Destino ecológico en la décima provincia

Publicado por : Úrsula Kiener/ 350 0

Una de las fincas agroturísticas más cercanas a la ciudad de Panamá es ‘Mi Sueño’. Queda a menos de una hora de la capital, en La Chorrera. Debes tomar la vía Los Mortales, en el corregimiento Obaldía, en La Chorrera. La carretera está en buen estado.

Moisés Osto y su esposa Merly son los dueños del lugar. Son oriundos de Venezuela y se reubicaron en Panamá hace años.

OPCIONES DE ESTADÍA

Cuando llegamos a la finca, Moisés nos dio el recorrido. Luego descansamos en las hamacas, de las que fue difícil levantarse para retomar la visita.

La vista es hermosa: una piscina con jacuzzi se encuentra en un cerro, desde donde se puede apreciar el resto de la finca. En un espacio con poca agua, los niños se pueden bañar sin problemas.

Disponen de 3 cabañas y 2 cuartos, con sus propios baños. También es posible acampar.

Reciben grupos familiares, empresariales o de gobierno por el día. Es posible cocinar por cuenta propia u ordenar asados, sancocho y otras opciones de comida. Moisés asó una carne cubierta en sal sobre una parrilla con leña. Como acompañamiento, sirvió patacones, con una deliciosa salsa de aguacate, que dicen que es típica de Venezuela.

El personal de la finca es muy atento. Tienen un salón especial y área recreativa que sirve para seminarios y eventos. También para conjuntos y grupos musicales, para que toquen al aire libre.

Entre los cuartos se encuentra el pozo del amor, ‘donde vienen las personas a descargar todas sus emociones y sueños en un rincón de Panamá’, según Moisés.

SENDEROS ECOLÓGICOS

Finca ‘Mi Sueño’ es un lugar donde el hombre se encuentra con la naturaleza: tres de las doce hectáreas de la finca están cubiertas por bosques.

Cuentan con una reserva ecológica tipo A, donde se ha identificado la flora y fauna. Contrataron a un biólogo para clasificar las diferentes especies. En base a ese inventario están buscando desarrollar un sendero botánico especializado en árboles.

También se están enfocando en la parte educativa, trabajando con escuelas y universidades para que los ayuden a identificar las especies que han desaparecido. Los senderos están marcados y son seguros. Caminarlos no requiere mayor esfuerzo físico.

Es recomendable ir a tempranas horas, ya que podrás ver y escuchar las aves. En las tardes, bajan monos.

Asimismo, organizan cabalgatas para recorrer las colinas entre el ganado, hasta alcanzar la tranquilidad del río Caimito. Sus aguas seducen a los bañistas, sobre todo en verano, ya que en temporada de lluvia se tornan pardas. Es posible acampar en una planicie protegida entre los árboles.

PROCESOS AGRÍCOLAS Y PECUARIOS

Moisés está en la junta directiva de Coosmatur, cooperativa dedicada al agroturismo, con quienes intercambian productos: plátano, ají dulce y picante, papaya, maracuyá, pimentón, yuca y zapallo. Todo se siembra de forma orgánica, sin utilizar químicos, un proceso que se le enseña a los visitantes.

Están desarrollando un vivero segmentado por especies: medicinales, aromáticas y ornamentales. En un futuro cercano, venderán plantas.

Además de caballos, crían pollos y ganado. Con la leche fabrican quesos artesanales. Es un procedimiento que se enseña en una clase.

Visita Finca Mi Sueño en La Chorrera para pasar un tiempo tranquilo y agradable, en un ambiente que permite el contacto con la naturaleza.

Café en las alturas de Volcán

Publicado por : Úrsula Kiener/ 308 0

Finca Hartmann se encuentra en la ruta a Río Sereno, entre 35 y 40 minutos desde el pueblo de Volcán. Es posible hospedarse en un hotel, como, por ejemplo, el Casa Grande Bambito.

En el lugar hay dos fincas. De las 50 hectáreas de la principal, 40 están destinadas a la siembre de café. Esta es la finca de la familia Hartmann. Aparte de las instalaciones para procesar café, el sitio alberga un museo.
La segunda finca queda a tres kilómetros de distancia, en una carretera que está en mal estado, especialmente en el invierno. Se puede llegar en un vehículo 4×4, en un recorrido que toma casi una hora.

Tiene una dimensión de 73 hectáreas, de las cuales sólo 20 están destinadas a la siembra, mientras que son utilizadas como zona de amortización del Parque Internacional La Amistad. En la zona no hay senderos que recorran la selva virgen.

Hay dos cabañas, una con dos pisos y chimenea, y capacidad para una docena de personas, mientras que la otra puede albergar a una pareja, quienes solo deberán traer  refrigerios, dado que se encuentra completamente equipada. No se ofrece comida, a menos que se trate de grupos que hayan reservado con 15 días de antelación. Las cabañas no cuentan con luz, pero sí con agua caliente.

Se trata de turistas locales, en su mayoría. También vienen de Estados Unidos, Canadá y Japón. Vienen por el café, para aprender sobre el proceso. Algunos, entre los que se incluyen compradores de Europa y Estados Unidos, vienen a visitar las fincas de la región y a capacitarse, utilizando Finca Hartmann como base.

Café ‘bird friendly’

El entorno natural es propicio para observar aves, para coleccionistas de insectos, fotógrafos o personas que busquen un descanso.

Finca Hartmann es un paraíso para los observadores de aves. Suman 345 especies en total, incluyendo trogones, tanagras de muchos colores, colibríes, mosqueros, tucán de castaño, entre otras. Pueden ser ubicadas con la ayuda de binoculares y la orientación de un guía de Volcán.

El café Hartmann es bird friendly, lo que significa que es amigable con la naturaleza. En el campo se siguen procesos semiorgánicos, utilizando productos de línea verde y chapa para evitar los herbicidas, lo que redunda en beneficio de la flora y fauna y aumenta la biodiversidad.

