del desierto y de la fortaleza. Justo antes de entrar por el túnel a la fortaleza, encontrarás miles de yardas de malla para pesca. Los pescadores pasan horas arreglándolas. Una de mis cosas favoritas de es la capacidad de mantener las formas tradicionales de hacer las cosas.

Cultura del regateo

El regateo es una costumbre establecida en los países árabes. En realidad, es como un juego. Pero si uno no está acostumbrado puede resultar agotador y frustrante. Los vendedores son “intensos”. Su insistencia casi que raya en el acoso callejero. En la medina de Essaouira el ambiente no es tan pesado como en Marrakech o Fes, y los precios son mejores.

En realidad, los vendedores y habitantes de Essaouira son personas muy relajadas. Nadie te presiona para que entres a su tienda o para ofrecerte un recorrido por la medina y después cobrarte una propia exorbitante.

Aquí puedes encontrar todas las cosas tradicionales de otras medinas, como, por ejemplo, cerámicas, carteras, especies, camisas alfombra e incluso pociones que los marroquíes llaman “viagra beréber”. Entre la pasarela de chucherías me enamoré de un lavamanos de cerámica, que me envolvieron para llevarlo de regreso a Panamá en mi maleta de mano. Todavía no sé como cupo…

Lo que diferencia a esta medina de las otras es el arte. Existen muchas galerías de arte donde se exhiben obras de creadores locales. Además de una cooperativa de mujeres que preparan y venden aceite de argán orgánico, textiles y ropa bohemia.

Visitantes famosos

Al principio de la década de los cincuentas, el actor y director Orson Welles visitó Essaouira para filmar su película “Othello”, lanzada en 1952. Se dice que mientras estaba en la ciudad conoció al primer ministro británico Winston Churchill, que también estaba hospedado en su Hotel des Iles.

Las pequeñas calles laberínticas de la medina sirvieron como escenario de varias escenas de la película. Afuera de los baños turcos en la mellah judía– se puede encontrar una placa conmemorativa.

Ya en los sesentas, Essaouira se convirtió en un destino para los hippies. Jimi Hendrix arribó en 1969. Según una leyenda urbana, aquí se inscribió la canción “Castles Made of Sand”, lo que no es cierto por el roquero no visitó la ciudad portuaria hasta dos años después del lanzamiento de la canción.

Hoy en día, Essaouira sigue siendo un destino musical. Desde 1998 alberga un festival anual conocido como “Gnaoua” (festival-gnaoua.net) que atrae a 450,000 espectadores durante cuatro días. Por su popularidad, es conocido como el “Woodstock de Marruecos”.

Destino para el ‘kitesurf

Fuertes brisas costeras, llamadas alizee, o taros en beréber, refrescan a Essaouira y le otorgan el mote de “Ciudad del viento de África”. La mayoría del año los vientos son tan fuertes que es imposible relajarse en las playas. Sin embargo, lo positivo de esto es que el verano no es tan intenso como en otras partes de Marruecos.

Entre abril y noviembre arriban los “kitesurfers”. No es necesario cargar equipo, ya que lo alquilan en muchas tiendas. Si lo que aspiras es a aprender, es posible recibir clases en las tiendas.

Escenario de GOT

Los fanáticos de la serie Game of Thrones reconocerán a Essaouira. En la temporada 3, capítulo 4, el personaje de Khaleesi aparece navegando a la ciudad de Astapor -que en realidad es Essaouira- para cumplir con su destino de otorgar libertad a los oprimidos. En la empresa se hace de un “extra”: toma las riendas de un ejército conocido como los “Unsullied”, una horda disciplinada de esclavos eunucos que estaban a la venta. En la ciudadtambién se filmaron algunas escenas ambientadas en King’s Landing, la capital del reino de fantasía de Westeros.

Las rampas que se aprecian en la serie datan del siglo 18. Están fortificadas con una fila de cañones, que fue construida por los holandeses. En la mañana la zona es muy tranquila, pero se va colmando de gente a medida que avanza la tarde.

Me gustó muchísimo Essaouira. Recomiendo pasar una noche en algún hotel -es posible reservar en Booking para poder degustar su deliciosa comidad y disfrutar de la vida nocturna.

‘Camping’ en La Yeguada

Publicado por : Úrsula Kiener/ 379 0

A cuatro horas de la ciudad, el paisaje cambia. Ya sea que se entre desde Coclé o Veraguas, el destino es el mismo: un sitio con bosques y cascadas, y lugares perfectos para acampar

A simple vista, La Yeguada parece estar en Canadá y no en la provincia de Veraguas. Este hermoso lago de 1,125 kilómetros cuadrados es realmente el cráter de un volcán primitivo conocido con el nombre de “Cerro Verde”, que abastece de agua a la hidroeléctrica del mismo nombre.

Los ríos San Juan y San Antonio alimentan el embalse, con una profundidad máxima de 6.5 metros. En sus aguas habitan especies como sábalo, tilapia, carpa, guapote y otras, que son pescadas por los lugareños.