Años atrás, un estudio del Smithsonian reveló que se pueden observar más aves en una finca como esa que en un bosque. En una zona más abierta, con más luz, las aves pueden encontrar mejor a sus presas.

Los vehículos se pueden adentrar con facilidad en los senderos que atraviesan los cafetales.

Ámbito internacional 

Su producto es comercializado alrededor del mundo. En Asia, se exporta a Corea, Japón, Taiwán y China. También a Australia, Emiratos Árabes, Canadá, Estados Unidos, España, Inglaterra, Hungría, Austria, República Checa, Rusia, Kazajistán, entre otros. En Panamá, es posible solicitar que se envíe por flete o comprarlo en un  supermercado de la localidad.

El principal comprador del producto es Boot Coffee, de Holanda, quienes por 15 años han adquirido el café producido por  Finca Hartmann.

Los resultados obtenidos en las competencias internacionales han sido positivos, hasta el momento, como se puede constar por los galardones que reposan en el museo. Recientemente, obtuvieron un premio en Europa, un geisha natural de Finca Hartmann. La cáscara del café es secada en bellota, reciclada para preparar abonos y combustible. Asimismo, se exporta para preparar cerveza, té y chocolate.

Historia de familia

Aliss  me cuenta que de cinco hermanos es la única mujer. Su papá, Ratibor Hartmann Troetsch, fue el mayor de diez hijos. El   padre de éste, Alois, fue un inmigrante de la República Checa, y su madre, Susana, era panameña-alemana.

Alois vivió en Estados Unidos, luego en Colombia y terminó en Panamá. Le gustó el país y decidió quedarse. Se asentó en Chiriquí y en 1912 se convirtió en el primer habitante de Hato Volcán. Compró una finca en Tizingal para ganadería. Después la vendió y se fue a Colorado, donde tuvo una finca destinada a la producción de leche que también vendió, para mudarse más adentro.

Ratibor trabajó en el Hospital Gorgas, donde aprendió a disecar. En el museo de la Finca Hartmann se puede encontrar una colección de insectos y animales disecados. Casi todos provienen de la finca,  excepto algunos que han sido intercambiados con coleccionistas de Asia y de Brasil.

Los turistas que visitan pueden aprender sobre la historia de la familia y de la finca en el museo. Junto al museo hay un cuarto que se utiliza para las catas de café.

Planea tu viaje 
Finca Hartmann se encuentra en la ruta a Río Sereno, entre 35 y 40 minutos desde el pueblo de Volcán. Es un paraíso para los observadores de aves. Suman 345 especies en total, incluyendo trogones, tanagras de muchos colores, colibríes, mosqueros, tucán de castaño, entre otras.
Contacto: alisshartmann@hotmail.com
+507 64501853
Instagram y Facebook: Finca Hartmann

Un día en el Lejano Oeste

Publicado por : Úrsula Kiener/ 222 0

Fort Worth Stockyards recrea el imaginario tradicional del Viejo Oeste con la versión más moderna del mismo. La carretas y caballos de los viejos tiempos han sido reemplazados por pick-ups, conducidos por vaqueros que, al igual que los tiempos de antes, cargan pistolas.

Hace tiempo, Fort Worth era el último punto de descanso y abastecimiento para los arreadores de ganado, antes de entrar en territorio indígena. Se estima que entre 1866 y 1890 pasaron más de cuatro millones de cabezas de ganado por la zona, por lo que esta fue bautizada con el nombre de “Cowtown”.

Monumento histórico tejano

La Segunda Guerra Mundial marcó el declive de la operación. Las carreteras aportaban mayor flexibilidad que el ferrocarril.  El negocio de Fort Worth Stockyards fue palideciendo ante operaciones más pequeñas y cercanas. Las plantas de procesamiento de Armour y Swift eran obsoletas y con altos costos salariales y administrativos.

Armour cerró su planta en 1962 y Swift, en 1971. En 1986 el número de cabezas de ganado decreció hasta alcanzar los 57,181 animales. En 1976 Fort Worth Stockyards fue incluido como barrio histórico en el Registro Nacional de Estados Unidos. Se incluyeron 46 edificios dentro del complejo. Varios sitios también fueron incorporados dentro del Registro de Monumentos Históricos de Texas, incluyendo el letrero de bienvenida.

El Coliseo de los vaqueros

Uno de los edificios principales en el Cowtown Coliseum. En la fachada, junto al nombre del edificio, aparece una fecha: 1908.
Ahí se ofrecen espectáculos variados, como “Pawnee Bill’s Wild West Show”, cuyo montaje tiene lugar los sábados. Es posible consultar fechas y temporadas en stockyardsrodeo.com.

“Pawnee Bill’s Wild West Show” cuenta la historia de Pawnee Bill, quien entabla amistad con los indígenas. En el show montan a caballo, práctica de lazo, disparos, etc. Es un espectáculo familiar, con venta de comida y bebidas.

Aunque son muchos los lugares que reclaman para sí el logro de haber albergado el primer rodeo, no existe duda de que, al menos, el primero de estos eventos bajo techo se realizó en 1918, en Cowtown Coliseum. Ahí también se llevó a cabo el primer rodeo televisado a nivel nacional.

Asimismo, el sitio ha recibido la visita de varios presidentes de Estados Unidos, como Jimmy Carter y Theodore Roosevelt. Series como “Dallas” y “Walker Texas Rangers” fueron filmadas en el coliseo.

La oferta museística incluye los museos de Fort Worth y Stockyards, ubicados dentro del histórico edificio de intercambio de ganado. La entrada al Texas Cowboy Hall es bastante elevada.

Los más aventureros podrán probar su suerte en el toro mecánico. Las instalaciones también cuentan con un zoológico de animales para acariciar y un laberinto para los niños.

La Catedral de Sal de Zipaquirá

Publicado por : Úrsula Kiener/ 320 0

Partimos para la Catedral de Sal a eso de las 2:30 p.m., sobre una carretera montañosa que pasaba por zonas industriales en las afueras de Bogotá. El trayecto demora como hora y media.

Hay que tomar en cuenta que el horario es de 9:00 a.m. a 5:40 p.m. Es bastante costoso ingresar: para locales, unos 34,000 COP ($11-$13); y 55,000 (unos $18-$20) para extranjeros.

Cuando arribamos a la Catedral de Sal, noté que le habían hecho arreglos al sitio. Ahora hay una cafetería muy completa, tiendas y una pared para escalar. Estaba lloviendo fuerte, pero no importaba. Al entrar pasamos por un túnel decorado de Navidad y luego por otro rojo,  ideal para tomar fotos.

El viacrucis

Con el boleto viene un equipo de audio, con la guía del sitio en varios idiomas. Si vas en un tour, el guía te dará las explicaciones. Para usar el equipo, debes apretar el botón que corresponda con tu destino dentro de la Catedral de Sal. “Viacrucis”, reza el letrero en la entrada. Una flecha muestra la ruta a seguir.

Para los que no son muy religiosos, el audio se torna repetitivo después de un rato. Básicamente, detalla la historia de Jesús, desde que fue arrestado hasta su muerte y resurrección. Son 14 estaciones en total. La Catedral de la Sal está dividida en tres naves: nacimiento y bautismo; vida y muerte, y resurrección. Cada una tiene su propio altar.
En la entrada de la mina los trabajadores hicieron una pequeña capilla, en 1932. La construcción de la Catedral empezó el 7 de octubre de 1950. Fue inaugurada el 15 de agosto de 1954, en honor a Nuestra Señora del Rosario, la patrona de los mineros de sal. Tuvo un costo de $285 millones, pero fue cerrada en 1992 por problemas estructurales.

La primera maravilla de Colombia

En 1991 empezaron la construcción de la nueva catedral a unos 200 pies por debajo de la primera. Fue inaugurada el 16 de diciembre de 1995. Para construirla, se extrajeron 250 toneladas de roca de sal. Un dato curioso es que esta es la mayor mina de roca de sal en el mundo. Ha sido utilizada por los antiguos indígenas Muiscas desde la época precolombina.

En el 2007, la Catedral de Sal en Zipaquirá recibió la distinción de ser seleccionada como la Primera Maravilla de Colombia, en un concurso organizado por el periódico El Tiempo.

Alberga la cruz subterránea más grande del mundo, con 16 metros de alto por 10 metros de ancho. Lo más fascinante es el juego de luces utilizadas para iluminar estas esculturas talladas en sal. Al bajar, el visitante va a encontrar un domo y las estaciones.
El olor mineral no es tan fuerte.  La temperatura dentro de la Catedral de Sal es fresca. Adentro todo es tan grande que cualquier sensación de claustrofobia queda reducida.
Una vez concluye la parte que guarda relación con la religión, se entra en una zona comercial donde venden esmeraldas en un pequeño museo. En el lugar venden muchos souvenirs y obras de artistas locales.

Un curioso espejo de agua refleja perfectamente el techo. Anteriormente era una salmuera, un lugar para la saturación de sal.

Es posible pasar la noche en un hotel en Zipaquirá, un pueblo bastante pintoresco. Si pasas por el área, puedes aprovechar para visitar otras minas de sal en Nemocón o ir a cenar a Andrés Carne de Res en Chia, que está a media hora.

Villa D’Este, palacio para un cardenal

Publicado por : Úrsula Kiener/ 216 0

Italia es el país del mundo con más sitios considerados Patrimonio de la Humanidad según la Unesco. Solo en Tívoli hay dos lugares: Villa Adriana y Villa d’Este.
Villa d’Este fue inscrito como patrimonio   en el 2001. Ippolito II d’Este fue el nieto del papa Alexander VI e hijo del duque de Ferrara. Por sus conexiones familiares, fue nombrado arzobispo de Milán a los diez años. Luego pasó a ser asesor del rey francés Francis I. Él solicitó al papa Paul III que nombrara a Ippolito como cardenal, con un alto salario. Trató de ser papa cinco veces, pero nunca fue nombrado y le dieron la posición de gobernador de Tívoli.

La casa del cardenal

Originalmente Villa d’Este fue un monasterio franciscano, pero fue expropiado por el cardenal y convertido en su mansión. Contrató a Pirro Ligorio para construir la nueva villa y obtuvo mármol y estatuas de Villa Adriana. Empezó a demoler casas, edificios públicos y carreteras para tener suficiente espacio para su proyecto. La propiedad entera cuenta con 4.5 hectáreas.

Cuando murió el cardenal, la villa pasó entre miembros de su familia y terceros.
Cada cuarto en Villa d’Este es una obra de arte, poseedora de una extraña combinación entre viejo testamento y mitología griega y romana. Los detalles de los frescos son preciosos y coloridos.

Espectaculares jardines

Por más que la mansión sea impresionante, lo mejor de Villa d’Este son sus jardines del siglo XVI, con más de 500 fuentes y muchas esculturas. Los jardines tienen bastante influencia barroca. Las Cien Fuentes (Cento Fontane, en italiano) están ubicadas en un pasillo, con casi 300 chorros que brotan de las bocas pétreas de las gárgolas.

En un extremo, se ubica la Fontana di Rometta. Al otro lado, la Fuente Ovalada, de donde vienen las aguas de las montañas de Tiburtina, pasando por el valle (Cien Fuentes), para terminar en Roma  (la Fontana di Rometta).

En 1571 se concretó la Fuente del Órgano (Fontana dell’Organo) que toca música cada dos horas, desde las 10:30 a.m., para cualquiera que pase por el sitio. La Fuente de Neptuno sin duda debe ser la más fotografiada por sus chorros de agua, que se pueden observar en los tres estanques de peces que decoran el jardín. Fue construida en el siglo XX, justo debajo de la Fuente del Órgano, para reemplazar una parte del jardín que se había deteriorado.