El Decreto 94 de septiembre de 1960 creó la Reserva Forestal de La Laguna de La Yeguada. Se dice que los pinos fueron sembrados durante el gobierno de Omar Torrijos para pagar las deudas de Panamá a base de madera. Lo que sí es cierto es que fue la primera reserva forestal del país. De 7,090 hectáreas 3,000 están sembradas con pino caribe, que han venido sembrando los lugareños -especialmente por las mujeres de la zona-, desde 1967, con el objetivo de resguardar la cuenca hidrográfica.

Hoy en día, la reserva, ubicada a 1, 297 metros sobre el nivel del mar, pertenece al Ministerio de Ambiente (MiAmbiente). La hidroeléctrica, construida en 1967, es manejada por Gas Natural Fenosa y produce 6.6 MW de energía.

Por su belleza natural, La Yeguada se ha convertido en una de las zonas preferidas para acampar de los panameños y turistas.

¿Cómo arribar?

Salimos de la ciudad de Panamá como a las seis de la mañana, para aprovechar el día. Realizamos una parada técnica para desayunar en Penonomé. Después seguimos por la Panamericana hasta arribar a Aguadulce. Después de 15 kilómetros aparecerá un letrero que reza: “El Jagüito”. Ahí es necesario virar a la derecha.

La carretera está bastante bien asfaltada, ofreciendo un paisaje muy pintoresco a medida que se va ascendiendo por la montaña. A 30 kilómetros se encuentra el poblado de Calobre, en Veraguas. Es el último punto en contar con una buena señal de celular. Justo después encontrará unos pozos termales, que no tuvimos la oportunidad de visitar, pero que sí están señalizados en la carretera.

Era temporada de guandú, un tipo de frijol que es muy popular en la cocina panameña -toda la carretera estaba llena de plantas florecidas-. Nos detuvimos un rato en una casa para fotografiar unos pescados que se estaban secando al sol, algo muy tradicional del interior de Panamá.

Veinte kilómetros después aparecerá La Yeguada, donde aparecerán las máquinas de la hidroeléctrica y las líneas de tubería que van bajando desde la montaña para alimentar la generación eléctrica.

A medida que vas subiendo, el paisaje se va volviendo más montañoso y colmado por pinos. En total el viaje demoró unas 4 horas.

El resto de nuestro grupo decidió dormir en el Hotel Mykonos, en Santiago. Por una carretera de 17 kilómetros se puede llegar hasta el distrito de San Francisco, donde se erige un histórica iglesia. Si se dobla a la derecha se pueden recorrer los 22 kilómetros hasta Calobre, y luego 20 kilómetros más hasta arribar a La Yeguada.

¿Qué hacer?

Antes se permitía bañarse en el lago, pero hoy un letrero advierte que está prohibido. Hay una gran torre en el medio del lago que sirve para medir el nivel del agua. Los lugareños y algunos turistas solían nadar hasta la torre, pero en el 2016 se murió un joven de 17 años. Creo que de ahí viene la prohibición. No hay salvavidas a la vista, pero pienso que si deseas bañarte en la orilla no debe haber mayores problemas.

Nuestra visita fue en verano, cuando arrecia la brisa, creando una corriente. Muchas personas aprovechan el clima favorable para alquilar kayaks, para surfear o para hacer ejercicio en el lago. Para los aventureros, al lado del registro existe una cascada que invita a ser explorada.

Se trata de un sendero transitable, con letreros que identifican la vegetación. Algunos son bastantes hilarantes, como uno que reza: “no fumar el guaramo”. Se trata de una sustancia a la que recurren los indígenas y (y los perezosos) para drogarse.

Cruzando un pequeño puente se accede a la famosa cascada, un lugar ideal para bañarse. Debes tener cuidado ya que las piedras son resbaladizas. El agua estaba fría, pero refrescaba al contacto con el calor.

Si no deseas bañarte puedes subir unas escaleras rústicas hasta alcanzar el mirador, un sitio propicio para tomar fotografías. El reflejo de la luz en el agua de la cascada crea un arco iris, todo un espectáculo visual.

Algunas personas acampan en La Yeguada para trasladarse al Chorro “La Silampa” al día siguiente. Es popular por sus aguas cristalinas y queda en Chitra, en el distrito de Calobre, en Veraguas, a aproximadamente dos horas de camino.

En la noche puedes improvisar una pequeña fogata o encender la barbacoa para preparar la cena. Algunas personas llevan guitarras o música, pero es importante mantener el volumen bajo para no molestar a los otros.

Zonas para acampar

En el 2018 MiAmbiente mandó una notificación para eliminar el cobro de dos dólares por auto, dos por persona y cinco por todo. Además, existía una regulación de capacidad de carga para la zona más cotizada, ubicada frente al lago, que podía ser reservada por teléfono.

Arribamos al puesto de MiAmbiente, donde fuimos atendidos por un funcionario que nos señaló la necesidad de registrarnos en un libro. Al preguntar sobre el pago expresó desconocimiento acerca de lo acaecido, pero que ya no era un requisito para ingresar. Al explicarle que no iba a filmar nada para uso comercial, me dejó pasar. Existe la opción de acampar en terrenos privados y que dispones de mejores facilidades de las que ofrece MiAmbiente.

En la zona de registro (que está cerca de la cascada) también se puede acampar. El baño se encuentra en condiciones deplorables, con duchas que no un poco más que un chorro cubierto por una estructura cuadrada de madera.

Nuestro grupo, que incluía niños, decidió dormir en el sitio frente al lago. Como llegamos temprano escogimos un buen espacio pero jamás pensamos que se iba a llenar tanto. Cuando fuimos a La Cascada vimos unos buses que recién estaban entrando. Sin exagerar, habían unas 200 toldas y más de 500 personas, donde anteriormente solo se permitían 7 toldas y 30 personas.

Hasta tarde en la noche seguían entrando personas, la mayoría mal equipadas y que montaban sus toldas a la luz de las linternas. Cada grupo escuchada su música, perturbando la paz de la naturaleza. Obviamente no dormí en toda la noche, por lo que me levanté malhumorada. Hay presencia policial hasta las 11:00 p.m. Se intentan “controlar al área”, si bien los letreros invitan a no hacer ruido. Mi recomendación es no ir los sábados, menos en día festivo. En caso de hacerlo no pernoctar frente al lago.

¿Qué llevar?

Lo primero que se debe empacar es la tolda de acampar, seguido por el colchón inflable, almohadas, sabanas y toallas. Es preferible llegar temprano, para así poder escoger un buen sitio donde montar la tolda. Es preferible hacerlo con la luz del día. Para mayor comodidad también puedes llevar sillas plegables.

Para cocinar, lo más practico es equiparse con una barbacoa y carbón. Otra opción son las estufas portátiles con gas que son muy buenas, incluso se mantienen encendidas cuando sopla la brisa. Nosotros nos decantamos por ambas opciones, lo que nos permitió preparar café en el desayuno. Mi novio optó por preparar panqueques.

En caso de no estar de ánimos para cocinar, en la zona abundan los restaurantes pequeños y tiendas de conveniencia. No se deben olvidar las picadas y bebidas para los niños; cerveza o vino para los adultos. Al día siguiente metimos toda la basura en bolsas que habíamos traído y pasó un señor a retirarlas. Hay que pagar $1 por bolsa, que es bastante módico. La belleza natural solo se puede mantener si se recoge la basura.

Como el sitio no dispone de un baño propiamente dicho. Es posible alquilar uno por $80 la noche, con la compañía TecSan, que lo deja en el sitio y pasan a retirarlo después. Eramos cuatro familias, así que nos dividimos el costo y salió muy económico. Definitivamente que valió la pena porque la alternativa era “de mala muerte”, como decimos en Panamá. Llevamos un candado para cerrar el baño.

Dalí, legado genial repartido en tres museos

Publicado por : Úrsula Kiener/ 312 0

Hay tres museos de Dalí en España: el Teatro Museo, en Figueres; la Casa Salvador Dalí, en Portlligat (Cadaqués), y el Castillo Gala Dalí, en Púbol. Para visitar los tres museos, se debe tomar en cuenta el hecho que cada uno queda a 40 kilómetros del otro.

Nosotros nos quedamos en un hotel en Barcelona y fuimos a Figueres por el día. Puedes ir en autobús o en tren Renfre, que demora entre una hora y cincuenta minutos a dos horas y veinte minutos.

Como es tan popular el Teatro Museo de Salvador Dalí, debes comprar un boleto en el sitio web previamente. Existe un número limitado de entradas por hora, por lo que si no se reserva con anticipación, puede ser necesario esperar.

La mayor obra surrealista del mundo

Este museo es el tercero más popular en toda España, después del Prado, en Madrid, y del Guggenheim, en Bilbao. Figueres es el pueblo donde nació Salvador Dalí. El artista y el alcalde colaboraron en 1960 para transformar un teatro destruido durante la guerra civil española. Originalmente el alcalde le pidió que donara una obra y Dalí le respondió que le ofrecía un museo completo.

En 1968, el Consejo Municipal aprobó el plan, y la construcción empezó el año siguiente. Finalmente, abrió sus puertas al público el 28 de septiembre de 1974. En 1980 compraron los edificios aledaños para expandir el Teatro Museo. El museo fue el gran proyecto personal de Dalí, quien se encargó de todo el diseño y la planificación.

Este proyecto fue tan importante para Dalí que la cripta del artista se encuentra debajo del escenario. El domo sobre el edificio representa el ojo de una mosca. Hay huevos gigantes en el techo. Sobre la entrada hay una estatua de un traje de buzo antiguo, rodeada por otras que parecen que estuviesen vestidas con armaduras medievales —equilibrando pan baguette en su cabezas—.

La plaza frente al Teatro Museo ha atraído a otros artistas que van a vender sus piezas a todos los turistas que visitan el lugar.

Arte creado para el museo

Una de mis salas favoritas fue el enorme patio interno que tiene una estatua de la Reina Esther con un barco sobre su cabeza. El Cadillac que está a sus pies supuestamente perteneció a Al Capone, antes que Dalí lo comprara.

Muchas de las obras fueron creadas específicamente para el Teatro Museo, incluyendo la famosa cara de la actriz Mae West, que sólo aparece desde un ángulo particular. Este retrato está hecho de muebles, incluyendo un sofá en forma de los labios de la actriz. Probablemente es una de las partes más fotografiadas del museo.

Gala, esposa y musa de Dalí, aparece muchas veces, usualmente desnuda, como en “Gala Desnuda viendo el mar”.