Otra fuente impresionante fue la de los Dragones, cubierta en limo y en cuya agua nadan los patos. La fuente hace alusión a la historia de Hércules, quien robó manzanas doradas del dragón Ladon. Originalmente fue cambiada de un dragón con cien cabezas a cuatro dragones, símbolo del papa Gregorio cuando fue a visitar el sitio en 1572.

¿Qué hacer en Tívoli?

Al salir de Villa d’Este se puede visitar Villa Adriana, que en la época de los romanos fue la residencia de verano del emperador Hadrian I. El bus es bastante económico. Con un euro es suficiente para visitar varios sitios.

Asimismo, es posible visitar la Villa Gregoriana, construida por el papa Gregorio XVI, en 1835. Al arribar estaba cerrada, pero pudimos apreciarla desde un puente que cruza el río Aniene.

El parque fue construido a los pies de la antigua acrópolis. Es posible cruzar por un bosque hasta llegar a las cuevas de Neptuno y las Sirenas, que son parte de una colección de cascadas.

Es un pueblo para caminar, para parar en  The Black Sheep Pub a degustar una cerveza artesanal. Una vez abierto el apetito, el hambre podrá ser saciada en uno de los múltiples restaurantes que se encuentran en el pueblo.

Las Macanas, oasis biológico

Publicado por : Úrsula Kiener/ 237 0

Las Macanas queda a siete kilómetros del cruce de Divisa, en la provincia de Herrera. Se entra por El Rincón de Santa María para, posteriormente, trasladarse hasta la iglesia del pueblo y luego enrumbar a la derecha. Como tengo una finca en Pedasí, siempre manejo por  la zona, pero no tenía idea de que existía un refugio de vida silvestre tan cercano a la carretera.

La ciénaga es el mayor sistema de humedales inmerso en las provincias centrales. Cuenta con 1,200 hectáreas, con una profundidad promedio de 1.6 metros. Desde 1996, la zona está protegida por el Ministerio de Ambiente. Alberga una significativa cantidad de vegetación acuática, incluyendo hermosos lirios y otras flores de tonos  púrpura.

Zona de ecoturismo

Rene Chang Marin es el dueño de Agroturística Las Macanas, una finca de 5.5 hectáreas que colinda con la ciénaga. No cuenta con hospedaje, por lo que una opción recomendable es pasar la noche en un hotel en Chitré o en Santiago de Veraguas. El uso de suelo es múltiple, lo que permite el desarrollo ecoturístico.

La pesca en la ciénaga Las Macanas se remonta a 8 mil años. Su nombre proviene de un pez que habita en la zona, que es posible recorrer en pequeños botes de madera, con Chico De León, oriundo de una localidad cercana llamada El Rodeo, como guía.

En sus aguas nadan la carpa, especie carnívora invasora que se encuentra en el humedal, y el pejeperro, que es nativo de ríos y humedales en Centroamérica. Este pescado se seca al aire, bajo el vigoroso sol de la región. Es muy popular para preparar sopas.
En la ciénaga habitan pequeños caimanes que anidan en estación seca, entre los pajonales, a los márgenes del humedal. Son muy territoriales cuando están en etapa de reproducción y cría, por lo que no es recomendable bañarse. También se pueden apreciar las tortugas de agua dulce, perseguidas por los cazadores por su carne, a pesar de que son una especie protegida.

Santuario para aves

Pocos conocen de la existencia de este destino. La mayoría de los visitantes son turistas internacionales, especialmente ornitólogos.

Todo el año se pueden observar aves, pero la mejor época es durante el verano, de diciembre a abril, cuando las aves migratorias arriban procedentes de Canadá y Estados Unidos.

Se han identificado más de 126 especies de aves, incluyendo al charrán patinegro, wichiche marrón, pato silbón, playero solitario, gavilán caracara, martín pescador, ibis negro, morito, garcita verdosa, gallareta morada, gallineta común, halcón murcielaguero, espátula rosada; halcón “Eladio”, blanco y “carrao”.

Un espécimen particular es el gavilán caracolero, que se alimenta de los moluscos que fueron introducidos al lago. Es una especie que permanecerá en el sitio mientras continúe encontrando su comida.

Para facilitar su observación, Rene construyó un mirador junto a la ciénaga Las Macanas. Además, compró unos kayaks para que los cazadores de aves puedan recorrer el humedal, armados con binoculares. Las aves se concentran en una isla.

Producción agrícola

Agroturística Las Macanas es una finca de producción. Sus procesos son explicados a los visitantes. Producen maíz criollo para alimentar a las gallinas de corral. De las gallinas y codornices venden la carne y huevos. Además, producen habichuelas, mango, papayas, pepinos, tomates, naranjas, limones, yuca, arroz integral, entre otros.

Un corral es hogar para varias especies de ovejas, como pelibuey, originaria del norte de África e Islas Canarias; “katahdin”, del norte de Estados Unidos, y “black belly”, de la isla de Barbados. Otra zona del potrero es adyacente a los humedales.
Pocos conocen que existe este destino turístico. La mayoría de los que lo visitan son turistas internacionales, especialmente ornitólogos. Se han identificado más de 126 especies de aves”.

Planea tu viaje

Con 1,200 hectáreas y una profundidad promedio de 1.6 metros, es el mayor sistema humedal inmerso en las provincias centrales.

La Ciénaga puede ser visitada en pequeños botes de madera. Chico De León, quien es oriundo de una localidad cercana llamada El Rodeo, es el guía.
renechangmarin@gmail.com
+507 6434-4723

San Marino, estampas medievales

Publicado por : Úrsula Kiener/ 217 0

Para hablar de las tres torres de San Marino, primero debemos retroceder en la historia y explicar quién fue San Marinus, el personaje que fundó la quinta nación más pequeña del mundo, superada por el Vaticano, en Italia.