Como a Dalí le gustaba expresarse en varios medios, puedes observar sus diseños de moda, muebles, fotos, esculturas, ilusiones ópticas, estereografía y arte anamórfico.

El Teatro Museo cuenta con una gran colección de 1,500 obras del artista, incluyendo su última pintura al óleo, “Cola de golondrina”.

Una de las exhibiciones permanentes en el Teatro Museo es la colección de joyas diseñadas por Dalí. Cuando tienes acceso a materia prima de primera y cuentas con la mente de un genio, se pueden lograr piezas realmente únicas. Su inspiración vino de los artistas del Renacimiento, cuando era más importante la experiencia del artesano que el valor material del oro y las piedras.

En 1941, su primera colección de joyas fue exhibida en la galería Julien Levy y luego en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Luego, en la década del 50, hizo otra colección, con la ayuda del joyero argentino Carlos B. Alemany. Estas tendencias de la segunda parte de la vida de Dalí no fueron tan populares con los críticos como sus relojes derretidos y elefantes larguiruchos.

Colección de joyas de el Teatro Museo

La colección está repartida en dos pisos, que también son el hogar de 27 obras en papel realizadas por Dalí, inspiradas por los diseños de las joyas. Puedes ver 39 joyas de oro y piedras preciosas que fueron adquiridas por la Fundación Owen Cheatham.

Todas las joyas fueron creaciones de Salvador Dalí, producidas entre 1941 y 1970, confeccionadas con piedras preciosas (esmeraldas, diamantes, zafiros, aguamarinas, rubíes, topacios, etc.), oro, platino, corales, perlas, y otros materiales.

Perfil de un genio

Salvador Domingo Felipe Jacinto Dalí i Domènech, mejor conocido como Salvador Dalí, fue un famoso pintor surrealista que nació en 1904 en Figueres, que es parte de Cataluña en España. Contaba que tenía ascendencia morisca, y que por lo tanto tenía linaje árabe. Esta era su excusa para justificar su amor por lo excesivo y lujoso. Luego se dejó crecer un bigote que se convirtió en una parte importante de su imagen.

En París conoció a Picasso, que había escuchado del joven artista por Joan Miró, otro pintor catalán. Tanto Picasso como Miró influenciaron las creaciones de Dalí.

En 1929 conoció a Elena Ivanovna Diakonova, mejor conocida como Gala. Permanecieron más de 50 años juntos, a pesar de la infidelidad del artista.

Ya para este tiempo, Dalí era oficialmente parte del movimiento surrealista. En 1931, pintó su obra más famosa, “La persistencia de la memoria”, donde salen relojes derritiéndose como si fueran queso Camembert, que fue la fuente de inspiración. Después en 1934 fue juzgado y expulsado del movimiento surrealista, pero esto no le importó a Dalí, que dijo “yo mismo soy el surrealismo”.

Durante la Segunda Guerra Mundial la pareja se mudó a Estados Unidos. En 1948 regresan a España, mientras que otros artistas e intelectuales españoles vivían en el exilio por la dictadura de Franco.

Años después Dalí compra un castillo en Púbol para Gala, que hoy también es un museo. A partir de 1971 ella empezó a pasar tiempo sola en este sitio, causando que la salud de Dalí empeorara y cayera en depresión. Gala muere en 1982 y Dalí pierde las ganas de vivir. Aparentemente, hubo varios posibles intentos fallidos de suicidio. En ese mismo año, el Rey Juan Carlos le concede el título de Marqués de Dalí de Púbol. Dalí muere de insuficiencia cardíaca en 1989, a la edad de 84.



El norte de Francia enamora

Publicado por : Cibeles De Freitas/ 441 0

Al pensar en Francia lo primero que nos viene a la mente es la Torre Eiffel, el Museo del Louvre, el Arco del Triunfo entre muchos otros lugares de ensueño pero el norte es otra cosa. Nuestro recorrido estrella comenzó a dos horas de Paris en un pueblito de ensueño llamado Giverny, es pequeño en tamaño y grande en historia, es el lugar donde el gran pintor Claude Monet escogió para pasar la mayor parte de su vida hasta su muerte, con un imponente jardín con toda clase de flores, estanques, puentes japoneses, callejuelas en donde el artista se inspiró para muchos de sus cuadros, los más famosos son los de las Nympheas, flores acuáticas, que se pueden ver por todos lados. Su hogar es ahora un museo visitado por más de 600,000 personas al año y Giverny es recorrido por turistas que visitan sus galerías y beben una buena copa de vino es sus restaurantes.

Llegó el turno de conocer Rouen, la capital de Normandía, te recibe imponente su catedral al estilo gótico con bellos vitrales por dentro, das unos pasos y llegas a su calle central repleta de cafeterías y tiendas y en pleno centro está el Gran Reloj, una joya en plomo dorado, astronómico que da las fases de la luna, si sigues hasta el final te encuentras con la plaza donde fue quemada viva Juana de Arco, con los años fue canonizada y ahora es Santa Juana de Arco, paradojas de la vida.

Como estábamos en Normandía no podía faltar Arromanches un lugar muy frío y desde que vas llegando te sientes dentro de un cuadro, todo tan perfecto que parece de mentira. En ese lugar solo se respira historia, allí, en una de las playas del Canal de la Mancha fue el Desembarco de Normandía, un 6 de junio conocido como el día D durante la segunda guerra mundial, puedes observar el mar e imaginar todo o ir al museo del pueblo donde con lujo de detalles vas a ir hacia atrás en esos terribles momentos y comprender mucho su importancia.

 

Al día siguiente nuestra aventura nos llevó a Mont Saint Michel, es lo más increíble que han visto mis ojos, te quita el aliento ver esta especie de isla en medio mar coronada con una iglesia en lo alto, fue abadía, cárcel y el tercer destino de mayor peregrinación luego de Roma y Santiago de Compostela. Su belleza sirvió para inspirar el castillo que se ve en la película de Disney Enredados. Subirla cansa un poco pero vale la pena llegar hasta arriba y recorrer sus calles con calma para finalizar con una vista incomparable. Es idílico este lugar, hágase un favor y vaya a conocerlo.

Otros bonitos lugares son Saint Malo una ciudad portuaria con un casco antiguo amurallado lleno de lugares por descubrir caminando, en Angers se encuentra el Tapiz del Apocalipsis, el más grande de Europa, una obra de arte dentro de un castillo estilo fortaleza simplemente maravilloso. Villandry con su enorme castillo, tiene el jardín con huerto más lindo de todos los que vi, la cantidad de rosas en colores inimaginables son embriagadores, su olor se siente desde antes de entrar. Amboise fue otro lugar sumamente pintoresco y además tiene la ventaja que fue donde vivió Leonardo Da Vinci sus últimos años, su casa Le Chateau du Clos Luce es conocer a Da Vinci en su fascinante faceta como inventor, un hombre adelantado a su época, por solo 10 euros se puede conocer todos los rincones de su hogar.

Y finalizamos este paseo de cuatro días con broche de oro conociendo dos castillos, el primero el de Chenonceaux, de cuento de hadas, rodeado del río Cher y que perteneció a Catalina de Medici, por dentro los frescos resaltan su belleza y mirar a lo lejos desde su gran balcón es inspirador. Y es el turno del Castillo de Chambord, mi favorito, el más hermoso de todos y el más grande en el Valle de Loira, Leonardo Da Vinci estuvo involucrado en su diseño. Visitarlo por dentro es tan asombroso como por fuera, con sus 440 habitaciones y su iglesia de dos pisos es imposible quedar indiferente frente a tanta belleza.

Destino Estrella me llevó a soñar y enamorarme del norte de Francia y estoy segura que volveré. Gracias a Contactos Representaciones armar con tanto cariño y esmero este increíble tour, a Luftansa por llevarnos y Andrea Tudelas, mi compañera en este viaje, por las bellas fotos, en su vlog podrán ver todo esto en video. En la próxima entrega les contaré del Torneo de Tenis Roland Garros en París.

El ‘arca’ de El Níspero

Publicado por : Úrsula Kiener/ 323 0

Traté de llamar al zoológico “El Níspero”, en El Valle, para solicitar una entrevista durante mi visita, pero el teléfono no funcionaba. Decidimos simplemente llegar y probar suerte. En la recepción comentamos que el teléfono no funcionaba y la encargada, entre risas, explicó que una ardilla se comió el cable y que no era la primera vez que sucedía.
Por suerte pudo llamar a Carlos Caballero, el médico veterinario encargado, que llegó cuando habíamos terminado nuestro recorrido.

Pasión por la naturaleza 

Caballero dice que se conoce el zoológico “El Níspero” como la palma de su mano. Es oriundo de Las Tablas, pero tiene 21 años trabajando allí. Iba a visitar el sitio con su padre desde los 12 años y se enamoró del lugar.

Empezó estudiando medicina humana, porque le gusta la ciencia, aunque no es muy asiduo a los hospitales. Prefería la naturaleza. Fue así que se cambió a estudiar veterinaria, pero en esos tiempos no se ofrecía la carrera en Panamá. Le tocó mudarse a Bogotá, Colombia, para asistir a la Universidad de La Salle.

Al graduarse regresó a Panamá e hizo una práctica con el Comando Sur en Corozal y a través de ellos se fue a capacitar en varios zoológicos en Estados Unidos, incluyendo San Diego, California y Phoenix, Arizona.

Luego, con un proyecto de anfibios fue a Ohio, Brooklyn, Chicago y Houston. Lo que más le apasiona es la reproducción bovina y ovina, practicando inseminaciones artificiales y transferencias de embriones.

Colabora con el Instituto Gorgas, recolectando muestras de alacranes y garrapatas. Además, realizan estudios con muestras de sangre para investigar las enfermedades que transmiten las garrapatas en perros, coyotes, y otros animales.

Los inicios del zoológico

El Níspero empezó en 1976, pero no con el concepto de ser un zoológico o un lugar de atracción turística, sino como una finca de descanso para los dos propietarios panameños. Uno de ellos falleció.

Antaño, donde está Pretel en calle 50, existía la Pajarería Turiño, donde fueron adquiridos algunos animales exóticos, como los faisanes.

Mona Lisa García de Paredes trajo a Panamá zebras, llamas, avestruces, emús y otros animales, desde Texas. Los reprodujo y los vendió al zoológico y a otras personas.