La oficina de información turística queda en la parte colonial de San Marino. Ahí estampan los pasaportes. Conversando con el señor que atiende, es posible adentrarse en la leyenda de cómo llegó Marinus a la zona huyendo del emperador romano Diocleciano.

Marinus, de fe católica, era un hombre muy carismático. De esta manera logró atraer a una comunidad de gente devota. Esto avivó la envidia del hombre que le disparó una flecha y lo dejó paralizado. Posteriormente, la madre del agresor solicitó la ayuda de Marinus, quien accedió a la petición. Como regalo, le concedió el Monte Titano.
Formó su iglesia y vivió en el monte hasta su muerte, el 3 de septiembre de 301 d.C. La fecha es considerada como el nacimiento de la República de San Marino, que, por cierto, es la más antigua del planeta. Cada año se conmemora con un desfile de disfraces medievales.

Independencia

A través de los años, las comunidades cercanas a San Marino decidieron unirse a la República. La última vez que esto sucedió fue en 1463. Los bordes se mantienen igual, con nueve castillos que serían como provincias.

El papado reconoció la independencia de San Marino en 1291, siendo ratificada en 1631. Napoleón casi se toma el país en 1797, pero la diplomacia ganó, ya que se hizo amigo de uno de los regentes. Luego, en el siglo XIX, sirvió como refugio para los que aspiraban a la unificación de Italia. Como agradecimiento por este apoyo, Giuseppe Garibaldi les concedió su deseo de seguir siendo una nación libre. La mayoría de la población habla italiano, que es el idioma oficial, a pesar de que existen otros dialectos.
Durante la Segunda Guerra Mundial, fueron invadidos por los alemanes para después ser liberados por los aliados.

No son miembros de la Unión Europea, a pesar de que usan el euro como moneda oficial. Incluso imprimen “euros de San Marino”.

Cuentan con un sistema parlamentario, que selecciona 60 miembros cada cinco años, además de siete ministros de Estado. Se trata de un sistema peculiar, donde el jefe de Estado solo representa a la República, por lo que su poder no es real.  Asimismo, se escogen dos capitanes regentes de los castillos, que se rotan cada seis meses entre ambos.

San Marino ocupa un territorio de 62 kilómetros cuadrados, que alberga a una población de 33 mil habitantes. En la zona colonial se encuentran la mayoría de los hoteles, incluyendo el  Cesare.
La mayoría de los turistas solo visitan San Marino de día, en tours o en cruceros. Muy pocas personas pasan la noche, por lo que da la sensación de que no hay nadie más. Solo 42 familias residen en la parte colonial.

Monte Titano

La ubicación estratégica del Monte Titano, con 739 metros de altura, es sin duda el punto más alto de la zona.

Hoy en día, los turistas pueden disfrutar de hermosas vistas a las montañas de los Apeninos, el mar Adriático y las tierras bajas circundantes. Antaño las panorámicas dejaban saber quién venía por el área.

Para visitar las tres Torres lo recomendable es utilizar la Tarjeta de Turista de San Marino (TuttoSanMarino Card), que entregan en el hotel.

Es posible pagar €7.50 en vez de €10.50 para un paquete múltiple de museos, que incluye las tres torres. Si solo quieres ir a las torres, también puedes comprar un boleto para entrar en ambas.
El Monte Titano y las tres torres son tan importantes que aparecen en la bandera nacional y en el escudo de armas. Su leitmotiv es “Libertas”.

Las tres torres

Simbolizan la defensa de la libertad. Guaita, la primera torre, es la más famosa y la más hermosa. Sin duda es la imagen de San Marino. Fue construida en el siglo XI y sirvió como prisión hasta octubre de 1970. También se le conoce como La Rocca. Su estructura actual se remonta al siglo XV, durante la guerra entre San Marino y la familia Malatesta de Rimini. Fue construida con paredes dobles, con la intención de proteger a la población durante los asedios. Sus piezas de artillería datan de la Segunda Guerra Mundial, incluyendo los cañones.

La segunda torre, llamada Cesta, data del siglo XIII. Con 756 metros, es la más alta del Monte Titano. Es una de la más interesantes, ya que en su interior alberga un museo de armas, construido en 1956 en honor a San Marinus.  La colección pertenecía a Giovanni Carlo Giogetti, incluyendo armaduras, armas de asta, espadas, escudos, pistolas y otras piezas del siglo XVIII. Algunas piezas son locales, otras extranjeras.

En los tiempos antiguos esta torre era custodiada por un guardián y una guarnición de ballesteros.

La tercera torres es conocida con el nombre de Montale, y está ubicada en uno de los picos más pequeños. A diferencia de las otras dos, no está abierta al público. Fue construida en el siglo XIV como protección, ya que ofrecía la mejor vista. Fue utilizada, principalmente, como prisión. La caminata vale la pena aún sin entrar.

Visitar San Marino es como retroceder en el tiempo a la era medieval, aún más si pasas la noche en la solitaria ciudad colonial.

Prepara tu viaje

Duración del vuelo: 13-18 horas a Roma (no hay aeropuerto en San Marino)
Costo del vuelo: $600-$900
Horario: GMT+2 / 7 horas más que Panamá
Costos en destino: Medios
Visa: No
Vaticano, Mónaco, Nauru y Tuvalu y San Marino son los cinco  países de menor extensión territorial en el mundo.

Sinfonía en el Caribe

Publicado por : Úrsula Kiener/ 221 0

Con 2,759 habitaciones, Symphony of the Seas es el crucero más grande del mundo. Este megabarco de 1,188 pies de largo tiene capacidad para 6,680 personas. Y en el viaje inaugural fui una de ellas. Después de completar una temporada en Europa, Royal Caribbean trajo su nuevo juguete a pasear en las aguas del Caribe. Como de costumbre, en el primer viaje invitan a periodistas y personas de la industria de turismo. Grand Tours me invitó como parte de la delegación panameña.

Todos a bordo

Symphony of the Seas sale del nuevo Puerto de Royal Caribbean, en Miami. Un crucero tan grande es como un edificio en el agua. Una vez dentro del crucero hay tantas cosas que ver, comer y hacer que no ves a los miles de personas que te acompañan.