Los tapires de Noriega

Los tapires son animales exóticos pero nativos que llegaron cuando fueron rescatados por parte de la Dirección por la Recuperación del Patrimonio (DRP). Solían ser del General Noriega y fueron primero a una base militar en Corozal, manejada por el Comando Sur.

Un año después, la Contraloría -en calidad de DRP- le pasó la custodia de los animales a El Níspero. “Eso fue un boom, la prensa escrita, televisiva y radio; las personas empezaron a visitar El Níspero para ver los tapires del general Noriega”, recuerda Carlos.

Los que puedes ver hoy en día son los nietos de los originales que ya fallecieron. Los jaguares llegaron cuando mataron a la madre y eran tan chicos que no abrían los ojos. Les dieron mamadera y primeros auxilios, pero ya no pueden regresar a la jungla: han tenido contacto con los humanos, por lo que van a tender a acercarse, lo que puede ser causa de que los ultimen.

Noventa y cuatro especies viven en El Níspero. La mayoría son aves y de las más vistosas: faisanes, guacamayas, pavos reales, etc. Son más fáciles de cuidar que los mamíferos, incluyendo a felinos como los jaguares.

De entre los animales locales puedes observar monos capuchino, de cara blanca y monos araña, cocodrilos americanos, tortugas y demás.

Además, conservan animales de finca, incluyendo gallinas, puercos, ovejas, entre otros. En nuestra visita tuvimos la oportunidad de presenciar el nacimiento de una oveja.

Rescate de anfibios 

El zoológico de El Níspero cuenta con un Centro de Conservación de Anfibios que originalmente era manejado por el zoológico de Houston. Ahora lo maneja el Smithsonian.
A través de un acuerdo se logró que no se incrementara el costo de la entrada, para que así las personas pudieran apreciar la diversidad de los animales que hay en el sitio.

Se ha creado un “Arca de Noé” para guardar las especies que los biólogos especialistas determinan que son importantes para la biología y se reproducen en el centro. Hay un hongo que está afectando a las especies anfibias, que junto a situaciones como el calentamiento global, contaminación de las aguas, deforestación y extracción ilegal de madera, ha diezmado a todas las poblaciones.

Las especies que no son tolerantes a esta epidemia sólo pueden sobrevivir en condiciones de laboratorio, donde se puede controlar temperatura, agua, luz y comida.

Es difícil volver a introducir las ranas al medio ambiente. Algunas especies, como la rana dorada, sólo viven en lugares muy específicos como Altos del María, Cerro Campana, El Valle de Antón y El Copé. Esto se debe a la altura y los niveles de presión barométrica, temperatura del agua y los alimentos que necesitan ingerir en la etapa juvenil o de renacuajo.
El progreso urbanístico ha alterado las condiciones que necesitan, cambios a los que pareciera que no se están adaptando.

Se requieren fondos para este proyecto, ya que hay que darle seguimiento a la situación de los anfibios, para ver cuántas sobreviven y en qué zonas.

Puede ser que vayan modificándose para resistir. Actualmente albergan unas 2,000 ranas doradas, pero se está reduciendo el espacio, porque además tienen otras 23 especies. El proyecto se va a mudar eventualmente a las instalaciones del Smithsonian en Gamboa, porque es muy costoso mantener ambos centros. Preparar la comida es lo más complicado, ya que se requiere la cría de grillos, cucarachas, mosquitos de frutas y otros insectos.

La Venecia del D.F.

Publicado por : Úrsula Kiener/ 332 0

Ubicada originalmente en una de las calzadas que rodeaban a la ciudad de Tenochtitlán, fundada por los mexicas en un islote en medio del lago Texcoco, Xochimilco formaba parte del monumental entorno de la capital del imperio azteca. La ciudad fue fundada en 1320, siendo destruida por Cortés y las huestes españolas en 1521. Hoy en día es tan solo un destino turístico, ubicado en las afueras del D.F.

¿Cómo llegar a Xochimilco desde la ciudad de México?

Es posible visitar Xochimilco en un tour pero la verdad es que no vale la pena, ya que es muy fácil ir por cuenta propia utilizando el metro, que es muy económico. Al bajar en la estación tasqueña, en la línea azul o 2 del metro, un letrero señala la dirección al tren ligera que conecta a Xochimilco a través de la superficie. Para abordarlo se debe tener una tarjeta de metro o un boleto que es posible adquirir en la estación.

Durante la semana los visitantes son escasos, situación que va variando hacia el fin de semana. El mercado tiene lugar los sábados, por lo que la afluencia de público aumenta. A la salida de la estación se encuentran los vendedores de las trajineras. Similar a las góndolas en Venecia, se utilizan para transportar a los turistas a través de los canales. Si en Italia son negras, en Xochimilco son muy coloridas. Recuerdan a los Diablos Rojos: cada una exhibe un nombre de mujer en la parte delantera, escrito en letras grandes. Por supuesto, no había ninguno llamado ‘Ursula’ pero si encontré “Maria del Pilar”, el nombre de mi abuela.

Hay un precio máximo establecido por hora para el paseo pero siempre hay algún vivaracho que quiere cobrarte más. Los precios son por barco, por lo que es posible compartirlo con otros turistas. Al no contar con esa suerte tocó pagar por un paseo privado, que tampoco era tan caro. Si bien se cobra 20 dólares por hora, vale la pena ir por dos. En el muelle las trajineras amarradas esperan a los visitantes. Sus colores vibrantes son ideales para ser subidas en Instagram.

Paseo en la trajinera

Pasear por los canales de Xochimilco es un deleite para los sentidos, incluyendo el gusto. Otras trajineras se acercarán a la embarcación, ofreciendo elote (mazorcas), carne, tacos y manzanas caramelizadas. Antes de embarcar, es posible pasar por el mercado de Xochimilco para comprar comida. También se puede adquirir cerveza sencilla o “michelada” -cerveza con sal y limón, típica de México-. Si eres más valiente puedes tomarte shots de tequila… En Xochimilco la gente es muy alegre y sin duda el licor es parte de la causa.

Los mariachis están por todos lados, incluso en el agua, donde bandas móviles pasan en trajineras, solicitando propina. Los música pasan de un bote a otro, cantando “Las mañanitas” a los cumpleañeros.

Los conductores de las trajineras utilizan un palo de madera largo para guiar el bote mientras lo guían por los 170 kilómetros de canales navegables.

En los canales espera la curiosa y macabra Isla de las muñecas. Fue erigida hace muchos años en conmemoración a una niña que se ahogó hace muchos años. Cuenta la leyenda que el cuidador de la isla, Don Julián Santana Barrera, abatido por no poder salvar a la infante, agarró a una muñeca que pasó flotando y la colgó. Embrujado por el espíritu de la niña, empezó a colgar más muñecas hasta que cubrió toda la isla. Más de 50 años después el cuidador fue encontrado ahogado en el mismo lugar donde murió la niña.

 

Historia de Xochimilco 

Xochimilco puede ser traducido como “jardines de flores” o como “el lugar donde crecen las flores”. Los jardines son llamados “chinampas’” y a pesar que los llaman jardines flotantes, la realidad es que son pequeñas islas fijas construidas por los nativos, quien usan barro y limo en su creación, colocando árboles en su superficie para que así sus raíces mantengan unida la tierra. Los aztecas usaron estas islas para cultivar frutas y vegetales. La abundancia de agua y los nutrientes garantizaban la fertilidad. Aunque la agricultura no es abundante, en el camino si hay viveros con hermosas flores.

Los habitantes originarios de Xochimilco fueron conquistados por los aztecas, quienes explotaron la zona para garantizar el suministro de alimento a su población. Durante su cénit, el sistema de chinampa se extendió por 9 000 hectáreas, produciendo comida para miles de personas. Los canales fueron construidos para llevar comida a la ciudad. Incluso la ciudad de México era atravesada por canales que luego fueron cubiertos por los conquistadores.

Desde los años veinte el sitio comenzó a ser conocido como la “Venecia de México”. En 1987, UNESCO declaró Xochimilco como patrimonio de la humanidad. Unas 2,000 hectáreas que componen el parque natural son amenazadas por personas que quieren vivir ilegalmente en la zona, lo que contribuye a la contaminación.

Hoy en día, esta localidad de la capital azteca sirve como refugio para más de 150 especies de aves y 70 de otro tipo de animales, incluyendo la salamandra axolotl, que se encuentra en peligro crítico. Adicionalmente, unas 350 especies de aves se han encontrado en la zona anidando en su migración desde Canadá y Estados Unidos.

Hoy en día, especies foráneas amenazan con trastocar el balance natural en la zona. Por ejemplo: los lirios de agua, que fueron introducidos desde Brasil en los cuarentas, han ocasionado la pérdida de minerales y oxígeno en el agua, con su crecimiento excesivo. Luego en los sesentas se introdujo la carpa y la tilapia, dos depredadores que se alimenta de los huevos de los axolotl. Todo esto, sumado a la deforestación,está causando la desaparición de Xochimilco. Afortunadamente existen grupos ecológicos que están haciendo un gran esfuerzo para que más turistas puedan seguir disfrutando de este colorido destino mexicano.

El encaje de las sirenas

Publicado por : Úrsula Kiener/ 175 0

A diferencia de Murano, no muchos han escuchado sobre aquel destino italiano conocido como Burano. Se trata de dos islas en la laguna de Venecia. Entre la comunidad turística que ha recorrido la península italiana existe el consenso de que la ciudad de Venecia representa un destino más atractivo.

¿Cómo llegar a Burano desde Venecia? Nos quedamos en un hotel en Venecia, cerca de la Piazza San Marco y San Zacarías. Ambas tienen paradas de vaporetto, que son barcos lentísimos -van como a 5 kilómetros por hora- que llevan a los turistas entre las diferentes puntos desembarque.

Algunos letreros anunciaban tours a las tres islas, Murano, Burano y Torcello. El recorrido toma cuatro horas y media, por 20 euros. Una ganga, pero optamos por comprar el boleto de uso ilimitado -que no incluye aeropuerto-, también por 20 euros. Se ofrece un descuento para quienes lo compran por más días. Los niños pagan la mitad.

El mapa de las rutas de los vaporettos es bastante complicado, por lo que puede tomar varias horas descifrarlo.