Es recomendable hacer el check-in antes de llegar, similar a los aviones. Entramos al barco en búsqueda de nuestra habitación. Estábamos en el piso 11, que para mi suerte es donde se ubica el restaurante Wonderland. El tema era Alicia en el País de las Maravillas (una de mis películas favoritas de niña), con creaciones deliciosas.

Cuando embarcas tienes tiempo de ir tu habitación y almorzar. Como a las 4:00 p.m. suenan alarmas seguidas que son señal para ir al simulacro de emergencia, que es obligatorio en todos los cruceros.

Listos para explorar

Finalmente, habíamos cumplido con las normas de seguridad y éramos libres para explorar el barco. Nos ofrecieron un coctel a los periodistas que seguimos con uno de los tantos espectáculos. Lo mejor del barco es el entretenimiento. La primera noche presencié una obra llamada “Flight Dare to Dream”, sobre la industria de la aviación, y la siguiente, una llamada “Hairspray”. No tiene costo adicional y le hacen competencia a Broadway con actores, escenarios y efectos de primera.

Pasamos dos noches a bordo de Symphony of the Seas. La primera nos invitaron a cenar a Chops Grille, que junto a Wonderland son los restaurantes “especiales” y tienen un costo adicional. La cena estaba increíble. La segunda noche fuimos a Jamie’s Italian, del famoso chef Jamie Oliver, pero no estaba tan bueno. El comedor Windjammer en el piso de las piscinas ofrece un desayuno bufete gigantesco y es obvio que algunos pasajeros sólo van a los cruceros a comer.

Si te gusta la adrenalina, puedes deslizarte en un tobogán seco o en tres de agua. “Ultimate Abyss” es el seco que baja 10 pisos de altura. Mientras pedimos wings en Playmakers sports bar decidí subir para bajar directo al restaurante en el tobogán. Los toboganes de agua están en la piscina y siempre tienen una pequeña fila. Hay varios jacuzzis en esa zona igual.

En tu habitación te dejan itinerarios diarios que te dicen todas las actividades que se ofrecen a bordo para que escojas. Una de las zonas que más me gustó fue “Central Park”, una réplica del famoso parque de Nueva York en medio de Symphony of the Seas.

Una parada sorpresa en Bahamas

Los itinerarios de Symphony of the Seas varían según la salida, que puede ir al este o al oeste del Caribe. Los destinos del este incluyen: St. Maarten, San Juan, Puerto Rico, St. Thomas y Labadee, Haití. Mientras, en el oeste, te llevan a Roatan, Honduras; Puerto Costa Maya y Cozumel, en México. Ambas rutas pueden incluir Bahamas, que es el destino consentido de Royal Caribbean.

Aman tanto a las Bahamas que adquirieron su propia isla llamada Perfect Day at CocoCay, que fue producto de miles de consultas. Esta isla es el día perfecto, según los clientes de Royal Caribbean, y abre en mayo del 2019. Por tanto, nos llevaron a Nassau y, por supuesto, el grupo de los panameños se bajó a explorar.

Al bajarnos del crucero lo primero que vimos fue el famoso hotel Atlantis. Como no teníamos mucho tiempo, decidimos contratar un conductor para que nos llevara a los puntos claves de la isla.

Primero fuimos a comer rum cake a una pequeña tienda que se especializa en estos dulces. Son típicos de Bahamas y tienen diferentes sabores, incluyendo tradicional, piña y amaretto. Luego fuimos al Atlantis, pero no pudimos entrar al acuario o al parque, ya que no éramos huéspedes ni teníamos un pase-día, así que vimos más que todo el casino y las gigantescas estatuas de cristal.

El resto del tour fueron fuertes. Fort Montagu era mínimo y cuando nos quisieron cobrar por entrar dijimos que no. Fort Fincastle sí era más grande y tiene la mejor vista de la isla. Bajamos por un pasadizo tropical para encontrarnos con nuestro bus al otro lado. Seguimos para ver la “casa rosada” del gobernador y luego nos dejaron en la avenida principal de Nassau. Esta zona es donde bajan los cruceros y está llena de tiendas y bares, incluyendo Señor Frogs y Fat Tuesday.

Cruceros familiares

El CEO de Royal Caribbean, Richard D. Fain nos acompañó a bordo. Hizo una conferencia de prensa para que los periodistas le hicieran preguntas. Nos comentó que Symphony of the Seas era el cuarto barco de la categoría Oasis y que está enfocado en brindar “las mejores vacaciones familiares”, para que las personas estén felices. Sin duda, son vacaciones fáciles para familias, sin tener que preocuparse por nada una vez a bordo.

Para reservar un viaje a bordo de Symphony of the Seas, puedes contactar a Grand Tours al 322-2345 o info@grandtours.com.pa

Symphony of the Seas era el cuarto barco de la categoría Oasis y que está enfocado en brindar ‘las mejores vacaciones familiares’, para que las personas estén felices”.

Tayrona, la joya exótica del Caribe colombiano

Publicado por : Úrsula Kiener/ 168 0

Algunos conocen a Tayrona por la canción “La Bicicleta”, que canta Shakira con Carlos Vives. Shakira dice “óyeme, Carlos, llévame en tu bicicleta… que si a Piqué (el marido) algún día le muestras el Tayrona, después no querrá irse pa’ Barcelona.” Y es que el Tayrona es realmente así de impresionante. Shakira es de Barranquilla, que queda muy cerca de Santa Marta, mientras que Carlos Vives sí es de allí. En los últimos años, se ha vuelto el embajador de turismo extraoficial de su tierra natal. Fui invitada por Air Panama Viajes en un viaje de prensa a Santa Marta y por suerte conocimos al famoso cantante fuera de nuestro hotel Zuana. Se bajó de su bus al sonido de alaridos de admiración del grupo de prensa panameño. A pesar de que era tarde, con mucha humildad, se tomó fotos con el grupo y respondió las preguntas.