Es posible visitar las tres islas en un mismo día. La línea 12 conecta a Burano con Torcello. Son 8.6 kilómetros entre Venecia y Burano, trayecto que toma una hora y 10 minutos. Son 45 minutos, de acuerdo con Google, pero nuestra visita tuvo lugar en Semana Santa, una época en la abundan los turistas,

Cinco minutos toma el trayecto entre las islas vecinas de Burano y Torcello.

Historia de Burano

No se sabe con exactitud cuando llegaron los romanos a la isla. En el siglo sexto, la ínsula fue ocupada por habitantes de Altino, que escaparon de la invasión de los bárbaros. Existen tres historias acerca de cómo esta localidad recibió su nombre. En una se asegura que fue fundada por la familia Buriana; otra asegura que su población actual proviene de la isla de Buranello, localizada 8 kilómetros (5 millas) al sur.

La última versión es que los habitantes designaron seis puertas a la ciudad. El nombre “Burano” procede de “Porta Boreana” que significa la puerta norte de la ciudad.

Cuando era parte de la República de Venecia su población era de 8 mil habitantes, en su mayoría pobres. La agricultura y la pesca eran las actividades principales. La República existió entre 697–1797. Hoy en día es parte de Italia, Eslovania, Croacia, Montenegro, Albania, Chipre y Grecia.

Encaje renacentista

Burano se volvió importante cuando las mujeres empezaron a hacer el encaje con agujas, que fueron introducidas a través de Chipre. Leonardo da Vinci visitó la isla en 1481 y compró una tela para el altar principal de el Duomo di Milano.

El Museo del Merletto está ubicado en el interior de un Palacio Gótico, que originalmente fue una famosa escuela en Burano, dedicada a enseñar la técnica del encaje. No es algo que les interese a todos, pero quienes lo visitan pueden conocer más acerca de las técnicas y leyendas relacionadas con este arte.

Se dice que el primer encaje fue llevado por un pescador para su novia. Fue confeccionado por sirenas, con espuma de mar. La novia lo vistió el día de su boda, provocando la envidia en las otras mujeres. Los celos terminaron en competencia. Se intentó replicar la belleza del velo de las sirenas. Así nació el encaje de Burano.

Dudo que la leyenda sea cierta. Lo cierto es que la tradición del encaje se remonta al siglo XVI, cuando las mujeres de Burano empezaron a tejerlos. El museo tiene piezas que datan de esta época, entre los siglos XVI y XVII.

En Burano existen varias tiendas que venden piezas a altos precios. Es un trabajo hecho a mano, que se realiza de acuerdo con técnicas de antaño.  

En total, son siete puntos. Cada uno requería de la especialidad de una mujer. Cuando ella terminaba, la pieza pasada a otra persona.

En la isla también es posible encontrar encajes hechos a máquina, a precios más económicos.

Los colores de la isla

La isla de Burano es relativamente pequeña, con 21.08 hectáreas (52 acres). Su población actual es de unos 3 mil habitantes con una densidad muy alta por falta de espacio. Es un lugar con pocas zonas verdes, como la que se encuentra frente al puerto de los vaporettos.

Una visita es suficiente para enamorarse de las coloridas casas, que reflejan su arcoiris en el agua verde de los canales. Estos colores no son para entretener a los turistas. Son utilizadas por los marineros para reconocer la suya en los días de neblina. Otra versión cuenta que las pintaron para alejar así el mal de ojo.

Los residentes de Burano no pueden pintar sus casas del color que sea. Primero deben enviar una carta al Gobierno, que a su vez enviará los colores permitidos.

La verdad es que no importa cuál sea la razón exacta. Simplemente son muy atractivos para residentes y visitantes.

La isla es un paraíso para tomar fotos y subirlas a Instagram.

Una isla de pescadores

A pesar del “sobreturismo” que recibe Venecia, Burano se mantiene como una isla de pescadores. En los canales es posible encontrar los barcos amarrados, equipados para la pesca.

Cerca de la iglesia se encuentra un mercado de mariscos al aire libre con mesas permanentes, que sólo opera los miércoles por la mañana. No es de sorprender que la especialidad gastronómica de la isla sean los mariscos.

Uno de los platos típicos es el Risotto alla Buranella, hecho del pez giozzi de la laguna. La oferta de mariscos es buena y fresca.

En las tiendas de regalos se pueden adquirir piezas del célebre cristal de Murano. Al frente se encuentra una trattoria.

La torre inclinada de Burano

Definitivamente que la Torre de Pisa es el edificio inclinado más famoso de Italia y del mundo. Pero no es el único edificio en Italia, ya que en Burano cuenta entre sus edificios con un campanario digno de mención.

La estructura es visible desde el vaporetto. Como la isla es pequeña, cuenta con una sola plaza, donde se levanta la iglesia San Martino, de la que forma parte el campanario en cuestión. Su construcción se remonta al siglo dieciocho. Desde sus inicios empezó a dar signos de hundimiento, por lo que las bases que conforman el subsuelo no lograron soportar el peso de la misma. En 1970 se practicó un trabajo de consolidación de la estructura.

El calentamiento global ha incrementado la “acqua alta”, o las inundaciones, que se dan todos los inviernos y que anegan la ciudad de Venecia y sus alrededores, lo que está causando que muchos residentes se vean  obligados a mudarse a tierra firme. Es aconsejable visitar la isla pronto, antes que posiblemente deje de existir.