Culturalmente, los panameños somos muy similares a los colombianos de la costa. Durante el viaje, nos decían que sonábamos igual al hablar. Si ya has visitado Cartagena y quieres un destino similar, pero a una fracción del costo, Santa Marta y el parque Tayrona son el lugar ideal.

La bienvenida

Puedes ir a Tayrona desde Santa Marta en bus, carro o en un tour, como hicimos nosotros. Es esencial que lleves tu pasaporte; si no, no vas a poder entrar al parque. El costo de la entrada es bastante elevado para los estándares de Colombia, que es un país bastante económico. Probablemente se hace para reducir el número de turistas, ya que el parque completo tiene entrada máxima de 6,900 turistas diarios.

El trayecto dura una hora y es recomendable llegar a las 8:00 a.m., cuando abre el parque, que tiene un horario laboral hasta las 5:00 p.m. Las diferentes playas tienen su capacidad de carga establecida, al igual que el parque. Las más populares se van llenando temprano y te asignan un brazalete especial para poder ingresar. Al llegar debes ver un video de diez minutos que solamente está disponible en español. El guardaparque explica el comportamiento indicado para los turistas dentro del parque. Debes llevar efectivo, ya que no hay cajeros en el parque.

Una mañana en playa Cristal

Luego de pasar el proceso de entrada, nos llevaron unos treinta minutos por carretera hasta llegar a playa Cristal. En el trayecto nos pararon en el Mirador 7 Olas, que tiene un paisaje hermoso de una playa, que como muchas en Tayrona, son muy peligrosas para bañarse. Para llegar a nuestra playa tuvimos que cruzar en una lancha hasta llegar a una hermosa playa caribeña de arena blanca. Es el sitio ideal para pasar el día, ya que tiene suficiente para estar cómodo, pero no tanto para perder el ambiente rústico.

Sobre la playa hay sillas y toldas para alquilar. Nuestro grupo alquiló una, más que todo para poner nuestras maletas. Hay un arrecife coralino al lado derecho de la playa que está delimitado por boyas. Yo tenía mi máscara y chapaletas, pero también alquilan máscaras y me dijeron que no podía usar las chapaletas, porque los turistas destruían los corales. La corriente estaba un poco fuerte, así que si no sabes nadar bien, es recomendable que entres con uno de los guías locales.

Las playas de Colombia son famosas por sus vendedores acosadores, pero aquí eran simpáticos. Venían a ofrecerte cerveza y otras bebidas. Una señora llamada Niña Juana mostraba una bandeja de cocadas y dulces que ofrece con rimas vulgares, “leche para que se arreche, arequipe para que le pique…”. Me dio hambre, así que decidí probar un coctel de camarones con una salsa rosada que solo había visto en San Andrés y disfrutar de una cerveza fría.

Ecohabs en playa Cañaveral

Con dolor en el alma tuvimos que partir de playa Cristal para ir a almorzar. Tardamos una hora y media llegar a Ecohabs Tayrona, que es el hotel más costoso del parque. Estaba inundada la carretera y nuestro conductor nos dijo que mejor camináramos. También era posible alquilar caballos, pero el sendero es bastante corto y en el camino un señor mayor me dio un bote en su motocicleta.

Ecohabs Tayrona es uno de los lugares más fotografiados dentro del parque, ya que las chozas se camuflan perfectamente con el verde de las montañas que brinda una de las mejores vistas del sitio. El diseño era el que usaban los indígenas nativos con madera de la zona.

Hay otras opciones de alojamiento en el parque Tayrona, incluyendo hostales, centros de acampar y hamacas. El almuerzo fue pescado, como casi todas las comidas que nos sirvieron en Santa Marta.

Patrimonio colombiano

El área que compone el parque de Tayrona va desde la bahía de Taganga hasta la desembocadura del río Piedra, unos 35 kilómetros al este. En total son más de 12,000 hectáreas de tierra y 3,000 de mar.

Los tayronas fueron un grupo indígena que habitaba la zona a las faldas de la Sierra Nevada de Santa Marta. A 5,700 metros de altitud del pico Simón Bolívar, es la cordillera montañosa más alta del mundo junto al mar.

Dentro del parque Tayrona se encuentra una ciudad donde habitaron los tayronas desde 800 hasta 1600. Se le conoce como la Ciudad Perdida y demora tres días en llegar a pie y dos para regresar.

Pueblito, cerca de la costa del parque, fue otro lugar donde habitaron unos 3,000 tayronas. Se encuentra junto a una playa llamada la piscina, que tiene una bahía con rocas donde solían pescar. Estos sitios arqueológicos son para los colombianos el equivalente a Machu Picchu en Perú.

Antes de programar tu visita, consulta las fechas exactas en las cuales se cierra el parque para que los indígenas hagan sus rituales. Usualmente, cada año es en el mes de febrero.

Africanos y asiáticos vivieron hace 1,700 años en Sitio Barriles

Publicado por : Úrsula Kiener/ 201 0

Sitio Barriles es una finca con un museo arqueológico propiedad de la familia Landau-Houx. Había escuchado del sitio, pero no había tenido oportunidad de visitarlo. Y es fácil llegar, ya que queda en Caizán, a seis kilómetros del pueblo de Volcán. Te puedes hospedar en un hotel en Volcán o en Cerro Punta. La carretera está en perfectas condiciones. Un letrero a tu mano derecha te avisa que llegaste a Sitio Barriles.Esta finca era parte de la campaña de agroturismo en Panamá; por lo que contactamos a los dueños, Edna Houx y José Luis Landau, para fotografiarla. Llegamos justo antes del almuerzo y repentinamente se puso oscuro el cielo y empezó a caer una lluvia torrencial, típica de septiembre. Aprovechamos la visita para hablar con Edna y entrevistarla.

La familia Houx llegó hace casi 100 años

En 1924 llega la familia Houx a la zona en búsqueda de tierras para crecer café. Un grupo de norteamericanos y europeos migraron a las tierras altas de Chiriquí que ofrecían mejor clima y oportunidades agrícolas. Se quedaron hasta 1938, cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, y tuvieron que abandonar el lugar.

Como los americanos sembraban café, no tenían necesidad de cavar muy profundo, sólo doce pulgadas. Cuando se fueron, los campesinos locales empezaron a cavar más profundo en búsqueda de conejos pintados y lo que encontraron fueron huacas. En 1941 descubrieron las primeras 18 estatuas hechas de tamaño humano, de no más de dos metros. Mucho se destruyó y se vendió por la huaquería indiscriminada.

Para 1946 regresaron las familias dueñas de las grandes propiedades cafetaleras y se dieron cuenta de lo que estaba pasando. Le pasan la noticia al museo de Panamá y a National Geographic, que hace una expedición en 1949.

Sitio Barriles

El nombre Sitio Barriles se da porque encontraron información de que el valle de 5.5 kilómetros cuadrados y 1,300 metros sobre el nivel del mar se llamaba barriles. Eso fue a inicios del siglo pasado, cuando los moradores de tierras bajas buscaron un nuevo tipo de suelo y encontraron piedras en forma de barriles.

El papá de Edna estuvo en el proyecto de National Geographic. Cuando compró no tenía idea del valor arqueológico de las tierras. Esta expedición fue la que le dio el nombre de Cultura Barriles al grupo que vivió en la zona entre 300 y 600 d.C.

Esta cultura precolombina no era indígena por sus características físicas. Las estatuas trabajadas a forma y tamaño humano tenían características de personas de la parte superior de Asia e inferior de África.

La cerámica de Cultura Barriles fue simple, sin colores, trabajada en relieve con los colores de la arcilla local. Esta cultura finaliza con las erupciones volcánicas de Tizingal y Colorado. Casi un milenio después llegaron los mayas a la zona. Es el único sitio de Panamá con evidencia de la presencia de estos indígenas que vivieron en Sitio Barriles hace 900 años.

Ellos labraron la piedra de una forma totalmente diferente, usando cuadros con ángulos y líneas. Y las cerámicas tenían serpientes y pinturas. Los objetos se autentican por los científicos con radio carbono, que es más rápido y efectivo.

Turismo rural

Al día siguiente nos tocó regresar temprano por la mañana. Esta vez teníamos un sol radiante y una luz perfecta para tomar fotos. En la entrada al sendero hay piezas exhibidas que son parte de las 300 que tienen en Sitio Barriles. Debes bajar por una escalera espiral para entrar a los senderos que son parte de una exhibición botánica.

Fuimos hasta el final para encontrar a José Luis haciendo su ordeño matutino. Cuando terminó, le tocó cargar el tanque de leche sobre su hombro hasta la casa.

Edna nos recibió con un delicioso desayuno de almojábano, que es maíz en forma de “S” frito, típico de Chiriquí. Además, tenía queso hecho por ella, papaya y café de la finca. Siempre tiene a la venta mermelada y duros de frutas, según la temporada. Cuando fuimos probamos de limón, frambuesa y níspero.

En la finca siembran maíz, porotos, vegetales y les enseñan a los turistas cómo ordeñar una vaca o cómo hacer quesos. Si deseas almorzar, debes pedirlo con anticipación y tienen una zona donde cocinan comida típica utilizando leña.

Sitio Barriles tiene dos cuartos que alquilan para los turistas, que en su mayoría son mochileros o estudiantes universitarios que visitan el lugar para hacer su tesis. También, reciben a científicos internacionales. Muchas personas quieren amanecer en el sitio para ver las aves.

Como es americana, Edna habla inglés perfecto, al igual que francés. Con su esposo creó la fundación Cultura Barriles para promover el turismo en el sitio. Edna nos cuenta que su esposo, José Luis, es su colaborador número uno, ya que comparten las mismas ideas.

Museo al aire libre

Sitio Barriles no recibe apoyo del gobierno. Tiene un pequeño museo cerrado con un candado porque varias veces se han metido a robar piezas. José Luis puso en su boca una pequeña pieza de cerámica que hace música. Tienen huacas, puntas de flecha y botellas viejas en el sitio.

Edna nos mostró una piedra plana que no tenía nada. Agarró una manguera y la cubrió en agua. Empezaron a salir dibujos que no eran visibles sin el contacto con el agua. Quedamos sumamente impresionados después de su truco. Además, tienen una roca magnética que hace que una brújula se enloquezca.

Contacto natural y cultural

Seguimos por el jardín temático que tiene más de 500 variedades de plantas catalogadas por los estudiantes de la Universidad de Panamá. Ellos usaron drones para medir la altura y circunferencia de los árboles como cedro y ficus. Vi variedades de heliconias muy exóticas, incluyendo una que tiene pelusa al tacto.

Nos llevó por una zona donde no había vegetación con un gran letrero que decía erupción volcánica. La arcilla y la arena exfoliante de Sitio Barriles se vende para uso cosmético.

Más de 60 aves, incluyendo las migrantes, se pueden ver al medio día. No llega el quetzal porque han destruido las semillas que come. Pero sí llegan otras especies como trogón, oriol y pavos de monte. Octubre es el mes de los colibríes, que comen de las heliconias.

Un manantial es visitado por las personas que practican el turismo de salud. La hidroterapia alivia dolores e inflamaciones. La corriente fluye a una velocidad perfecta y a pesar de que es fría, llena de energía a las personas. A quienes tienen problemas de presión y enfermedades crónicas les beneficia.

El primer domingo de febrero realizan un festival ngäbe, donde se explica la cultura, forma de vida, ropa y comida. Es organizado en coordinación con la Universidad de Panamá, que les brinda estudiantes como voluntarios. La mayoría de las personas que van son extranjeros que quieren conocer sobre esta población indígena en Panamá.